Pedro: Oigo y leo con gusto que cada día se publican más artículos criticando a eso que llaman democracia moderna, inventada y organizada por unos partidos políticos que no representan la realidad social de las naciones: familias, empresas, municipios…; sólo representan sus ideologías: liberalismo, socialismo, comunismo, democratismo … ; sus intereses económicos y bastardos. La democracia es la lucha dialéctica entre ideologías agnósticas y anticristianas para apoderarse del Estado. Un Estado totalitario que destruye la familia, el municipio, la sociedad real.
Magdalena: Mi padre decía que la Iglesia ha definido al comunismo como “intrínsecamente perverso”. Yo tengo la sensación que esta democracia que sufrimos es también intrínsecamente perversa. La democracia no tiene como fin el bien común de las naciones sino el reparto del pastel económico entre los partidos políticos.
Juan: Para mí, este Estado moderno ha destrozado todo aquello que da a la vida su calor y ha creado una masa de ciudadanos a la que somete servilmente a sus intereses ideológicos, olvidando la justicia y promulgando leyes intrínsecamente perversas como el aborto. La ley ya no es la ordenación racional al bien común, sino la imposición totalitaria de las ideologías agnósticas y ateas.
Salomé: Yo creo que es esa la raíz de todos los males que están destrozando la vida natural y sobrenatural. Varios siglos antes de que Nuestro Señor Jesucristo fundara la Iglesia Católica, autores como Cicerón decían que el derecho se fundamenta en la naturaleza de las cosas, en la realidad. En nuestros días, el Derecho es el fruto de lo que diga la mayoría, de la arbitrariedad y el voluntarismo.
Santiago: las ideologías imperantes y aplastantes han convertido al hombre en un instrumento necesario para perpetuarse en el poder. El Estado moderno ha creado un nuevo orden, un desorden, que determina la manera de pensar y vivir de los ciudadanos; ha logrado la uniformidad cerril de los ciudadanos; el culto intrínsecamente perverso a los instintos y pasiones desordenadas del individuo democrático que lleva a la destrucción del hombre como imagen y semejanza de Dios; el Estado está construyendo una sociedad radicalmente injusta y contraria a la naturaleza humana.
Judit: Yo tengo una tía monja contemplativa y dos amigas que también lo son desde muy jovencitas. Y para mí es incomprensible que tengan que salir a votar a unos partidos políticos que fomentan y legalizan leyes tan antihumanas y anti divinas como el divorcio, el aborto, la manipulación de embriones…
Pablo: Lo oí hace tiempo y no sé si voy a ser exacto, pero es verdadero: Lutero se quitó de encima la autoridad de la Iglesia para vivir como le daba la gana. La Revolución Francesa expulsó a Dios de la política, formando como diosa a la razón prostituida. El comunismo antiteo creó el paraíso marxista, esclavizando a los obreros. La democracia agnóstica atea y satánica ha impuesto el holocausto permanente del aborto.
Rut: Donoso Cortés decía que no habiendo sino la nada fuera de Dios, los que se separan de Dios van a parar a la nada. Y mi párroco dice que si mueren en pecado mortal van al infierno. Viene bien recordar estas palabras de Charles Towes, premio Nobel de Física de 1964: “Como religioso siento la presencia e intervención de un ser Creador que va más allá de mí mismo, pero siempre está cercano… La inteligencia tuvo que ver con la creación de las leyes del universo”.
María: Pues a mí también me gustaría que recojáis estas palabras del beato Juan XXIII: “Estamos seguros de que España, que ayer fue intérprete tan autorizada del derecho natural en Suárez y Vitoria y que supo plasmar doctrinas sociales tan acertadas en las Leyes de Indias, continuará siempre el camino de su grandeza”. Tenemos unas fuentes de Derecho natural y divino insuperables, debemos volver a ellas para que España y el mundo vivan en paz y justicia.
Magdalena Presidenta
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