La novena de la gracia

SAN FRANCISCO JAVIERTengo ante la vista un cuadro que representa a San Ignacio y a sus primeros compañeros de rodillas ante la sagrada forma que tiene en sus manos el beato (ya santo) Pedro Fabro, el único sacerdote entonces del grupo. Entre los arrodillados estaba San Francisco Javier. ¿Quién iba a pensar que allí estaba el mayor apóstol de los tiempos modernos? Y es que Javier se entregó; se entregó sin volver al vómito de lo que, dejaba atrás.

Nueve compañeros nuestros van este año a la Javierada: Caminar desde Pamplona a Javier, por las rutas de Javier y con la ilusión de Javier. Todos unidos a ellos para que nos alcance el Santo en esta novena, jóvenes que lo dejen todo y se entreguen para vivir por Jesucristo, y conquisten con su vida y trabajo un imperio de almas.

Una moda bonita

Se ha puesto entre vosotros de moda la pegatina: “I love (con un corazón) la ASOCIACIÓN JUVENIL SAN LUIS GONZAGA”. Me gusta la idea. ¿Por qué la amo? Porque la Asociación Juvenil me enseña la ciencia más perfecta de todas, la primera de todas las sabidurías y ciencias posibles: la de amar, la de enseñar a amar. Que el corazón del joven no se despeñe por los barrancos de los amoríos, por los abismos de la pasión y el erotismo, que se pierda por las tinieblas de la sexualidad biológica y horizontal.

Sí, la Asociación me enseña a amar. Amar la vida, la verdad, el amor. Por eso no quiero que mi corazón sea una víscera sujeta a los latidos del egoísmo, sino la fuente viva de la felicidad que salte de mi mismo hasta la vida eterna.

Así quiero que mi corazón ame lo mismo que ama Jesucristo. Por eso amo mi Asociación, porque en esa escuela de amor, aprendo a amar a mis padres con amor filial, a mis compañeros con amor de caridad, a mi novia con amor de perfección, y a mi Patria con amor de realeza, porque Jesucristo ha de ser su Rey y es hora ya de que vivamos sus hijos como los soldados valientes de su reinado. Y finalmente a Jesucristo con el amor de mi confianza en su Sagrado Corazón. ¡Oh, Jesús, tú sabes todas mis cosas. Tú sabes que quiero amarte y entregarme más a ti! Por todo esto yo “amo la Asociación Juvenil de San Luis Gonzaga”.

Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 75, marzo de 1984