Si no extirpamos el mal de la sociedad, los malos pudrirán las familias, los pueblos, las naciones: Todo. Nosotros. “Nada sin Dios”. Nuestra máxima.
El pueblo organizado en instituciones naturales, pueden y deben elegir a sus gobernantes. Los partidos dividen las familias. los municipios, regiones, naciones, unen, no dividen.
Una chispica de amor a Dios vale más que toda la creación. Dios te ama, ama Tú a Dios.
Hay pecados de omisión que llevan al infierno. Aquellos que no quieren combatir los nobles combates de la fe contra los enemigos de Cristo, tendrán que dar cuenta a Dios de la descristianización de los pueblos.
Jesús nos dice: “Si alguno me ama, guardará mi palabra, y Mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él ¡qué más podemos pedir!
San Pedro dijo a Jesús: “Tú eres Cristo, hijo de Dios vivo” ¡Cristo está vivo en la Eucaristía! Vive en nuestras almas en gracia con el Padre y el Espíritu Santo.
El mayor obstáculo para establecer la democracia basada en la ley natural y la revelación divina, como ensaña Santo Tomás, es la democracia atea actual.
Hacen falta ministros de la penitencia en los confesionarios. Me han pedido confesiones en plena calle.
No es misericordia mentir a los divorciados vueltos a casar, a los homosexuales. Misericordia es decirles la verdad.
