Dominicas 250

«Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Él les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo: Señor, ábrenos; pero él os dirá: “No sé quiénes sois”. Entonces comenzaréis a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”. Pero él os dirá: “No sé de dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad”. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera.

El Párroco

* “El Concilio Vaticano II no ha sustituido ni suprimido una sola verdad de fe ni una sola norma de moral” (Obispo José Guerra Campos).

* La Segunda Persona de la Santísima Trinidad, se hizo hombre por nuestro amor para redimirnos y darnos la eterna felicidad del Cielo.

* Sagrada Congregación del Seminario: “Sin vida interior no se da el verdadero apostolado. El verdadero apóstol sabe que el sacrificio espiritual se yergue enteramente por sobre la gracia y la oración”.

* “El joven de hoy necesita un sentido para la totalidad de la vida: un ideal” (Obispo José Guerra Campos).

* La mediación universal de María por su cooperación a la Encarnación se halla ciertamente revelada en la Sagrada Escritura y en la Tradición divina, de ahí que no haya impedimento alguno para una definición dogmática.

* La mediación universal de María desde el Cielo está en relación orgánica con la maternidad espiritual de María y con la participación íntima en la obra de su divino Hijo, claramente testimoniadas en la Sagrada Escritura; por tanto, no parece imposible su definición dogmática.

* El título de Corredentora viene aplicándose a la Virgen desde el siglo XV. Esta corredención de María no debe entenderse en el sentido de una equiparación con la acción salvadora de Cristo, que es el único Redentor de la humanidad.

Madre Santísima de la Luz – GUANAJUATO (MÉXICO)

La Madre Santísima de la Luz, Titular de la Catedral Basílica de León y Patrona de toda la Arquidiócesis de León, es una pintura que representa a María llevando en su brazo izquierdo al Niño Jesús, quien tiene en la mano derecha un corazón, y con la izquierda toma otro de una canasta llena de corazones que le presenta un ángel arrodillado. La Virgen detiene con su diestra un alma próxima a caer en las fauces de un dragón que representa al pecador y al infierno. Dos ángeles mantienen sobre la cabeza de la Virgen una corona imperial; tres serafines están bajo sus pies, y otros de cada lado completan el cuadro.

Historia:

Se dice que el Sacerdote Jesuita Juan Antonio Genovesi, que residía en Palermo (Sicilia), deseando tener una imagen de la Virgen para llevarla en sus misiones, se la pedía con insistencia a la misma Virgen. Cierta persona, que algunos dicen que era una religiosa, dijo que María se le había aparecido manifestando su voluntad que se pintase la imagen tal y como se había presentado; como esta primera pintura no fuera del agrado de la Virgen, ofreció la propia Virgen María estar presente ante su sierva, a fin de que esta pudiera ir dirigiendo al pintor cuando trabajase en la obra, aunque el pintor no la vería.

Terminando el Cuadro, sonriendo la Virgen, dispuso que se le invocara con el título de Madre Santísima de la Luz; bendijo el Cuadro y aseguró que colmaría de favores a cuantos la honrasen e invocasen bajo dicho nombre. Esto habría ocurrido en el año de 1722.

Al llegar a México el cuadro original de la Madre Santísima de la Luz y deseando los Padres Jesuitas que la imagen quedase definitivamente en algún templo de la Compañía, dejaron que el cielo lo resolviese por medio de un sorteo, que por tres veces fue favorable a la residencia de la Villa de León de México, por lo cual se acató la voluntad de Dios y la imagen de la Madre Santísima de la Luz llegó a esta Ciudad, antes una humilde Villa, el 2 de julio de 1732. La Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, por medio de un Documento de 8 de junio de 1972, concedió para toda la Diócesis que la Fiesta de la Visitación se siguiera celebrando el 2 de julio con carácter de Solemnidad.

Sabaticas 250

SAN BERNARDO, abad y doctor de la Iglesia

El Consiliario

* “Sacrificar la verdad “por amor” es una contradicción: no hay amor al hombre sin amor a la verdad” (Obispo José Guerra Campos).

* El comunismo es intrínsecamente perverso. La democracia es atea.

* El Evangelio es el mensaje de la alegría, de la eterna alegría de Dios hecho Niño por nuestro amor.

* Concilio Vaticano II: “Los miembros de los institutos han de practicar asiduamente el espíritu de la oración e incluso la oración misma”.

* “María, que tenía destinado un esposo que era virgen, fue por su obediencia la causa de la salvación para sí misma y para todo el linaje humano” (San Ireneo). “Dios quiso que nada consiguiéramos que no nos viniera por manos de María” (San Bernardo).

* León XIII dice en su encíclica sobre el rosario “Octobri mense” (1891): “De aquel inmenso tesoro de todas clases de gracias que el Señor nos trajo, Dios ha dispuesto que no se nos conceda ninguna si no es por medio de María, de suerte que, así como nadie puede llegar al Padre si no es por el Hijo, así también ninguno puede llegarse a Cristo si no es por la Madre”.

* Benedicto XV dice de María que es “medianera de todas las gracias”. Este privilegio de María Santísima ha sido igualmente acogido en la liturgia al ser introducida la festividad de la Bienaventurada Virgen María, Medianera de todas las gracias (1921).

Franco en Directo 171

Solución española a los grandes problemas de nuestro tiempo

Esta es la gravedad de nuestra hora y la gran trascendencia de nuestro Movimiento, solución española a los grandes problemas de nuestro tiempo. Nosotros hemos dado en España un ejemplo de cómo estimulando nuestros valores espirituales, fomentando nuestras mejores tradiciones, cuidando de las esencias de nuestra civilización cristiana, armonizando la libertad con el orden, se puede realizar una obra de reconstrucción nacional, justicia social, de mejora de nivel de vida, de industrialización y progreso, como estamos contemplando, en lo cual, para mí, una de las piedras básicas es la de la formación de la conciencia española contrarrestando las propagandas suicidas que de fuera nos vienen.

(25-IV-1961: Huelva. —Inauguración del nuevo Seminario Diocesano.)