Al término de nuestra campaña de campamentos la Asociación Juvenil peregrina al sepulcro de San Pedro y al Santo Padre Juan Pablo II su sucesor en el Pontificado.
¿Por qué peregrinamos a Roma? Las dilaciones de la venida del Santo Padre a España han motivado que nuestra Asociación se decidiera a peregrinar para suplicar la bendición del Papa para todas nuestras necesidades. Una voz interior nos llama y no la podemos desoír.
Peregrinamos para pedir una bendición especial para nuestra Asociación. Para que fructifique, y tengamos vocaciones sacerdotales, vocaciones a la vida religiosa de estrecha observancia, vocaciones a la virginidad consagrada.
Peregrinamos para que bendiga a nuestra Patria y se vea libre del poder de Satanás que la zarandea, para que no caiga definitivamente en las garras del ateísmo liberal, de la corrupción y de la inmoralidad, del marxismo enemigo del hombre cristiano y del protestantismo, sino que vuelva a ser la nación de la Virgen María, la nación misionera, la defensora de la fe.
Peregrinamos porque queremos consolar al Papa y ofrecerle nuestros obsequios espirituales, nuestra fidelidad y nuestro amor. Los herejes y todos los que con su silencio o sus zancadillas pretenden detener la labor reformadora del Papa están frente a nosotros. Siempre con el Papa. España por el Papa.
Peregrinamos para confirmar nuestra fe junto a la cátedra donde toma vigor toda la fe de la Iglesia. Rodeados por quienes nos marginan, nos zahieren y nos cercan con la tinieblas de sus sofismas y trampas, queremos fortificar nuestra fe.
Peregrinamos para pedir junto a las tumbas de San Pedro y San Pablo, junto al Papa hijo de una nación mártir, el espíritu de los mártires de todos los siglos. Con este espíritu afrontar la sangrienta persecución que se avecina en nuestra Patria. Para poder cruzar el mar amargo y glorioso de la persecución, llevaremos cada uno un crucifijo bendecido por el Papa. Ese crucifijo significará nuestra fidelidad a Jesucristo en vida y muerte. Lo único que debemos temer es no morir por El, vivir sin Jesucristo, sin su gracia, sin su doctrina, porque eso no es vida, sino muerte. El crucifijo bendecido por un Papa misionero y mártir de la maldad del mundo, nos enseñará a vivir muertos al mundo y a morir gozosos de derramar nuestra sangre por nuestro Rey y Sumo Capitán, Jesucristo Nuestro Señor.
Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 40-41, julio-agosto de 1980
Niñas y niños,
venid con nosotros
a las Colonias del Padre Alba.
Sana diversión, santa formación.
Del 4 al 14 de julio.
Chicas y chicos,
venid con nosotros
a los Campamentos del Padre Alba.
Sana diversión y santa formación.
Del 29 de julio al 11 de agosto.
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