Mojones 151

Montserrat

El laicismo es un delirio

San Lucas - Evangelista“Debemos recordar que las religiones fundan las civilizaciones, que a su vez mueren cuando apostatan de la religión que las fundó; y también que el laicismo es un delirio de la razón que sólo logrará que el islamismo erija su culto impío sobre los escombros de la civilización cristiana. Ocurrió en el norte de África en el siglo VII; y ocurrirá en Europa en el siglo XXI, a poco que sigamos defendiendo las aberraciones de las que alardea el pasquín Charlie Hebdo. Ninguna persona que conserve una brizna de sentido común, así como un mínimo temor de Dios, puede mostrarse solidaria con tales aberraciones, que nos han conducido al abismo”. (Miguel Ayuso – Verbo)

Los demagogos

Los demagogos juegan con ventaja al dirigirse a gentes que se dejan fascinar por las ganancias inmediatas. Quienes conocen la lógica de la vida personal saben que lo importante madura a tempo lento y exige al que desea conseguirlo una actitud de paciencia y sacrificio. La demagogia triunfa en climas de impaciencia y crea impaciencia, porque el apego a valores superficiales que agostan valores más altos no produce sino inquietud. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

No herir al enemigo

En suma: al buen resabiado, aquello de la oposición per diametrum del Padre San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales, nunca le pudo entrar. No conoce más táctica que la de atacar por los flancos, que en religión suele ser la más cómoda, pero no la más decisiva. Bien quisiera él vencer, pero a trueque de no herir al enemigo ni causarle mortificación o enfado. El nombre de guerra le alborota los nervios; más le acomoda la pacífica discusión. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Sustituirse a Dios

Cuando Danilo Castellano afirma que la modernidad es la tentación luciferina de endiosar al hombre y desplazar a Dios por los hombres, devela su núcleo gnóstico invariante. En efecto, más allá de las corrientes historiográficas que reducen el fenómeno gnóstico a las religiones precristianas y de los primeros siglos de la Cristiandad, hay un componente gnóstico perceptible en el corazón de la modernidad: el error racionalista de sustituir la realidad por el proyecto individual, el rechazo del orden natural, del orden de la creación, lo que importa, finalmente, el intento humano de sustituirse a Dios. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

España monárquica

Yo no puedo brindar por la España regionalista sin brindar por la Monarquía tradicional, a cuya sombra me he formado; y no puedo hacerlo por la Monarquía tradicional sin brindar por su glorioso Caudillo, al que va entusiasta mi brindis para que siga manteniendo, sin plegarla jamás, que no lo hará (ya conocemos su carácter, la bandera en donde brilla el blasón regionalista al lado de la integridad de la fe religiosa, que seguirá ondeando hasta el último momento de su vida y de la España; (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Unión íntima con Dios

En cierta ocasión el Señor me dijo: Hija Mía, toma las gracias que la gente desprecia; toma cuantas puedas llevar. En aquel instante mi alma fue inundada del amor de Dios. Siento que estoy unida al Señor tan estrechamente que no encuentro palabras con las cuales podría expresar bien esta unión; siento que todo lo que Dios tiene, todos los bienes y los tesoros, son míos, aunque me ocupo poco de ellos, ya que me basta solamente ÉL En Él veo todo, fuera de Él, nada. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Responsabilidad de los gobiernos

La lista de atropellos parece haberse escrito hoy: la radio como instrumento de propaganda al servicio del poder, la policía como inmejorable herramienta para preparar la insurrección, la depuración de oficiales notoriamente antiseparatistas, la “delictiva benevolencia del fiscal” ante las continuas vulneraciones de la ley, la malversación de fondos ante cuya denuncia Companys se sintió gravemente ofendido, el incumplimiento de las sentencias del Tribunal de Garantías Constitucionales, la organización de manifestaciones y sesiones solemnes en el Parlamento en apoyo del desacato, (Jesús Laínz – Razón Española)

 

 

 

Una sociedad podrida

Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Mons. D. José Guerra CamposUn buen amigo, me ha dicho que las personas que llamaban a una emisora de radio pedían la pena de muerte para los terroristas. La locutora contestaba que la pena de muerte es ilícita. No y mil veces no. Por derecho natural y siempre que lo requiera el bien común, la autoridad pública puede aplicar lícita y justamente la pena de muerte a los malhechores culpables de gravísimos crímenes. La autoridad pública ha de garantizar el bien común, el orden y la paz, aunque sea aplicando una pena tan grave como la pena de muerte.

Hay criminales que sólo retroceden ante la perspectiva y temor de la pena de muerte. El Catecismo de la Iglesia Católica, dice: “la enseñanza tradicional de la Iglesia, no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte”. Y el único teólogo recomendado por el Concilio Vaticano II, Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico, enseña que: “Es lícito matar al malhechor en cuanto se ordena a la salud de toda la sociedad”.

