Santo Tomás de Aquino dice que la obra de misericordia más importante es enseñar al que no sabe. Educar es formar hombres y mujeres honra de la patria y gloria de Dios.
Hoy como nunca debemos ser catequistas, enseñar el catecismo a niños y mayores, Santa Faustina Kowalska, mensajera de las Misericordia divina, vio como sufrían las almas en el infierno. Impresiona leer lo que escribió: “muchos están en el infierno porque no creyeron que existe el infierno”. ¡Todos catequistas!




