Arcipelago Gulag

Solzhenitsyn

Jesucristo y niña“Si me pidieran hoy precisar de forma breve la causa principal de esa revolución -rusa- devastadora, no encontraría nada mejor que repetir: los hombres se han olvidado de Dios, esa es la causa de todo”. Pero todavía hay algo más: los sucesos de la Revolución rusa no pueden entenderse hoy sino sobre el marco de fondo de lo que ocurre en los demás países, y nuevamente no encontraría nada más exacto que decir: los hombres se han olvidado de Dios (…). Privada de la lucidez divina, la conciencia humana se deprava.

“Occidente carece de recursos morales y espirituales para resistirse a su propia decadencia (…). Cuando se formaron los estados occidentales modernos, se proclamó como principio fundamental que los gobiernos están para servir al hombre y que éste vive para ser libre y alcanzar la felicidad. Cada ciudadano tiene garantizada la deseada libertad y los bienes materiales en tal cantidad y calidad como para garantizar en teoría el alcance de la felicidad, en el sentido moralmente inferior en que ha sido entendida durante estas últimas décadas. En el proceso, sin embargo, ha sido pasado por alto un detalle psicológico: el constante deseo de poseer cada vez más cosas y un nivel de vida cada vez más alto, ha impreso en muchos rostros occidentales rasgos de ansiedad y hasta de depresión, aunque sea habitual ocultar cuidadosamente estos sentimientos. Esta tensa y activa competencia ha venido a dominar todo el pensamiento humano y no abre, en lo más mínimo, el camino hacia el libre desarrollo espiritual. La mayoría de las personas gozan del bienestar en una medida que sus padres y abuelos no hubieran siquiera soñado con obtener; ha sido posible educar a los jóvenes de acuerdo con estos ideales, conduciéndolos hacia el esplendor físico, felicidad, posesión de bienes materiales, dinero y tiempo libre, hasta una casi ilimitada libertad de placeres. De este modo ¿quién renunciaría ahora a todo esto? ¿Por qué y en beneficio de qué habría uno de arriesgar su preciosa vida en la defensa del bien común?”.

(CRISTIANDAD)

Hitos 158

Isabel

Pregunta verdaderamente ética

La presentación del Niño Jesús en el temploEs bastante evidente que en el último siglo, si se atiende a determinadas materias morales, las costumbres individuales parecieran haberse diseminado en un amplio haz de direcciones diversas, alejándose de un patrón común. Sin embargo, la sola observación de los hechos puede ser el fundamento para responder preguntas de carácter histórico, sociológico o aun psicológico, pero no basta para responder una pregunta verdaderamente ética. (José Luis Widow Lira – VERBO)

Humanismo Universal

En el Pacto Sinárquico, en sus artículos 597 y 598, se puede leer: “No pudiendo aceptar desolidarizarnos de ningún ser, queremos que la actual revolución mundial lleve a los pueblos en un movimiento irresistible -más allá del marxismo ortodoxo materialista como del falso liberalismo capitalista-, hacia una alta civilización espiritualista sellada del sello del humanismo universal”. Es la preparación de la República Totalitaria Universal, verdadera ciudad de Satanás, denunciada por León XIII en la “Humanum Genus”. Es el plan de esclavitud y de degradación de toda la humanidad en manos del superestado mundial. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Ayuda mutua

Las deudas contraídas en el seno de la familia raramente se garantizan con bienes para su embargo en caso de impago; incluso abundan también carencias y condonaciones, y se respira un ambiente de liberalidad, limpio de la contaminación mercantilista liberal. Y por supuesto, la caridad. Por ello, y al constituir un entramado fundado en la ayuda mutua, minimiza las posibilidades de que el individuo quede desamparado en sus necesidades. (Javier de Miguel – VERBO)

Libre de castigo (90)

Cuando el anuncio del castigo convierte. Cuando un profeta anuncia un castigo de Dios busca el arrepentimiento. Son profecías condicionadas a la libre reacción del hombre o de la sociedad. Dios no ama el castigo sino al pecador. Por esto, si los habitantes de Nínive se arrepienten Dios muda el castigo. Exclama Jonás, escribe san Alfonso, de parte de Dios, sabed: que a vuelta de cuarenta días, Nínive quedará destruido y no existirá ya más sobre la tierra. Mas, como avino que Nínive hiciese penitencia, y quedase libre del castigo, se afligió Jonás de este perdón y se lamentó con el Señor. (Jaime Solá Grané)