Pena de muerte que puede “decretar el que tiene la autoridad pública y jamás las personas particulares”. En la Sagrada Escritura aparecen muchos casos de pena de muerte para los malhechores: “El que hiera mortalmente a otro será castigado con la muerte” (Éxodo 21, 12).

La pena de muerte para los malhechores es lícita y justa. Lo que jamás será lícito es la pena de muerte para los inocentes: “Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente” (San Juan Pablo II). Y “el aborto es una pena de muerte inhumana practicada con premeditación y alevosía” (Real Academia de Doctores). “El aborto es un crimen abominable” (Concilio Vaticano II). No nos engañemos, no seamos hipócritas, no seamos cobardes y traidores: “se ha dicho con razón que el aborto es peor que el terrorismo” (Obispo José Guerra Campos). Cuarenta millones de niños asesinados cada año en el vientre de sus madres en el llamado Occidente cristiano claman justicia al Cielo.

No nos engañemos. La democracia agnóstica, materialista y salvaje seguirá devorando la sangre de millones de niños en los próximos años en todo el mundo. En España también. Es la ley de la selva, la corrupción de las mentes y de los corazones: “Una sociedad como he dicho muchas veces -y nadie me cerrará la boca para repetirlo otras tantas- que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar a los niños inocentes, es una sociedad podrida. ¡Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños!” (Don Guerra Campos). No, queridos lectores, no y mil veces no. No se puede votar a partidos abortistas, ni a los que mantienen la ley del aborto gobernando la nación con mayoría absoluta. “No seguirás en el mal a la mayoría” (Éxodo 23, 21). Yo no voto.

En plena batalla por la legalización del aborto en España, el santo, sabio y valiente obispo de Cuenca, don José Guerra Campos, afirmó rotundamente: “Los católicos que en cargo público con leyes o actos de gobierno, promueven o facilitan -y en todo caso protegen jurídicamente- la comisión del crimen del aborto, no podrán escapar a la calificación moral de pecadores públicos. Los son manifiestamente y como tales habrán de ser tratados, mientras no reparen el gravísimo escándalo según sus facultades”. Nuestra Santa Madre Iglesia niega a los pecadores públicos la recepción de los sacramentos. Los católicos deben negar el voto a los pecadores públicos.

Oremos y combatamos valientemente los nobles combates de la fe. Con nosotros está Santa María, la Inmaculada patrona de España.

“¡Despierta, España; resucita, España! Vuelve a tus raíces cristianas, a tu sin par historia en defensa de la fe y la Ley de Cristo” (San Juan Pablo II).

¡Qué gran pueblo, si hubiera buen Señor! ¡Si hubiera políticos auténticamente católicos! La España Imperial es la solución histórica-política para convertir al mundo.

Hemos leído 104

Pablo

Mahatma Ghandi

San Florencio de Orange, ObispoTomando la parte por el todo, tomando la expresión pacífica como muestra de justicia, acaban con el gran pacifista moderno: Mahatma Ghandi, el icono del pacifismo contemporáneo que provocó la descolonización más sangrienta de todo el siglo XX, más que la de Israel y Palestina. Y la cosa acabó en lo opuesto a lo deseado por Ghandi: tres países en lugar de uno, uno empobrecido para los restos y los otros dos en tensión, cuando no, guerra permanente. (HISPANIDAD)

No se debe mariposear

No se debe mariposear: en esto obedezco y en esto no. Porque andar eligiendo y obedecer en una cosa y en otras no, lleva consigo perder el mérito de la obediencia. Hacemos lo que nos gusta, lo que complace al natural. No queremos llevar una vida sobrenatural seria. Hay que ser constante en la obediencia, “porque hacer con gozo una cosa por una sola vez que se nos manda, o cuando nos viniere bien, cuesta muy poco, pero cuando te dicen: Harás esto mismo mientras vivieres, en eso está la virtud, en eso la dificultad” (San Francisco de Sales). (Julián Jarabo Ruiz – AVE MARÍA)

Recibe luz

En nuestras almas vive Dios y nos hace vivir su vida. “Ahí es, pues, donde hemos de permanecer si queremos recibir sus visitas”. El P. Neubert hace notar que si bien “a primera vista parece que esta concentración del alma en su interior la deja en el vacío y en la inacción”, “si cree y ama, bien pronto siente que ahí es donde toma contacto con Dios, y recibe luz, fuerza y fecundidad”. En efecto, “percibe mejor las realidades divinas, ya que no se lo impiden las cosas exteriores, y sobre todo porque la iluminan las luces del Espíritu Santo. (P. Ramón Olmos mCR. – AVE MARÍA)

El terror que destruye y elimina

¿No cree usted que hay un cierto paralelismo entre la insurrección de la Vendée y la de los Cristeros mejicanos? -Absolutamente, sí. Los verdugos son allí los mismos que en la Francia de 1793. Quieren crear el hombre nuevo, desarraigado, laico. Los métodos son los mismos: el terror que destruye y elimina. En cuanto a las víctimas, son idénticas: las gentes que luchan por ser libres, sobre todo por ser libres para creer. (Dr. Reynald Secher – AVE MARÍA)

