La Iglesia reconoció a Franco (7)

Sin título

D. Julián Blázquez Chamorro
A. A. de Ávila

“Nuestra oración confiada en verdad, se hace más fácil cuando acudimos a la justicia misericordiosa de Dios con el aval de una vida claramente religiosa como ha sido la de Francisco Franco. ¿Cómo no ha de sernos grato recordar ante el Señor que este hijo suyo le confesó sin temor ante los hombres?… ¡Cuántas veces en su palabra encontró el pueblo español el recuerdo explícito de Dios, de su Providencia, de la confianza en su ayuda, de la seguridad de su auxilio en momentos decisivos…! Su vida de hombre público consagrado al servido de la patria, su vida familiar, su vida personal ha llevado siempre el signo de un comportamiento de sincero creyente”.

Producciones Armada
Tenerife

Sintonía con la Jerarquía 173

Papa Francisco

Ciertamente, para ustedes no es fácil vivir lejos de casa y quizá sentir la ausencia de las personas más queridas y la incertidumbre por el futuro. Pero el Señor es fiel y no abandona a los suyos. Nos puede ayudar un episodio de la vida de San Antonio abad, el gran fundador del monacato en el desierto. Él había dejado todo por el Señor y se encontraba en el desierto. Allí, durante un largo tiempo, sufrió una dura lucha espiritual que no le daba tregua, asaltado por dudas y oscuridades, tentado incluso de ceder a la nostalgia y a las cosas de la vida pasada. Después de tanto tormento, el Señor lo consoló y San Antonio le preguntó: “¿Dónde estabas? ¿Por qué no apareciste antes para detener los sufrimientos?”. Entonces percibió con claridad la respuesta de Jesús: “Antonio, yo estaba aquí”.

Cardenal Rainer Maria WoelkiCardenal Reniner María Woelki

La actual situación en Alemania es de hecho difícil. Y parece haber una disputa sobre la dirección general de la Iglesia, situación que ciertamente fue desencadenada también por el escándalo de abusos. Ahora hay dos voces que alegan que es tiempo para hacer a un lado todo lo que hasta ahora hemos mantenido. Abandonar los viejos tiempos. Creo que ese es un concepto muy peligroso.

Cardenal Robert Sarah

Queridos jóvenes, a menudo, sin duda, sufren en su alma la lucha de la oscuridad y la luz. A veces se sienten seducidos por los placeres fáciles del mundo. Con todo mi corazón de sacerdote, les digo: ¡no lo duden! ¡Jesús les dará todo! Siguiéndolo para ser santos, ¡no perderán nada! ¡Ganarán la única alegría que nunca decepciona! Queridos jóvenes, si hoy Cristo los llama a seguirlo como sacerdotes, como religiosos, ¡no lo duden! Díganle a Él: “Fiat”, ¡un sí entusiasta e incondicional! Dios quiere que lo necesiten, ¡Qué gracia! ¡Qué alegría! Occidente ha sido evangelizado por los santos y los mártires. ¡Ustedes, jóvenes de hoy, serán los santos y los mártires que las naciones están esperando en una nueva evangelización! ¡Sus patrias están sedientas de Cristo! ¡No las decepcionen! ¡La Iglesia confía en ustedes!

Cardenal Carlos Osoro

Te propongo tres momentos para dejarte amar por Dios contemplando el texto del lavatorio de los pies: 1. Contempla cómo Dios está al servicio del hombre. Allí están todos los discípulos, también Judas que lo va a traicionar y Pedro que se va a resistir a que el Señor le lave los pies. Y, sin embargo, el Señor, el Maestro, se pone de rodillas, en una actitud humilde y llena de ternura, frente a quienes tienen en el corazón traición, desconfianza, cerrazón, perversidad, dureza y crueldad.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

La respuesta está en volver a los principios fundamentales de la antropología cristiana que nos invitan a ver la realidad con los ojos de Dios. Así mismo hay que recordar que es la gracia redentora de Jesucristo la que restaura los corazones y los cura de la inclinación al mal. De esta manera la familia llega a ser “la verdadera ecología humana” (Cf. En íclicas Laudato Si’ y Centessimus Annus, 38) y una auténtica escuela de la fe.

