Montserrat

Más fe

“Durante este capítulo la Madre resaltaba la vida de fe y la fidelidad en las cosas pequeñas. En la mitad del capítulo oí estas palabras: Deseo que haya en ustedes más fe en el momento actual. ¡Qué gran alegría Me da la fidelidad de Mi esposa en las más pequeñas cosas! De repente miré el crucifijo y vi que Jesús tenía la cabeza vuelta al refectorio y que sus labios se movía.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 352.

Deberes religiosos

“El Estado, por sí, tiene, como toda persona humana, deberes religiosos, pero no tiene derechos religiosos nada más… que para cumplir esos deberes. Si goza de otros derechos de esa índole, aunque siempre subalternos, es por concesión y merced circunstancial del poder religioso, que puede premiar con ellos los servicios que haya prestado con su sumisión a la verdad.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 73.

La legitimidad

“En otras palabras, la autoridad regia es un poder cualificado que representa el criterio de la legitimidad de su ejercicio e impide concluir en la arbitrariedad, en la tiranía, en el despotismo, en el totalitarismo. El rey, además, es condición del pueblo, si éste no se entiende errónea y reductivamente como se ha hecho sobre todo después de la Revolución francesa. La realeza del rey nace de la legitimidad sustancial de la autoridad de la que la modernidad política ha perdido definitivamente el concepto.” Danilo Castellano, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 532.

José Utrera Molina

“D. José Utrera Molina, Vd. no se merece presenciar esta «conjura de los necios», esta consentida autodestrucción de todos los valores y vida ejemplar que representa. No hay derecho a que no se respete ningún derecho natural, ni el de conocer la verdad histórica, cuando más se habla de ampliar derechos fundamentales. Que Dios le otorgue larga vida para servimos de ejemplo, para experimentar el cariño y agradecimiento que concita entre los españoles de bien; para comprobar que nuestro pueblo siempre ha tardado en reaccionar, pero cuando lo hace, ningún enemigo resulta invencible; para exigir a sus herederos ideológicos y afines políticos un mayor compromiso en defensa del bien común y los intereses de la Patrio.” Jaime Alonso, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, pp. 230 y231.

El Quijote y la Sagrada Escritura

“Es innumerable la cantidad de citas interpoladas que hallamos en el Quijote de las Sagradas Escrituras, algunas muy reveladoras de una sensibilidad católica y reacia a contaminaciones luteranas: «Como es muerta la fe sin obras» (I, 50); «Siendo el principio de la sabiduría el temor de Dios» (II, 20); «Que a los dos que Dios junta no podrá separar el hombre» (II, 21), etcétera. Y es que no en vano don Quijote incluye entre las ciencias que todo caballero andante debe dominar la teología, «para saber dar razón de la cristiana ley que profesa, clara y distintamente» (II, 18).” Juan Manuel de Prada, Revista Verbo, nº 547-548, agosto-septiembre-octubre 2016, pp. 573 y 574.

Las formas son formas

En primer lugar; no son ex se Liberalismo las formas políticas de cualquier clase que sean, por democráticas o populares que se las suponga. Cada cosa es lo que es. Las formas son formas, y nada más. Una república unitaria o federal, democrática, aristocrática o mixta; un Gobierno representativo o mixto, con más o menos atribuciones del poder Real, o con el máximun o mínimum de rey que se quiera hacer entrar en la mixtura; la monarquía absoluta o templada, hereditaria o electiva, nada de eso tiene que ver ex se (repárase bien este ex se) con el Liberalismo. .Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 29.

La verdad de las cosas

“Podría ser calificada como una obra anti-moderna, porque se preocupa de desmontar los pilares ideológicos sobre los cuales se ha construido la modernidad. Pero sería injusto limitar a ese aspecto su trabajo, pues la crítica siempre queda asentada en ideas provenientes de una atenta observación de la realidad, sea de sus aspectos particulares, contingentes y cambiantes, sea de los universales, necesarios y permanentes. En otras palabras, cuando Castellano polemiza no se queda en la destrucción de los argumentos de aquellos a quienes critica, sino que construye los propios de manera de ofrecer una alternativa de explicación que dé buena razón de las realidades humanas que aborda. En definitiva, cuando Castellano escribe lo hace preocupado por descubrir la verdad acerca de las cosas.” José Luis Widow, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 597.