la-voz-de-los-sin-vozMagdalena: El mes pasado os expliqué lo de ir bien vestidos. El aviso de las monjas de clausura. Una amable lectora me escribió diciéndome lo contrario. Que durante mucho tiempo, había visto el mismo aviso junto al torno de otro convento pero que las mismas monjas lo quitaron hace años. Cosa que le extrañó mucho ya que la Beata Jacinta de Fátima, dijo que vendrían unas modas que ofenderían mucho al Señor, como lo estamos viendo por todas partes.

Pedro: En la vida cristiana todo tiene importancia moral y sobrenatural. No podemos vestir como nos da la gana si es inmoral. Se ha de guardar el pudor y la modestia cristiana. A mí siempre me sorprende y alegra ver a las mujeres que rezuman pureza por los cuatro costados.

Salomé: Y es que detrás de la indecencia actual en el modo de vestir y vivir hay una organización anticristiana. Vindice de la Alta Venta escribía a Nubius el 9 de agosto de 1838: “Hemos emprendido la corrupción en gran escala, la corrupción del pueblo por el clero y la del clero por nosotros, la corrupción que debe conducirnos a llevar un día a la Iglesia a la tumba. Oí tiempos atrás a uno de nuestros enemigos reírse filosóficamente de nuestros proyectos y decirnos: “Para aniquilar el catolicismo hay que empezar por suprimir a la mujer. Como no puede ser corrompámosla con la Iglesia “corruptio optimi pessima”. Y en esas están nuestros enemigos.

Santiago: Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz y trabajan mucho, planifican. El congreso comunista del 16 de noviembre de 1922 declaraba: “Hay que destruir en la mujer el sentimiento instintivo y egoísta del amor materno… la mujer no es más que una perra, una hembra, si quiere tener hijos”. Los sociólogos nos están advirtiendo que, con la baja natalidad actual, vamos a un suicidio demográfico.

Judit: Y es que, además, no se amparan en el anonimato. El semanario comunista L´humanité del 8 de noviembre de 1924 decía: “Los comunistas desean que la mujer se libere lo más pronto posible de su hogar, que no se produzca en ella la maternidad más que de una forma consciente y razonada”. Las mismas ideas las repiten continuamente casi todos los medios de comunicación social actuales y así se enseña en colegios, institutos y universidades.

Pablo: Vindice decía: “No nos cansemos de corromper. Haced corazones viciosos y no tendréis ya más católicos. Alejad al sacerdote del trabajo del altar y de la virtud, buscad hábilmente a ocupar en otra parte sus pensamientos; tornarle ocioso, glotón, patriota (independentista): se volverá ambicioso, intrigante y perverso.”

Rut: Mujeres, sacerdotes y hombres… Pablo tigre escribía en 1822 a una Venta del Piamonte: “Para propagar la luz se ha juzgado bueno y útil dar impulso a todo lo que aspira a revolverse. Lo esencial es aislar el hombre de su familia y hacerle perder la moral familiar.

Por inclinación de su carácter está bastante dispuesto a huir de los cuidados de la casa, a correr tras los placeres fáciles y gozos prohibidos. Le gustan las largas charlas de café, la ociosidad de los espectáculos. Animadle, sostenedle, darle cierta importancia, enseñadle directamente a aburrirse en sus trabajos cotidianos; y, gracias a este artificio, después de haberle separado de su mujer y de sus hijos, y de haberle hecho ver lo penoso que son todos los deberes, le inculcáis el deseo de otra existencia. Una vez que le hayáis insinuado en algunas almas la repugnancia a la familia y a la religión (una va casi siempre a continuación de la otra) deslizad algunas palabras que provocarán el deseo de estar afiliado a la logia más próxima”.

Andrés: Jerry Rubin dijo: “Hemos asociado juventud, música, sexo, droga y revolución con traición; hemos conseguido algo muy difícil de superar” Muchos jóvenes se alejan de sus padres y se apartan de Dios. Debemos rezar mucho.

María: Sí, porque hay demonios que sólo pueden ser expulsados por la oración y el sacrificio. Y tras toda esta revolución anticristiana están los demonios. El diario comunista Vetehernaia Moskva decía: “Nosotros no combatimos directamente ni a los creyentes ni a los sacerdotes. Luchamos contra Dios para arrebatarle sus fieles “La misericordia divina es nuestro amparo y refugio. La Virgen de Fátima afirmó que “al final mi corazón Inmaculado triunfará”.

                                                                                                                                               Magdalena, Presidenta