Obispo Robert Barron

Una ideología, en sentido negativo, es un marco conceptual que nos ciega a la realidad. El propósito de todo sistema de ideas, por supuesto, es el de dar luz, el de acercarnos a la verdad de las cosas; pero una ideología hace lo contrario, oscureciendo con éxito la realidad, distanciándonos de la verdad. Los términos populares antes mencionados son las marcas de la ideología, sus cortinas de humo. O por usar la terminología de Jordan Peterson el parloteo del demonio la bulliciosa distracción del padre de la mentira.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (90)

Luego, en primer lugar, debemos señalar qué germen sea ése; y ellos pretenden significarlo mediante la fórmula siguiente: Cristo anunció que en breve se establecería el advenimiento del reino de Dios, y del que él sería el Mesías, esto es, su autor, y su organizador, ejecutor, por divina ordenación. Tras esto se ha de mostrar cómo dicho germen, siempre inmanente en la religión católica y permanente, insensiblemente y según la historia, se desenvolvió y adaptó a las circunstancias sucesivas, tomando de éstas para sí vitalmente cuanto le era útil en las formas doctrinales, culturales, eclesiásticas, y venciendo al mismo tiempo los impedimentos, si alguno salía al paso, desbaratando a los enemigos y sobreviviendo a todo género de persecuciones y luchas.

Dominicas 108

El Párroco

Resurección de Jesús* En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos: “Os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros” (Juan 5, 31-47). Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Copatrona de Europa, nació judía.

* No nos dejemos vencer por el miedo. Nuestro Rey y Señor nos da siempre la fortaleza necesaria para luchar por el bien de las almas y combatir contra el Maligno y sus secuaces.

* “Cada acto de amor a Cristo es una oportunidad para aflojar los clavos de Cristo Crucificado; para hacer que la Pasión y muerte Cruz de Jesús, cobren sentido. Pues el lugar donde se ejercita la caridad, es el amor al prójimo. El hermano es el rostro finito de Cristo” (Lucero González Suárez).

* A veces, tengo la impresión de ver a personas sin paz interior. Están tristes. También tengo la certeza absoluta que son muchas las personas que gozan de paz interior y son muy felices. Visiten el Cottolengo, monasterios de vida contemplativa, familias cristianas… ¡Da gusto ver a personas tan felices!

 

 

La importancia de la mujer en la Iglesia

Virgen Dolorosa con los clavos en la manoHace unos días tuve una conversación con una amiga acerca del papel de la mujer en la Iglesia. Llegué a comprender que, muchas veces, cuando hablamos de este tema no estamos hablando realmente en términos de importancia sino en términos de poder. Me da la sensación de que seguimos, una y otra vez, unos y otros, identificando relevancia con poder ejecutivo. Tal vez sea cierto, alguien sin poder ejecutivo no es alguien importante pero no es menos cierto que si estamos dispuestos a aceptar eso… la imagen que tenemos de nuestra fe y de la Iglesia misma, de la vida en su conjunto diría yo, está absolutamente lejana de lo que luego decimos creer.

No hay lugar ni institución más idóneo en nuestro mundo que la Iglesia para poner en práctica eso de que “los primeros serán los últimos”. No es algo inventado sino que son palabras mismas de nuestro Señor Jesús, el mismo que aceptó con voluntad inquebrantable ser rebajado a la más grande de las humillaciones y de las pasiones, para, así, vencer definitivamente al mal y salvarnos a todos. ¿Hay algo más grande, importante y poderoso que el servicio, que la donación, que la misericordia?

No voy a ser yo quien decida el papel que la mujer debe jugar en la Iglesia. No tengo ni formación ni criterio. Apoyo la decisión del Papa Francisco de crear una comisión para estudiar qué papel jugaba la mujer en aquellos primeros años de Iglesia y creo que, sin duda, en muchos lugares la mujer sigue siendo ciertamente relegada a roles de escasa decisión, de irrelevante presencia y que, como sucede en la misma sociedad, sigue sufriendo y padeciendo una cultura eminentemente machista. También sucede en la Iglesia, como en empresas, parlamentos, deportes… donde la mujer sigue teniendo que demostrar su valía y sigue siendo tratada con mirada menor y muchas veces condescendiente.

Pero dicho esto, también me niego a aceptar la idea de que la mujer no cuenta en esta Iglesia. No debemos olvidar que debajo del mismo Jesucristo viene su Madre, María, mujer en cuyas manos se puso el mismo Dios. No debemos olvidar que muchas de las Doctoras de la Iglesia son mujeres y que son mujeres muchas de las que han cambiado y perfilado aspectos relevantes de esta institución a lo largo de los siglos de historia. Fundadoras, misioneras, santas… ¡Tantas! Y hoy, en estas horas bajas de práctica religiosa en nuestra vetusta Europa, siguen siendo las mujeres las que con mayor ardor, amor y ternura siguen llenando iglesias, postradas ante el Santísimo, cuidando los objetos sagrados, velando por sus parroquianos, educando en la fe a sus hijos y nietos… ¿De qué importancia estamos hablando cuando decimos que la mujer hoy no es importante en la Iglesia? ¿Que no puede ser sacerdote? ¿Que no puede ser cardenal? ¿Que no puede ser Papa? Tal vez, el problema es que hemos dada demasiada notoriedad a lo que una vez más, en nuestra Iglesia, no son más que servicios en mayor grado.

Un abrazo fraterno – @scasanovam