Franco en Directo 164

El Movimiento, la Nación y los intereses generales

Las representaciones orgánicas de nuestra vida pública no limitan su acción a los intereses reales o privados, sino a los generales de la Nación, en los que se comprenden las posiciones mentales de interés general, que, por otra parte, pueden manifestarse en los medios naturales de expresión y de opinión mientras no vayan contra lo que las leyes claramente establecen. Por otra parte, en la Organización del Movimiento caben las posiciones mentales de interés general y todas las ideas y opiniones constructivas; pero no es exclusivo del Movimiento, sino de toda la Nación en sus múltiples actividades, el ofreceros hombres con preparación y espíritu de servicio para las funciones públicas. El Movimiento es el crisol de las ideas, que cela la unidad y el mantenimiento y depuración de la doctrina y su organización y disciplina.

(l-V-1959: Declaraciones al Director de «Pueblo»).

Chispicas 356

vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?»
Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* “Procuraré ser cada día más BUENA” (Venerable Teresita de la Virgen María).

* Un alumno de siete años se planta delante de su maestra y le dice: -Te vas a morir pronto- por qué me voy a morir- porque eres vieja.

* “Yo estoy convencida de que la fe en Cristo es lo mejor del mundo que poseo. Me gustaría que todas las personas conociesen y amasen a Cristo” (Santa Teresa de Calcuta).

* “Ser llamado a la religión es ser llamado al servicio de Dios y servir a Dios, es reinar y comenzar ya en la tierra lo que eternamente se hará en el Cielo: alabarle y bendecirle” (Santa María Magdalena de Pazzi).

* De esta enseñanza común a todos los Libros Sagrados se siguió, como consecuencia necesaria, el hecho de que la Iglesia Católica, Reino de Cristo en la tierra, destinado a extenderse a todos los hombres y por todas las naciones, celebrase, con multiplicadas muestras de veneración, durante el ciclo anual de la liturgia.

* A su Autor y Fundador como Rey, Señor y Rey de los reyes. (Quas Primas, nº 5).

* El símbolo Niceno-Constantinopolitano (siglo IV) dice de Cristo que “su Reino no tendrá fin”. León XIII enseña que Cristo es “Rey y Señor de todo el universo”.

Cosicas 70

SANTOS PROTOMÁRTIRES DE LA SANTA IGLESIA ROMANA

Mossèn Manel

* La democracia es un fantasma que asusta a los mayores.

* El diablo no reinará en España porque la Virgen María es su Reina.

* “Nunca rechaza el Señor a un pecador arrepentido. Su mayor alegría es abrazar al hijo pródigo que regresa”.

* “Los seglares deben hacer saber a los Pastores, con la libertad y confianza propia de hijos de Dios y hermanos en Cristo sus necesidades y sus deseos” (Concilio Vaticano II).

* En este punto, y mencionando de paso el mensaje del arcángel que advirtió a la Virgen que daría a luz un hijo, a quien Dios había de dar el trono de David, su padre, que reinaría en la casa de Jacob sin que su Reino tuviera fin (Lc 1, 32-33).

* Es el mismo Cristo el que da testimonio personal de su reino en tres ocasiones: en su último discurso al pueblo, al hablar de las penas reservadas perpetuamente a los condenados; en su respuesta al gobernador romano que públicamente le preguntaba si era rey; y, finalmente, después de su resurrección, al comunicar a los apóstoles la misión de enseñar y bautizar a todas las gentes.

* Siempre que tuvo ocasión, Cristo se atribuyó el título de Rey (Mt 15, 3 1-41), confirmó plenamente su realeza (Jn 18, 37) y declaró solemnemente que le había sido dado todo poder en el Cielo y en la tierra (Mt 28, 18). (Quas Primas, nº 5).

Historia sencilla de la Iglesia (53)

San Francisco de Asís

Recapitulada por el P. Cano

– ESPIRITUALIDAD DE FRANCISCANOS Y DOMINICOS

En el siglo XIII aparecen diversas concepciones de la perfección cristiana representadas por escritores y místicos franciscanos y dominicos. San Francisco de Asís fue uno de los místicos más notables de la Iglesia. Su vida religiosa se fundamentaba en el amor más tierno y afectuoso a la pobreza, como la manera más perfecta de imitar a Jesucristo. Veía a las criaturas como imágenes vivas de las perfecciones de Dios; en tocias las cosas veía al Creador.

El escritor ascético y místico más importante de la Orden franciscana fue San Buenaventura. Será el primero en presentar la división de las tres vías de la vida espiritual: purgativa, iluminativa y unitiva. Insistía de modo particular en la vida y pasión de Cristo como objeto por antonomasia de la contemplación.

