P. Manuel Martínez Cano m.C.R.
Escribí el artículo “Chauchina, milagro y profecía”. El milagro que hizo la Virgen del Espino a Rosario Granados ha suscitado entusiasmo y preguntas. Todas las preguntas están perfectamente respondidas en los milagros de la Virgen en Lourdes. Milagros constatados por científicos, teólogos y cardenales. Muchos milagros que solo puede hacer el Creador de la naturaleza, porque un milagro es un hecho sensible, realizado por Dios, fuera o por encima de las leyes físicas; fuera del orden acostumbrado de toda la naturaleza creada. Rosario llevaba años con llagas purulentas en una pierna. Fue desahuciada del hospital de Granada, después de estar siete meses interna. La Virgen del Espino intercedió por ella y Dios la curó instantáneamente.
Un hecho sensible es aquel que puede captarse por los sentidos. Cientos de vecinos vieron la pierna llagada de Rosario. Esas mismas personas vieron la pierna curada. También podemos ver los milagros en unos efectos que solo pueden proceder de Dios, por ejemplo, la predicción de un hecho futuro libre (milagro intelectual) que también ocurrió en Chauchina porque Rosario dijo que en el pueblo se levantaría un convento para dar culto a Jesús Sacramentado, como ha sucedido. Se llama milagro moral a la conversión instantánea de un pecador. En Chauchina se dieron varias conversiones.
Jesús hizo muchos milagros y muchísimos milagros han sucedido, desde su fundación, en la Iglesia Católica. La Iglesia es prudente, muy prudente, en esta materia. Para reconocer un hecho como milagro, se ha de demostrar su verdad histórica, filosófica, teológica y relativa.
La verdad histórica del milagro consiste en que tal hecho ocurrió. En Chauchina es evidente. Lo vieron centenares de personas. Fue un hecho sensible. Es un hecho histórico.
La verdad filosófica demuestra que ese hecho supera las leyes de la naturaleza. Rosario fue desahuciada por los médicos y en un instante quedó curada. Jesús resucitó a tres muertos. Y santos ha habido que pidieron a Dios por unos muertos y resucitaron.
La verdad teológica se conoce en que el hecho ha sido realizado por Dios. Al cojo de Calanda Miguel Pellicer, Dios por intercesión de la Virgen del Pilar, le devolvió la pierna que le había sido emputada hacia años.
La verdad relativa constata que el milagro ha sido realizado por Dios para confirmar la autenticidad de una revelación, una doctrina divina o la fe de los fieles.