Miguicas 318

SANTOS PEDRO y PABLO, Apóstoles

Padre Martínez m.C.R.

* Cuando estamos orando Dios nos mira amorosamente. Es Nuestro Padre.

* “Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración” (Romanos 12, 1-2. 8-18).

* “Mientras Europa y Norteamérica regían con su caza de brujas, ya hacía un siglo que España había prohibido esa práctica” (José Javier Esparza).

* Ahí está ese “formidable bloque católico” ahí están esos 160 millones de hijos de la Iglesia Católica distribuidos en más de 20 naciones, que “hablan y rezan en español” gracias a la “gran madre de la Hispanidad” (Pío XII).

* El salmo nupcial que, bajo la imagen de un rey opulento y poderoso, cantaba al que había de ser verdadero Rey de Israel, contiene esta frase: El trono tuyo, ¡oh Dios! permanece por los siglos de los siglos; el cetro de tu Reino es cetro de equidad (Sal 45, 7).

* Omitiendo otros muchos textos semejantes, en otro lugar, al trazar las principales líneas de la figura de Cristo, se predice que su Reino, carente de todo límite, estará enriquecido con los dones de la justicia y de la paz: Florecerá en sus días la justicia, y habrá mucha paz… Dominará de mar a mar, del río hasta los cabos de la tierra (Sal 72, 7 y 8) (Quas Primas, nº 5).

* “Por otra parte, esta doctrina de la realeza de Cristo que hemos entresacado de los libros del Antiguo Testamento, no desaparece en los textos del Nuevo Testamento; todo lo contrario, se halla confirmada en éstos con una luminosa brillantez.

El octavo día 113 – EL CRISTIANISMO, RESPUESTA RADICAL A LA VIDA DEL JOVEN DE HOY

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Conferencia en la IV Reunión Nacional de Jóvenes de Acción Católica, el 18 de diciembre de 1971.-El término «respuesta» del título remite a una ponencia anterior presentada en la citada reunión nacional, en la que se describieron actitudes y situaciones. Respuesta radical: trasciende las diferencias sociales, cronológicas, etc., tocando raíces que valen lo mismo para jóvenes o adultos razonadores e intelectualmente problematizados, que para otros de mente más quieta o más distraídos. La respuesta radical no atiende a problemas contingentes y pasajeros.

EL JOVEN DE HOY NECESITA UN SENTIDO PARA LA TOTALIDAD DE LA VIDA: UN IDEAL

Para que el cristianismo sea respuesta radical a la vida del joven de hoy (en realidad, a la vida del joven de siempre) tiene que ofrecer un sentido a la totalidad de la vida.

Hay épocas de desencanto, de humanismo de depresión, como se dijo en la ponencia anterior, en las que se renuncia, incluso, a reconocer la necesidad o la conveniencia de eso que se llama sentido total de la vida. En este supuesto, si alguien renuncia a darle sentido a la totalidad de la vida y se conforma con buscar sentido a actuaciones o programas parciales y transitorios, estamos en distintos planos y no hay nada que decir; a no ser que intentásemos reavivar de nuevo en su ánimo el apetito vital.  

Partimos de un hecho evidente: fuera del cristianismo no hay entre nosotros respuestas que pretendan dar sentido a la totalidad de la vida, por ejemplo, a situaciones de impotencia, de muerte, que también es algo de nuestra vida, etc.

En general, hay otro tipo de ideales, inspiradores de actitudes y conductas, que se acomodan a programas activos, etapas de edificación, ordenación de relaciones sociales interhumanas; pero casi ninguno abarca los aspectos íntimos o profundos, que están más allá de lo activo o de lo que se puede conseguir con programas humanos; y ninguno, desde luego, da respuesta radical a la muerte.

El joven, aunque algunos parezcan instalarse en desalientos prematuros, exige un ideal totalitario. Pronuncio la palabra ideal a sabiendas de que está muy gastada. Creo que es un término digno de conservarse y, sobre todo, que lo que significa sigue teniendo vigencia. Entiendo por ideal algo que da sentido a la vida, tensa el ánimo en todas las circunstancias, es cauce de energías; se caracteriza por ser, al mismo tiempo, misión que nos vincula (fuente de obligación gozosa, que impulsa -diríamos- a acometer, a volar) y liberación.

Esta conjunción espontánea de lo que vincula y lo que libera es la esencia misma de lo que da sentido a la totalidad de la vida. Cuando se intenta parcializar esta síntesis armónica, y se acentúa unilateralmente bien el aspecto de liberación o emancipación sin misión ni vínculos, bien el aspecto de misión y obligación sin liberación, el hombre se siente insatisfecho, destrozado en lo más interior de sí mismo.

Semillicas 320

SAN IRENEO, obispo y mártir

Padre Cano, m.C.R.

* La oración es lo más fácil del mundo. Hablar con Nuestro Padre celestial.

* “En 1906 fue cuando Jesús principió a tomar mi corazón para Sí” (Santa Teresa de los Andes).

* “Dios reina internamente en nosotros cuando nuestra vida se ajusta al Evangelio, cuando vivimos la vida sobrenatural que en el Evangelio se nos descubre” (P. Torres).

* “En la vida contemporánea los Estados tienen como primer deber el ofrecer a sus ciudadanos esta eficacia: paz para el trabajo, para el estudio, garantías para mejorar el futuro” (Francisco Franco Bahamonde).

