“La esperanza es esta virtud cristiana que nosotros tenemos como un gran don del Señor y que nos hace ver lejos, más allá de los problemas, los dolores, las dificultades, más allá de nuestros pecados. Nos hace ver la belleza de Dios. Se necesitan mujeres y hombres de esperanza, también en medio de los problemas. La esperanza abre horizontes, la esperanza es libre, no es esclava, siempre encuentra un lugar para arreglar una situación.
Que las comunidades cristianas sepan ser oasis y fuentes de misericordia, testigos de una caridad que no admite exclusiones. Y para pedir esto de manera fuerte viajaré a venerarla en su santuario el próximo mes de febrero. Así podremos rezar todo esto, en toda América de quien Ella es particularmente Madre.
La palabra «misericordia» está compuesta por dos palabras: miseria y corazón. El corazón indica la capacidad de amar; la misericordia es el amor que abraza la miseria de la persona humana. Es un amor que «siente» nuestra indigencia como si fuera propia, para liberarnos de ella. En esto está el amor: no somos nosotros que amamos a Dios, sino que es Él que nos ha amado y ha mandado a su Hijo como víctima de expiación por nuestros pecados. (1 Jn 4, 9-10)”
Cardenal Urosa
“El rumbo que el Gobierno le ha marcado a Venezuela es un rumbo que nos está llevando al desabastecimiento, a la carestía, a una inflación absolutamente exorbitante, y el pueblo está rechazando eso, el pueblo esta rechazando las colas de cinco, siete, y diez horas para conseguir la harina”.
Cardenal Gianfranco Ravasi
“La mística no es un despegarse de la tierra hacia cielos remotos, sino un tender a lo eterno y a lo infinito teniendo los pies bien plantados en el polvo de la historia”.
Cardenal Robert Sarah
“No se puede, bajo el pretexto de que ya no nos escuchen, adaptar la formulación de la enseñanza de Cristo y de la Iglesia a la circunstancias, a la historia o a la sensibilidad de cada uno. Si se crea un magisterio inestable, se crea una duda permanente. Hay un enorme trabajo que hacer al respecto: hacer comprensible la enseñanza de la Iglesia manteniendo intacto el núcleo de la doctrina. Y es por eso que es inaceptable separar la doctrina de la pastoral: una pastoral sin doctrina es una pastoral construida sobre la arena”.
Cardenal Dziwisz
“Si queremos permanecer fieles a la herencia de San Juan Pablo II debemos caminar con valentía por el camino del amor de Dios y del prójimo, es decir, por el camino de la santidad. Esta es la tarea cotidiana que está delante de nosotros. Tenemos en el cielo a un gran intercesor por nuestras causas personales, familiares y sociales”.
Monseñor Juan José Omella, Arzobispo electo de Barcelona
“Al final, en esta sociedad tan convulsa, la Iglesia es la única que está defendiendo a los más pequeños ante la ideología de género o el aborto… y van a por ella por qué es la única institución que queda por derribar. Por eso no tenemos que doblegarnos, y ese es que hay que tener valentía y humildad para predicar la verdad en todo momento».