Vivir según el mundo

¿Puede sustituirse la autoridad de la Iglesia -me pregunto- por un ejercicio mediático, por el carisma humano mediatizado de los últimos pontífices? ¿Se ha restablecido la autoridad de la Iglesia por el diálogo de ésta con el mundo y sus filósofos, por una Iglesia al servicio del hombre, como se pretende desde el Vaticano II? ¿Es todavía autoridad de la Iglesia la que gusta de enseñar al mundo a vivir según las reglas del mundo o de un Cristo humanizado o de una fe purificada por la razón (Ratzinger)? (Juan Fernando Segovia – VERBO)

La mujer

Edith Stein

De igual manera el Señor brinda también su amor y su asistencia de forma visible y a través de un medio humano: en el amor paterno, materno y fraternal que ella encuentra en la familia religiosa y al que ella responsablemente debe retribuir, en la participación de todo lo que es pertenencia de la comunidad y en todas sus empresas y misiones. Pero todo esto visible debe sin embargo ser transparente en lo invisible. El Señor mismo es aquél a quien ella pertenece y en esta razón ha sido elevada; los bienes, en los que tiene participación, son los tesoros de la gracia increada, con los que el esposo divino la obsequia generosamente -para ella misma y para todos-, por quienes intercede delante de él.

Fin del Estado

Carl Schmitt, quien se consideraba uno de los últimos defensores del Estado, escribió en el prólogo a la edición de 1963 de El concepto de lo político: “La época de la estatalidad ha llegado a su fin. Sobre esto, no merece la pena perder el tiempo”. ¿Ha agotado definitivamente el Estado todas sus posibilidades? ¿Estará dejando el paso la revolución permanente estatal a una situación de desorden permanente, en realidad indefinida hasta que se imponga un nuevo orden? (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Sabaticas 99

El Consiliario

Corazón Inmaculado de María* Las Cruzadas históricas se iniciaron para recuperar el sepulcro del Señor en poder de los musulmanes. Hoy es necesaria una Cruzada Santa para recuperar la sociedad para Dios.

* El Cardenal Ratzinger dijo hace cincuenta años que: “El contenido y el significado de la fe cristiana está hoy envuelto en un nebuloso halo de incertidumbre como quizá nunca en la Historia”. Hoy, las nieblas se han convertido en tinieblas. En el humo de Satanás que ha penetrado en la Iglesia.

* Muchos intelectuales, sociólogos y personas cualificadas en ciencias dicen que estamos en tiempos en los que predomina el sentimiento, el buenísmo, que se reflexiona poco. Yo añadiría, un elemento: La imaginación sabemos que Santa Teresa de Jesús la definía como “La loca de la casa”. Se necesita haber perdido el juicio para asesinar hijos en las propias entrañas de sus madres.

* Donoso Cortés decía que: “La catástrofe que ha de venir será la catástrofe por excelencia de la Historia”. Son muchos los que afirman que ya estamos en el centro de esta catástrofe. El hombre, la sociedad, ha dado la espalda a Dios, se ha rebelado contra su santa Ley y el demonio esclaviza a las personas con los siete pecados capitales y el desprecio de los diez Mandamientos. Pero el Corazón de Jesús dijo: “Triunfaré a pesar de mis enemigos”. Y la Virgen Santísima: “Al final mi Corazón Inmaculado triunfará”.

Acto de consagración al Sagrado Corazón de Jesús

(De San Claudio de la Colombière y del beato P. Hoyos)

Sagrado Corazón de Jesús - perfil¡Oh Corazón de mi amantísimo Jesús! ¡Corazón dignísimo de toda mi admiración y amor! Yo N… inflamado en el deseo de compensar y borrar tantas y tan graves injurias cometidas contra ti, y para huir cuanto está de mi parte del vicio de la ingratitud, te entrego y consagro del todo mi corazón, con todos sus afectos, y a mí mismo con todo cuanto soy enteramente. Protesto que es mi deseo puro y sincero, olvidarme del todo desde esta hora y momento de mí mismo y de todas mis cosas, para que, quitados todos los impedimentos, pueda entrar en tu sacrosanto Corazón, que con singular misericordia me has abierto, y habitar en él vivo y muerto con vuestros fieles siervos.

Oh Corazón Santísimo, enséñame, te ruego, el camino que debo tomar para que, olvidado enteramente de mí mismo, llegue a conseguir la pureza de tu amor, cuyo deseo me has infundido. Me abraso en vehementes deseos de agradarte, pero siento que de ningún modo podré llegar a conseguir lo que deseo sin aquel grande auxilio que tú solamente puedes darme. Perfecciona, pues, en mí, oh Corazón Santísimo, todo lo que te es agradable y conforme a tu voluntad. A ti sólo se deberá toda la gloria de mi santidad, si mereciere finalmente conseguirla; ni yo quiero aspirar en adelante a la misma santidad con otro fin, sino el de tu gloria y alabanza. Amén.