Montserrat
Soy amada
“Cuando Jesús me fascinó con su belleza y me atrajo a sí, entonces vi lo que no le agradaba en mi alma y decidí eliminarlo a toda costa y con la ayuda de la gracia lo eliminé en seguida. Esta generosidad le agradó al Señor y desde aquel momento Dios empezó a concederme gracias superiores. No hago ningunos razonamientos en la vida interior, no analizo nada por cuáles caminos me lleva el Espíritu Divino; me basta saber que soy amada y que yo amo. El amor puro me permite conocer a Dios y comprender muchos misterios. El confesor es para mí un oráculo, su palabra es sacrosanta para mí, estoy hablando del director espiritual.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 293. Sigue leyendo



