Ecclesia de Eucharistia – La Iglesia vive de la Eucaristía 4

eucaristiaPapa San Juan Pablo II, 2003, año del Rosario.
http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_20030417_eccl-de-euch.html

  1. Desde que inicié mi ministerio de Sucesor de Pedro, he reservado siempre para el Jueves Santo, día de la Eucaristía y del Sacerdocio, un signo de particular atención, dirigiendo una carta a todos los sacerdotes del mundo. Este año, para mí el vigésimo quinto de Pontificado, deseo involucrar más plenamente a toda la Iglesia en esta reflexión eucarística, para dar gracias a Dios también por el don de la Eucaristía y del Sacerdocio: « Don y misterio ».(4) Puesto que, proclamando el año del Rosario, he deseado poner este mi vigésimo quinto año bajo el signo de la contemplación de Cristo con María, no puedo dejar pasar este Jueves Santo de 2003 sin detenerme ante el rostro eucarístico » de Cristo, señalando con nueva fuerza a la Iglesia la centralidad de la Eucaristía. De ella vive la Iglesia. De este « pan vivo » se alimenta. ¿Cómo no sentir la necesidad de exhortar a todos a que hagan de ella siempre una renovada experiencia?
  2. Cuando pienso en la Eucaristía, mirando mi vida de sacerdote, de Obispo y de Sucesor de Pedro, me resulta espontáneo recordar tantos momentos y lugares en los que he tenido la gracia de celebrarla. Recuerdo la iglesia parroquial de Niegowic donde desempeñé mi primer encargo pastoral, la colegiata de San Florián en Cracovia, la catedral del Wawel, la basílica de San Pedro y muchas basílicas e iglesias de Roma y del mundo entero. He podido celebrar la Santa Misa en capillas situadas en senderos de montaña, a orillas de los lagos, en las riberas del mar; la he celebrado sobre altares construidos en estadios, en las plazas de las ciudades… Estos escenarios tan variados de mis celebraciones eucarísticas me hacen experimentar intensamente su carácter universal y, por así decir, cósmico.¡Sí, cósmico! Porque también cuando se celebra sobre el pequeño altar de una iglesia en el campo, la Eucaristía se celebra, en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación. El Hijo de Dios se ha hecho hombre, para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza, a Aquél que lo hizo de la nada. De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad. Verdaderamente, éste es el mysterium fidei que se realiza en la Eucaristía: el mundo nacido de las manos de Dios creador retorna a Él redimido por Cristo.
  3. La Eucaristía, presencia salvadora de Jesús en la comunidad de los fieles y su alimento espiritual, es de lo más precioso que la Iglesia puede tener en su caminar por la historia. Así se explica la esmerada atención que ha prestado siempre al Misterio eucarístico, una atención que se manifiesta autorizadamente en la acción de los Concilios y de los Sumos Pontífices. ¿Cómo no admirar la exposición doctrinal de los Decretos sobre la Santísima Eucaristía y sobre el Sacrosanto Sacrificio de la Misa promulgados por el Concilio de Trento? Aquellas páginas han guiado en los siglos sucesivos tanto la teología como la catequesis, y aún hoy son punto de referencia dogmática para la continua renovación y crecimiento del Pueblo de Dios en la fe y en el amor a la Eucaristía. En tiempos más cercanos a nosotros, se han de mencionar tres Encíclicas: la Mirae Caritatis de León XIII (28 de mayo de 1902),(5) Mediator Dei de Pío XII (20 de noviembre de 1947)(6)y la Mysterium Fidei de Pablo VI (3 de septiembre de 1965).(7)

Sigue leyendo

Vida religiosa ayer, hoy y mañana 10

vida religiosaPadre Jesús González-Quevedo, S.I.
Salamanca, 1971

  1. e) Las acomodaciones, que requieren los tiempos, se debería procurar fuesen prudentemente graduadas y escalonadas. Muchos Institutos religiosos, extendidos por diversos países, con diversas provincias religiosas y abundantes casas, tanto para la formación espiritual, eclesiástica y profana de sus miembros, como para su acción pastoral, educacional y benéfica con los prójimos, se asemejan a las grandes empresas industriales con productos acreditados en los mercados más diversos del mundo. Pues bien, lo que no se le ocurre a ningún industrial, si quiere cambiar o mejorar alguno de sus productos, que es ponerse a hacer experiencias en todas sus fábricas de la tierra, al mismo tiempo, lo están realizando algunos Institutos religiosos en todas las provincias, de todos los países, con las experiencias que vienen haciendo a todos los niveles de su vida interna y externa. Los industriales son más sensatos. Montan una planta piloto donde hacen las experiencias, y después, cuando están garantizadas por el éxito las extienden con toda seguridad y garantía a todas sus fábricas.

Sigue leyendo

Meditación 30ª segunda parte – La castidad

mariaIldefonso Rodríguez Villar
Puntos breves de meditación
sobre la vida, virtudes y advocaciones litúrgica
de la Santísima Virgen María
26ª edición, Valladolid, 1965

El lirio entre espinas. -Así se llama esta virtud, y con razón, pues sólo entre las espinas de la mortificación, que la guardan y la defienden, puede crecer y desarrollarse. –No olvides que hemos dicho que es una flor delicadísima y muy mimosa…; cualquier cosita la puede marchitar…, que hay enemigos en todas partes dispuestos a presentar batalla, para hacernos caer…: que donde menos quizá lo pensamos, allí nos acecha el ladrón dispuesto a arrebatarnos esa joya, en cuanto pueda y aprovechar cualquier descuido…; en fin, que el cofre que la guarda es de barro quebradizo y un golpe sólo puede saltarle y romperle. Sigue leyendo

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 996 seguidores