Elogios a la Reina Isabel

El coro de quienes dedican a la Reina Isabel de Castilla elogios extremos es innumerable. Y sorprendente, porque integran ese coro tanto españoles como extranjeros, católicos o increyentes. Quienes denigran su memoria manifiestan su ignorancia o su malicia, Erasmus Darwin (1731-1802), naturalista y filósofo británico -abuelo del biólogo evolucionista- hacia 1800, ante la cámara de los Comunes, se declaraba admirado “por cómo tratan los españoles a los indios como semejantes, incluso formando familias mestizas y creando para ellas hospitales y universidades, pues he conocido alcaldes, obispos y hasta militares indígenas, lo que redunda en paz social y bienestar”. Dato publicado por Antonio Escohotado. Washington Irving (1783-1859), escritor estadounidense: “Es admirable la íntima dependencia que la felicidad de las naciones tiene, a veces, de las virtudes de ciertos individuos… Fue el suyo (Isabel la Católica) uno de los más puros espíritus que jamás gobernara la suerte de las naciones”. Pío XII, al recibir a un embajador de la América hispana: “Venís de aquellas tierras del Nuevo Mundo hacia las que volvieron los ojos moribundos de la gran Isabel, en cuyo espíritu singular querríamos evocar no tanto la fortaleza de su visión política, cuanto las ansias maternales de paz dictadas por un concepto profundamente cristiano de la vida, que pedía, para los que llamaba sus hijos de América, un trato de dulzura y devoción”. (AAS 1951, 794). (José María Iraburu)

Pura adoración

Sintiéndonos mirados por Dios no nos atrevemos a levantar los ojos sino que los bajamos de pura cercanía; así el mirar se convierte en un no mirar, en pura adoración. En humilde silencio adoramos lo inefable. Bajar los ojos. Uno no mira para no llamar la atención, para no hacer de interlocutor y dejar así a Dios ser todo en todo. Dejo que la voluntad de Dios se despliegue en mí y consiga la victoria de su presencia en mi vida. Como Jesús, entregándose a la no comprensible voluntad del Padre, como María entregándose al puro “hágase” sin límites ni fines. (TRINIDAD Y LIBERACIÓN)

Pudor y castidad  (100)

El celibato es amor total a Jesucristo, que permite “unirse más al Señor, libres de impedimentos” (1ª Cor 7, 35). Es, pues, enamoramiento de Cristo Esposo, que debe excluir toda fuga afectiva y toda compensación ilícita. La unión virginal con Cristo Esposo es tan perfecta, que a su imagen debe ser la unión conyugal del matrimonio cristiano (Ef. 5, 22-33). Sin embargo, como ya he dicho, conocemos más el amor conyugal que el amor virginal, más misterioso, y por eso iluminamos éste con analogías tomadas de aquél. (José María Iraburu)

El padre Solá habla del demonio (16)

El capitalismo ha sabido absorber en un culto máximo, como suele decirse, el marxismo. Le ha tomado todo aquello que le convenía y ha evitado todo aquello que le convenía a los otros. Esto necesita, para llegar a esto, se necesita un cerebro que no es humano. Para poderlo hacer de la forma que se ha hecho y tan fríamente como se ha hecho. Que dos o tres cerebros rijan todo el mundo de esta forma como se hace ahora, esto es algo totalmente diabólico, y ésta es la acción más importante y peor del diablo. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Miguicas 157

Padre Martínez m.C.R.

San Ignacio de Antioquía* Hay políticos que piensan que su dialéctica es superior a la verdad. Mienten y mienten y, si dicen una sola verdad, será para colar una mentira.

* Unas civilizaciones han ido sustituyendo a otras. La civilización cristiana, en contra de las apariencias, no desaparecerá. La gracia divina la sostiene.

* Una cosa he notado en el infierno, y es que la mayor parte de las almas que hay en el infierno son almas que no creían que existía el infierno (Santa Faustina Kowalska).

* “Nada hay tan divino que convertirse en cooperadores de Dios” (San Dionisio). Cooperemos con Dios en la salvación de las almas con nuestras misas, oraciones, sacrificios, mortificaciones…

* Monseñor Félix Grenn, obispo de Hűnster ha declarado: “No quiero clérigos preconciliares y no los ordenaré”. Si es ese el “discernimiento” para ordenar sacerdotes, es, sencillamente satánico.

* La esposa del Rey Sol, en el ocaso de sus días, escribió lo siguiente: “A lo largo de la experiencia que he acumulado -ya he superado las 80 primaveras- he podido comprobar que la verdad existe únicamente en Dios, y al resto es sólo una cuestión de puntos de vista”.