El valor de la Santa Misa (V)

San Gregorio MagnoTodos los días en que uno oiga devotamente la Santa Misa podrá esperar fundadamente verse libre o preservado de muy grandes males y peligros de alma y cuerpo. Mientras se dice la Misa por un difunto, el fuego que lo atormenta suspende su energía, los infieles se convierten a la fe de Cristo, y los justos se afirman en gracia de Dios. Ningún sacrificio hay en todo el mundo por el cual las almas de los difuntos con mayor presteza salgan y se libren de las penas del Purgatorio, que por la sacratísima oblación y Santo Sacrificio de la Misa. Por las misas oídas y dichas con devoción, los pecadores se convierten a Dios, las almas se libran de las penas que por sus pecados merecían en el Purgatorio y los justos se conservan en el camino rectísimo de la justificación. (San Gregario).

Sintonía con la Jerarquía 147

Papa Francisco

Santa Laura Montoya - FundadoraPapa Francisco recordó el pasaje evangélico en el que Jesucristo alaba al Padre por revelar sus misterios a “los pequeños”: “Los pequeños son aquellos que tienen el corazón humilde y abierto, pobre y necesitado, que perciben la necesidad de rezar, de confiar y de dejarse acompañar”. Su corazón “es como una antena que capta la señal de Dios. Porque Dios busca el contacto con todos, mientras que el que se hace grande crea una enorme interferencia: cuando se está lleno de uno mismo, ya no queda lugar para Dios”.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Siguieron a Jesús, se interesaron por sus pasos y huellas. Sabiendo que no hacían el seguimiento de siervos o de esclavos. Jesús revela un tipo de seguimiento en el que Él ofrece la trasparencia de su vida. Y en esa trasparencia está su amor que se manifiesta.

Cardenal Raymond Leo Burke

La noción de la plenitud del poder del Romano Pontífice ha sido claramente enunciada por el Papa San León Magno. Los canonistas de la Edad Media contribuyeron muchísimo a la profundización del poder inherente al Oficio Petrino. Su contribución sigue siendo válida e importante. La noción es bastante simple. El Papa, por voluntad divina, goza de todo el poder necesario para poder salvaguardar y difundir la verdadera fe, el verdadero culto divino y la sana disciplina necesaria. Este poder no pertenece a su persona, sino a su oficio como Sucesor de San Pedro. En el pasado, además, los Papas no hacían públicos sus actos personales u opiniones, precisamente para no correr el riesgo de confundir a los fieles sobre lo que hace y piensa el sucesor de San Pedro.

Arzobispo Samuel J. Aquila

En medio de la oscuridad de la revolución sexual y todo lo que esto ha traído, la Iglesia debe, de manera decisiva, retornar a la verdad, dignidad y belleza de la sexualidad humana. Debemos enseñar que cada acto sexual que tiene lugar fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer no está de acuerdo con el plan que Dios tiene para nuestra felicidad. Cuando uno separa en el acto sexual el aspecto procreativo del unitivo, casi cualquier acto sexual está justificado. El beato Pablo VI puntualizó en la encíclica Humanae Vitae que esta separación ha tenido y seguirá teniendo consecuencias negativas en la Iglesia y la sociedad. Nosotros también debemos enseñar que, de acuerdo con las Sagradas Escrituras y la tradición, “los actos homosexuales están intrínsecamente desordenados”. Ellos son contrarios a la ley natural y “no proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2357).

Arzobispo Fulton J. Sheen

“Haga la Hora Santa cotidiana, en la presencia de nuestro Señor Sacramentado, particularmente en las parroquias donde los pastores son conscientes de las necesidades del mundo y, en consecuencia, realizan actos de reparación”. – “Quienes tengan fe, que se mantengan en el estado de gracia, y quienes no la tengan que empiecen a buscarla, porque en los tiempos que vienen sólo habrá una manera de que las rodillas dejen de temblar, y será caer sobre ellas y rezar”.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Tanto San Juan Pablo II, como Benedicto XVI y el Papa Francisco han denunciado sucesivamente una conjura contra la vida humana programada de manera científica y sistemática (Evangelium vitae 12 y 17), la dictadura del relativismo con la disolución de la antropología cristiana (Caritas in veritate, 75) y la colonización del pensamiento cristiano por parte de la ideología “gender” (Amoris laetitia, 56; Filipinas, 2016; Polonia, 2016; Laudato Si’, 118). En definitiva se trata de la deconstrucción de la persona humana y de la cultura que deriva del cristianismo.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (65)