La espiritualidad dominicana tomó como base la mortificación propia y la renuncia a la propia voluntad para conseguir el verdadero y propio conocimiento de Dios, cumpliendo en toda su divina voluntad.

Santo Tomás presenta el amor de Dios como síntesis de la perfección cristiana. Para aumentar el amor a Dios propone la meditación de la vida de Jesucristo y de sus perfecciones, la oración y la lucha contra nuestras pasiones desordenadas hasta domarlas. Insiste, una y otra vez, en sus escritos en que sólo se llega a la contemplación mística después de obtener la calma de las pasiones y la conveniente disposición con la práctica de las virtudes morales.

En este tiempo destacan como místicas Santa Gertrudis (+1302), que se distinguió por su amor sensible a la humanidad de Cristo Santa Matilde de Hackeborn (+1298) que fue favorecida con éxtasis y gracias místicas especiales.

– HEREJÍAS DE LA EDAD MEDIA

Las primeras manifestaciones de una serie de herejías, sumamente peligrosas, que atacaban los fundamentos mismos de la Iglesia y de la sociedad civil aparecen a principios del siglo XII. Los herejes se presentaban como los únicos hombres puros y perfectos.

En los Países Bajos Tangelus predicaba ideas fanáticas que destruían toda autoridad, el sacerdocio y los sacramentos. Un movimiento parecido se extendió por Flandes y la Campaña. Todos estos herejes atacaban a la Jerarquía eclesiástica. Sólo ellos eran perfectos y puros. Por esto se denominaban Cátaros. Uno de los más fanáticos fue Pedro de Bruys, que captó muchos adeptos. Se propagaron por el sur de Francia, mezclándose con otras herejías.

Los Valdenses fueron fundados por un rico ciudadano de Lyon, en torno al año 1170. Movido por un arrebato de falso ascetismo, Valder distribuyó su fortuna entre los pobres y se entregó a la vida apostólica, predicando la pobreza más absoluta. A sus seguidores se les llamaba “pobres de Lyon”. Se dejaron arrastrar por un fanatismo peligroso y pronto cayeron en varias herejías. Entre sus adeptos se dividían en perfectos y amigos de los perfectos. A finales del siglo XII sus ideas infestaban el Languedoc, Aragón, Alsacia, Lorena, la Borgoña y Lombardía.

Por la extensión que llegaron a alcanzar y por su doctrina, basada en principios que pervertían la inteligencia y opuestos totalmente al Cristianismo, sobresalieron los Albigenses. Su error fundamental era el dualismo: la oposición entre el principio del bien y del mal. Por eso se consideraba a los albigenses como un retoño del maniqueísmo.

La extensión rápida e intensa de los albigenses (unida a los cátaros y los valdenses con los cuales se confundían) llegó a poner en verdadero peligro el Catolicismo occidental. El foco fundamental estaba en el Mediodía de Francia.

El nacimiento de la España moderna 72

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, ¿PATINAZO O PLAN ORGANIZADO? (2)

Realidad mucho más profunda

De hecho, ni una ni otra concepción son creíbles. Por un lado, porque la voluntad de persecución religiosa es consciente, activa y dominante desde los primeros pasos de la Revolución. Por otro lado, porque ver la fuente de toda la Revolución en la masonería no resulta más serio que ver el origen de todas nuestras desgracias hoy día en la Trilateral, como bien sabe el catedrático húngaro-americano, católico, que ha tratado de este tema: Thomas Molnar. Ha habido en la Revolución, junto a la masonería subversiva, anticatólica, una masonería mundana arrevolucionaria, y una masonería antirrevolucionaria con masones que se hicieron clandestinos de la fe. Lo hemos mostrado concretamente en nuestras obras, de Amiens a Blois, en Normandía y en Borgoña y de Lyon a Toulouse.

En definitiva, la realidad se sitúa en un nivel mucho más profundo que el dilema simplista, puramente operativo, que se nos propone entre patinazo y plan organizado: la Revolución, masónica o no, y a veces clerical, es consustancialmente anticatólica. La persecución anticatólica y la destrucción de la Iglesia son sus salidas inmediatas, sus prioridades desde el principio y siempre fundamentales, en una palabra, sus verdades esenciales.

Frente a esta realidad profunda, el acontecimiento político del cambio de régimen no es más que su superficie, todo lo tumultuoso y sonoro que pueda parecer. Una superficialidad indebida e indefinidamente aumentada por la ideología democrática que hemos heredado. Del necesario enfoque exacto

de esta superficialidad y de esta realidad profunda, la historia social y la historia de las ideas —demasiado olvidadas por la historiografía francesa— nos ofrecen el medio, de modo sobreabundante.