* El Papa comienza la encíclica haciendo: “dos claras afirmaciones: El mundo ha sufrido y sufre este diluvio de males porque la inmensa mayoría de la humanidad ha rechazarlo a Jesucristo y su santísima Ley en la vida privada, en la vida de familia y en la vida pública del Estado”.

* “Y es imposible toda esperanza segura de una paz internacional verdadera mientras los individuos y los Estados nieguen obstinadamente el Reinado de Nuestro Salvador. Por esto, advertimos entonces que la paz de Cristo hay que buscarla en el Reino de Cristo” (Quas Primas, nº 2).

* “La realeza de Cristo está afirmada a cada paso en la Sagrada Escritura. Se le llama el dominador que ha de nacer de Jacob (Núm. 24, 19); se dice de Él que ha sido constituido por el Padre Rey sobre el monte santo de Sión y que recibirá las gentes como herencia y como posesión los confines de la tierra (Sal 2, 6 y 8).

DEFENSA de la HISPANIDAD 30

Ramiro de Maeztu

EL SENTIDO DEL HOMBRE EN LOS PUEBLOS HISPÁNICOS (IX)

El humanismo materialista (1)  

Hay también un humanismo que suprime todas las esencias que venían considerándose superiores al hombre, como el bien y la verdad, por no ver en ellas sino palabras hueras, aunque no inofensivas, porque son, según piensa, los pretextos que han servido para justificar el ascendiente de unas clases sociales sobre otras. Frente a las jerarquías tradicionales proclama este humanismo la divisa revolucionaria: borrón y cuenta nueva. Se propone establecer la igualdad de los hombres en la tierra, en lo que se parece al humanismo español, pero con una diferencia. Los españoles quisiéramos, dentro de lo posible y conveniente, la igualdad de los hombres, porque creemos en la igualdad esencial de las almas. Estos humanistas, al contrario, postulan la igualdad esencial de los cuerpos. Puesto que rige una misma fisiología para todos los hombres, puesto que todos se nutren, crecen, se reproducen y mueren, ¿por qué no crear una sociedad en que las diferencias sociales sean suprimidas inexorablemente, en que se trate a todos los hombres de la misma manera, todo sea de todos, trabajen todos para todos y cada uno reciba su ración de la comunidad?

 Ahora sabemos, con el saber positivo de la experiencia histórica, que ese sueño comunista no ha podido realizarse. La desigualdad es esencial en la vida del hombre: no hay más rasero nivelador que el de la muerte. El hombre no es un borrego, cuya alma pueda suprimirse para que viva contento con el rebaño. El campesino no se contenta con poseer y trabajar la tierra en común con los otros campesinos, sino que se aferra a su ideal antiguo de poseerla en una parcela que le pertenezca. Tampoco el obrero de la ciudad se presta gustoso a trabajar con interés en talleres nacionales, donde no se pague su labor en proporción a lo que valga, ni aunque se declare el trabajo obligatorio y se introduzcan las bayonetas en las fábricas para restablecer la disciplina. Al cabo de las experiencias infructuosas el fundador del comunismo exclamó un día: » ¡Basta de socialistas! ¡Vengan especialistas!», y entonces se produjo el espectáculo de que un gobierno comunista, que abolió el capitalismo como enemigo del género humano, ofreciese las riquezas de su patria a los capitalistas extranjeros, como únicos capaces de explotarlas, y que estos capitalistas, salvo excepciones vergonzosas, rechazaran la oferta, porque un gobierno que había abolido la propiedad privada no podía brindar a otros propietarios las garantías necesarias.

Mostacicas 250

SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA, obispo y doctor de la Iglesia

Don Manuel

* “Los buenos han de padecer de los mediocres y de los infiltrados en la Iglesia” (P. Torres).

* Es triste decirlo, pero es verdad. Una niña de seis años le ha dicho a su madre: mamá ya no me quieres. ¡La mamá está ocupada en tantas cosas!

* “Brujas” ejecutadas por países: Alemania – 25.000. Polonia – 10.000. Suiza – 4.000. Francia – 4.000. Inglaterra – 1.500. Austria – 1.000. Italia – 1.000. Hungría – 800. España – 300 (59 por la Inquisición). (Fuente: Henningsen, Gustav).

* “Mientras la herejía luterana desgaja naciones enteras del tronco de Roma, San Ignacio de Loyola funda la Compañía de Jesús, milicia al servicio del Papa, que refuerza la cohesión interna de la Iglesia con especiales reglas y votos de obediencia al Pontificado” (Gabriel de Armas).

* Nuestro Señor que está glorioso en el Cielo prepara nuestras moradas e intercede continuamente como Abogado nuestro ante su Eterno Padre. Desde allí ha de venir, con gran poder y majestad, para juzgar a los vivos y a los muertos.

* Pilato mandó poner en la cruz de Cristo una tablilla con esta inscripción: “Jesús Nazareno Rey de los judíos”. Pilato se quedó corto, porque Jesús es rey de todos los hombres, de todos los pueblos y de todas las naciones. Los males que sufren hoy los hombres y las naciones, tienen du origen en el rechazo de la realeza de Nuestro Señor Jesucristo.

* En la primera encíclica de su pontificado, Pío XI analizaba las causas de los males que abrumaban angustiosamente la sociedad de su tiempo. Poco después, el 11 de diciembre de 1925, publicaba la encíclica “Quas Primas”, proponiendo como único remedio para la salvación de los pueblos y las naciones la aceptación de la realeza de Cristo.