Doblan fingidamente sus cervices, pero con sus hechos y con sus planes prosiguen más atrevidos lo que emprendieron. Y obran así a ciencia y conciencia, ora porque creen que la autoridad debe ser estimulada y no destruida, ora porque les es necesario continuar en la Iglesia, a fin de cambiar insensiblemente la conciencia colectiva. Pero, al afirmar eso, no caen en la cuenta de que reconocen que disiente de ellos la conciencia colectiva, y que, por lo tanto, no tienen derecho alguno de ir proclamándose intérpretes de la misma.

Dominicas 82

El Párroco

Santa Úrsula* Vivir en un ambiente de confusión, crea sonámbulos, indecisos, despistados, atolondrados, borregos…

* Dicen que estamos en un cambio de culturas, de civilización: No habrá que trabajar ni pensar. La diosa será: nada, nada y nada. El final el infierno.

* La doctrina de la Iglesia sobre el infierno es una llamada a la responsabilidad de las personas en el uso de su libertad, en relación con nuestro destino eterno: Cielo o infierno.

* Fray Thomás Rosica, ha dicho: “La Iglesia no existe para dominar las conciencias de las personas”. Evidente. La Iglesia forma rectamente las conciencias de las personas para que se salven eternamente.

La Inmaculada Concepción, patrona de Estados Unidos

Inmaculada Concepción

Obispo John Carroll diócesis de BaltimoreCorría el año de 1792. No se habían cumplido siquiera veinte años desde la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, y la recién nacida nación contaba ya con su primer obispo católico: el jesuita John Carroll, quien habría sido nombrado prefecto de los Estados Unidos apenas la iglesia católica comenzaba –muy discretamente- a tomar raíces en el noreste del país, y quien en 1789 pasó a ser el obispo de la primera diócesis católica estadounidense: la diócesis de Baltimore, en Maryland, que abarcaba prácticamente todo el territorio de las antiguas colonias inglesas. Luego, sería nombrado también administrador apostólico de Florida y Lousiana.

No parece casual que el obispo de Maryland (la “Tierra de María”, si lo tradujésemos al castellano), quien fue además –como buen jesuita- el fundador de la universidad de Georgetown haya decidido poner al naciente país bajo la protección de la Virgen María, consagrando la nación a la Inmaculada Concepción, e iniciando además la construcción de la primera catedral de los Estados Unidos, la Catedral de la Asunción de María, que fue diseñada por el arquitecto Benjamín Henry Latrobe, el mismo que diseñase el Capitolio estadounidense, considerado el padre de la arquitectura del país. El obispo Carroll, quien murió en 1815, no vivió lo suficiente para ver terminada la catedral, que se habría comenzado a construir en el año de 1806.

Años después de la muerte de Carroll, en 1847, el séptimo concilio de provinciales de Baltimore reiteró el gesto con el que el obispo Carroll había iniciado su episcopado, declarando a la Virgen María, con el título de “sin pecado concebida”, como la patrona principal de aquella tierra. De allí en adelante, tres Papas se encargarían de edificar un santuario para la patrona de la nación: el Papa Pío IX formalizaría definitivamente el patronazgo de la Inmaculada sobre los Estados Unidos el 7 de febrero de 1847. Pío X iniciaría, en 1913, la construcción del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, D.C., dando incluso una contribución monetaria personal (simbólica), y Pío XI donó un mosaico, al mismo Santuario, con la imagen de la Inmaculada, en el año de 1923.

