Rosa
“Doy gracias también por las oraciones que son la mejor prueba de amistad, porque es una exquisita prueba de caridad cristiana rezar por el que lo necesita”.
Beato Pier Giorgio Frassati
“Por ti Jesús. Si lo quieres tú, ¡lo quiero también yo!”.
Beata Chiara Luce Badano
«Dime, ¿puede alguien recibir a Jesús en su corazón y no morir?
Beata Imelda Lambertini
«Nada me hace más feliz que pensar que soy Hija de María”.
Beata Laura Vicuña
«La Cruz es mi libro».
San Conrado de Parzham
«No temo la muerte; antes bien la espero con alegría. María, la Madre de misericordia, vendrá a salvarme».
Beato Reginaldo de Orleáns
«No os preocupéis, todas las armas de este mundo no pueden matar el alma».
San Bonifacio
«Las manos deben ir al trabajo, el corazón a Dios».
«Sé que voy a un perpetuo destierro, y que tarde o temprano me contagiaré de la lepra. Pero ningún sacrificio es demasiado grande si se hace por Cristo».
“No se abandonen por desesperación. Somos el pueblo de Pascua y el aleluya es nuestra canción”.
«La asistencia no consiste solo en dar las medicinas y los alimentos al enfermo; hay otra clase de asistencia, y es la del corazón, procurando acomodarse a la persona que sufre».