El octavo día 23 – CRITERIOS PARA ORIENTARSE EN MEDIO DE LA CONFUSIÓN. VARIACIONES Y NOVEDADES (I)

José Guerra Campos

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Para orientarnos en medio de la confusión, hemos recordado que hay unos puntos fijos, que son las verdades de la fe y los principios morales.

Hay una segunda clase de puntos fijos, aunque no tan inmutables, que son las normas de disciplina vigentes en la Iglesia (1). No entramos ahora en este campo, del máximo interés, pero sí estimamos oportuno advertir, al paso, que de ciertas normas depende la validez de algunos sacramentos (2), y que todas protegen a los fieles contra la arbitrariedad y contra la peor de las dictaduras: la de la anarquía.

A los puntos fijos hay que referir las variaciones y las novedades: serán legítimas las que vay·an en su dirección; ilegítimas, las desviadas.

Esta zona movediza comprende tres sectores:

1º Las aplicaciones de las verdades o principios permanentes a situaciones o circunstancias nuevas. Así, por ejemplo, la encíclica Populorum progressio aplica a escala del mundo entero las normas tradicionales de la moral social.

La condición de legitimidad es clara: que lo nuevo sea precisamente ejercicio o modo de realizar lo permanente. Un ejemplo familiar: el amor de un padre a sus hijos -que es lo permanente- puede exigir unas veces mano blanda y otras veces mano severa; las variaciones se justifican si las exige el amor: ni las variaciones ni la fijeza se justificarían si dimanasen de la pereza, la debilidad, la indiferencia, la rigidez, el apasionamiento egoísta…

Notas:

(1) Aunque estas normas pueden modificarse, mientras están en vigor marcan el camino en nombre de Dios, pues dimanan del ejercicio de una potestad confiada por Cristo a los apóstoles y a sus sucesores.

(2) Por ejemplo, el sacramento del perdón de los pecados. En ciertas situaciones de necesidad y urgencia, en que es imposible la confesión y la absolución individual, se dispensa de ellas por el momento: Así, a los soldados ante la batalla inminente o ya comenzada; o cuando un gran número de penitentes, sin culpa suya, tendrían que carecer largo tiempo de la gracia sacramental. ¿Quizá se dan otros casos especiales a los que cabría extender esa dispensa? ¡Pero no podría otorgarla un sacerdote por su cuenta! Sólo por decisión de la suprema autoridad de la Iglesia. Poner en peligro la validez de un sacramento es injurioso contra Dios y contra los hombres.

Semillicas 230

Padre Cano, m.C.R.

Arcangel San Miguel defiendenos del maligno* La fe es está por encima de la razón. No es irracional.

* La política actual se cree una diosa, pero es un fantasma.

* La Nueva Era Católica es el Reinado Social de nuestro Señor Jesucristo.

* Los peregrinos hacia la eternidad son pacientes, afables, alegres.

* La mortificación cristiana nos libera de la esclavitud de los vicios.

* Amar a las personas es querer su bien. Hacerles bien, hasta sacrificarse por ellas.

* El diablo puede torcer los pensamientos sanos. Y convertirlos en tentaciones y pecados.

* “Como dijo un buen sacerdote extremeño en una conferencia reciente, recogiendo el pensamiento de Monseñor Guerra Campos, “La incoherencia consiste en que se aprueba el árbol y después se rechazan los frutos” y “con los votos de los fieles católicos se han implantado los mismos males que luego se critican” (Luis Fernando Bustamante).

Hispanoamérica. La verdad 159

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

La Hispanidad, firme y prometedora realidad (14)

Hispanoamérica, “unida a la sombra de la Cruz y al amparo de la verdad”, aportará un elemento más a la paz universal (3)

Nuestra Señora de Copacabana - BoliviaA un grupo de pueblos de la Hispanidad, unidos por razones circunstanciales, hablaba Pío XII de “ejemplar hermandad de naciones que tienen un vínculo común”. Se ve a las claras que el Papa favorece todo lo que es unión, porque sabe que es fuerza constructiva. Con tal, a no dudarlo, que se trate de unión en la Verdad católica, donde únicamente se puede encontrar auténtica fraternidad, como él mismo añade.

“Con vosotros están vuestros hermanos venezolanos…, hijos todos de un país de recursos inagotables, de juventud pujante y de un gran porvenir, que dependerá no poco de la parte que en su organización política, intelectual, económica y social se conceda a los eternos principios de la verdad cristiana, siempre presentes en todos los momentos de vuestra historia.

Y con nuestros amadísimos hijos venezolanos, los de Colombia y Perú, los de Bolivia, Ecuador y Panamá, en ejemplar hermandad de naciones que tienen un vínculo común; y con vosotros, las naciones bolivarianas, los representantes de otras muchas europeas y americanas, de la vieja Madre Patria, unidos todos ante un altar, como si quisierais proclamar que solamente ahí es posible una auténtica fraternidad”.

(Radiomensaje al II Congreso Eucarístico Bolivariano, 16-XII-1956).

Pío XII no perdía ocasión de inculcar la licitud y aun la conveniencia de esta solidaridad entre países hermanos. Solidaridad que la misma naturaleza y los hechos providenciales de la Historia han fundamentado, y que, como natural y humana, si está bien orientada, no puede ser sino buena, santa y bendecida por Dios. “Santa y justa hermandad” la llamada el Pontífice en una casual circunstancia en que tuvo ocasión de hablar a diferentes grupos venidos de España y América, y reunidos para escuchar la palabra del Pastor Supremo de la Iglesia.

“Estáis presentes también los peregrinos venidos de España, los hijos de ese pueblo, cuya fe y cuyo fervor se diría que el nuevo Beato ha mirado desde el Cielo con predilección especial, premiándole con numerosas gracias, dos de las cuales son precisamente las que han servido para glorificarle, verificadas en las afortunadas personas de dos buenos hermanos españoles…

Y al lado vuestro, en justa y santa hermandad de apellidos, de lengua y de fe, saludamos igualmente a los peregrinos hispanoamericanos, hijos también de jóvenes pueblos cristianos, esperanza de la civilización y de la Iglesia”.

(A los peregrinos hispanoamericanos que asistieron a la beatificación del Hermano Benildo, 5-IV-1948).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mostacicas 160

Don Manuel

Jesús perdona al pecador arrepentido* Sin Dios, no se puede explicar que es el hombre.

* El Cielo es un eterno presente de paz, alegría y amor.

* Detrás de todas las revoluciones está el odio de Satanás.

* El transhumanismo es una ideología intrínsecamente inhumana.

* El hombre-creador es una locura moderna. Otro engaño del diablo.

* El aborto es lo peor para la mujer. Las feministas extremistas dicen lo contrario.

* Los santos nos dicen que para escuchar la voz de Dios debemos guardar silencio interior.

* Estoy leyendo “La pérdida de España” del historiador Alberto Bárcena. Hará mucho bien a quienes lo lean. Ha escrito “Iglesia y Masonería. Las dos ciudades”.