Hitos 141

Isabel

El sistema mixto

San Honorio abadA esta combinación entre liberalismo económico e intervención estatal es a lo que se denomina “sistema mixto”, o “economía social de mercado” y que tanto ha contribuido a combatir el contagio marxista al mundo Occidental posbélico. Y en su nombre, se toleran las injusticias sociales en el origen, siempre y cuando sean corregibles por la institución paternalista estatal, o dicho de manera más simple: este tipo de sistemas híbridos deja en manos del mercado regido por leyes económicas la producción de riqueza, y en manos del Estado regido por leyes democráticas -paradójicamente, también liberales-, su distribución. (Javier de Miguel – VERBO)

Corrupción de las leyes

La segunda no es independiente de la primera, pues tiene la autonomía que se concreta en las leyes que pueden considerarse políticas: constituciones, leyes electorales, leyes penales en lo que conciernen a los intereses estatales, como los fiscales, leyes administrativas, leyes que dividen a los gobernados, les impiden moverse o trabajar libremente, regulan la educación, los medios de comunicación, etc. Esta corrupción repercute en la vida social facilitando el auge de la corrupción moral que la desintegra al introducir la sospecha permanente para reproducir la lucha de todos contra todos en el imaginario estado de naturaleza descrito por Tomás Hobbes. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Si el Espíritu Santo es la divinidad, en cuanto sale de sí misma e introduce en las criaturas la fecundidad creadora y perfectiva de Dios, entonces podemos de nuevo encontrarla en la misión de la mujer de ser “madre de los vivientes”, que, a través de su vida produce la nueva vida y, si ha logrado la existencia autónoma, procura su desarrollo lo más perfectamente posible.

El capitalismo en España

La cuarta intervención grande del capitalismo liberal se efectuó en España en el siglo XIX. Aunque el calvinismo no se infiltró en España con toda la crudeza de su doctrina teológica, sí entró indirectamente a través de la masonería. La desamortización de los bienes de la Iglesia, promulgada por el masón y liberal Mendizábal el 19 de febrero de 1836, repitió lo que ya había pasado en Inglaterra tres siglos antes. “Ese inmenso latrocinio” -en palabras de Menéndez y Pelayo- creó un partido liberal cuyo bienestar material dependía de la existencia continuada de la dinastía liberal de Isabel II, cuyo descendiente y heredero hoy en día (1964) es Don juan de Borbón y Battenberg. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La corona de espinas (73)

A veces son los mismos gobernantes los que se burlan de la fe católica. ¿Quién no recuerda la parodia de la coronación de espinas que hicieron en Jerusalén el entonces President de la Generalitat y el President del Partido catalán de los masones? Para ellos, la corona de espinas del Redentor fue objeto de bromas y risas. Mejor que venga el castigo de Dios ya en este mundo; pero, por desgracia, es posible que el Señor se reserve un castigo eterno. (Jaime Solá Grané)

Abusos del capital

Y en otra ocasión, hablaba así acusando a ciertos católicos: “Otros se muestran no menos timoratos e indecisos frente a ese sistema económico que se conoce con el nombre de capitalismo, cuyas graves consecuencias la Iglesia no ha dejado de denunciar. La Iglesia, en efecto, ha señalado no sólo los abusos del capital y del mismo derecho de propiedad que tal sistema promueve y defiende, sino que ha enseñado también que el capital y la sociedad deben ser instrumentos de la producción para provecho de toda la sociedad y medios de apoyo y de defensa de la libertad y dignidad de la persona humana”. (23-IX-1950). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

La voluntad humana y divina

La moderna doctrina liberal afirma que debe existir una separación absoluta entre política y religión. La religión sería un hecho privado al que en algunos casos cabe reconocer un papel público. La política sería superior a la religión. La comunidad política, en particular la identificada erróneamente con el Estado moderno, gozaría de un primado absoluto sobre toda la realidad y sería el último punto de referencia. De su ordenamiento jurídico dependería el bien y el mal, lo lícito y lo ilícito. De manera que, a la luz de esta Weltanschauung, no puede reconocer ningún orden superior a su voluntad. Lo que representa la secularización absoluta y es la causa de la situación actual del mundo. Sor Lucía escribió, a este respecto, con amargura: “Asusta mirar al mundo de hoy, el desorden que reina soberano y la facilidad con la que desemboca en la inmoralidad”. (Danilo Castellano – VERBO)