Veritatis Splendor – Sobre algunas cuestiones fundamentales de la enseñanza moral de la Iglesia 5

Papa Juan Pablo II, el 6 de agosto del año 1993.
http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor.html

«Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos» (Mt 19, 17)

  1. Sólo Dios puede responder a la pregunta sobre el bien porque él es el Bien. Pero Dios ya respondió a esta pregunta: lo hizo creando al hombre y ordenándolo a su fin con sabiduría y amor, mediante la ley inscrita en su corazón (cf. Rm 2, 15), la «ley natural». Ésta «no es más que la luz de la inteligencia infundida en nosotros por Dios. Gracias a ella conocemos lo que se debe hacer y lo que se debe evitar. Dios dio esta luz y esta ley en la creación» 19. Después lo hizo en la historia de Israel,particularmente con las «diez palabras», o sea, con los mandamientos del Sinaí, mediante los cuales él fundó el pueblo de la Alianza (cf. Ex 24) y lo llamó a ser su «propiedad personal entre todos los pueblos», «una nación santa» (Ex 19, 5-6), que hiciera resplandecer su santidad entre todas las naciones (cf.Sb 18, 4; Ez 20, 41). La entrega del Decálogo es promesa y signo de la alianza nueva, cuando la ley será escrita nuevamente y de modo definitivo en el corazón del hombre (cf. Jr 31, 31-34), para sustituir la ley del pecado, que había desfigurado aquel corazón (cf. Jr 17, 1). Entonces será dado «un corazón nuevo» porque en él habitará «un espíritu nuevo», el Espíritu de Dios (cf. Ez 36, 24-28) 20.

Sigue leyendo

Hemos leído 27

Pablo

Desde su nacimiento la Iglesia sufre persecución

Por supuesto que nada es nuevo: este panorama, estas intenciones y estas planificaciones son muy antiguas -desde su mismo nacimiento la Iglesia sufre persecución, y martirio sus hijos e hijas-; son repetitivas, y tan poco originales -en estos campos está todo inventado ya-, que, la verdad, son en exceso cansinas. Amén de inútiles: no se conoce de ninguna persecución que haya triunfado hasta el punto de que allí ya no crezca ni una brizna de vida cristiana. Se cumple, y se cumplirá siempre hasta el final de los tiempos que, “la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos” (Tertuliano, cristiano y abogado, c.150-225 OC). (José Luis Aberasturi – INFOCATÓLICA)

Renacimiento y la Reforma

El Renacimiento y la Reforma, rompiendo la unidad espiritual de la Cristiandad, dejan en el mundo europeo muchos demonios sueltos…

En efecto, si el protestantismo afirma la conciencia individual frente a la autoridad de la Iglesia, en materia de fe y costumbres; si la Tradición Sigue leyendo