Jesús, María y José,
en vosotros contemplamos
el resplandor del amor verdadero,
y a vosotros nos dirigimos con
plena confianza.
Haz, Sagrada Familia de Nazaret,
que nuestras familias sean
lugares de comunión y cenáculos
de plegaria, verdaderas escuelas
del Evangelio y pequeñas iglesias
domésticas.
Haz, Sagrada Familia de Nazaret,
que en las familias nunca más se vivan
la violencia, el rechazo y la división,
y que todo aquel que haya sido herido
o escandalizado pueda encontrar
pronto consuelo y curación.
Haz, Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda renovar en todos la conciencia
del carácter sagrado e inviolable
de la familia y de su belleza
en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José, escuchadnos
y atended a nuestras súplicas.
