Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Publicaciones de la categoría: Meditaciones de la Virgen

Meditación: la esclavitud mariana

03 sábado Ene 2015

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

≈ Deja un comentario

1º Concepto de esclavitud. -Debo penetrar bien en el significado estricto de esta palabra. -El esclavo es un ser que depende de otro de tal modo, que todo lo que es y todo lo que tiene no le pertenece a él, sino al dueño que le posee. -No dispone de nada ni de nadie, ni de sí mismo. -Carece de libertad, no puede hacer sino lo que el amo le ordena. -Carece de voluntad…, no puede querer o no querer, sino acomodando sus deseos a los de su señor. -Carece de personalidad… más que persona es una cosa… El amo puede hacer de él lo que le plazca…, venderle a otro dueño…, regalarle…, castigarle aun sin razón… matarle aunque sea por capricho…, nadie podrá pedirle cuentas de lo que ha hecho el señor con él…, es su esclavo puede hacer de él lo que se le antoje.inmaculado-corazon-de-maria-i

Esta esclavitud hecha de un hombre a otro hombre es brutal, indigna, degradante, prohibida por Dios, abolida por Cristo… Pero si se hace a Dios y el hombre se esclaviza voluntariamente a Él, es lo más grande, lo más digno y hermoso que se puede dar. -Es la practica perfecta de la más profunda humildad cuya fórmula es esta: «Todo es de Dios, nada mío»; luego «todo para Dios, nada para mí». -Y así mi cuerpo con sus sentidos, mi alma con sus potencias- todos los actos  y movimientos de mi ser, sensaciones, pensamientos, afectos, amores… si hablo; si callo, si río, si sufro, si ando, si duermo, si oro, si como… todo por Dios y para Dios. -¡sublime esclavitud!- es la más alta santidad. -Cuanto más viva yo y obre yo independiente de Dios, más faltas y más imperfecciones habrá en mí -Cuanto más viva Dios en mí y obre Él conmigo, más perfección tendré.

2º Esclavitud de amar. -Da razón de todo esto es que, esta esclavitud no es forzada sino voluntaria y amorosa. Dulce tirano es el amor, pero es t:rrano que esclaviza. -Por eso si es desordenado, la esclavitud será a las criaturas y ésta es  la primera esclavitud, pero… si es ordenado y dirigido a Dios, es la segunda que nos santifica y diviniza. -Nadie más esclavo del· amor que Cristo. -¡Qué tirano tan divino fue para Él el amor! -¡Qué de cosas y de sacrificios le obligó a hacer! -¡Qué locuras tan sublimes no está haciendo ahora mismo por los hombres…, por mí! El amor esencialmente es unión e imitación. -Si amo a Jesús, he de imitarle en esta esclavitud de amor. -Él se dio por ella todo a mí. -Yo tengo que darme todo a Él… si no, no amo de veras… Mas ¿cómo hacer esto prácticamente?

3º Por María, con María, en María, para María. -He aquí la solución fácil, hermosa, divina. – Nada más fácil que amar a una madre. ¡Qué será amar a tal Madre! -Pero ¿qué hijo ama más a su madre…, el hijo mayor que deja la casa paterna para vivir ya libremente a su antojo, o el hijo chiquitín que depende en todo de su madre? De ella se alimenta, de ella aprende las primeras palabras…, habla y piensa lo que ella le enseña… de su mano da los primeros pasos…, para ella son sus sonrisas y caricias infantiles y todos sus sentires y amores…, a ella corre instintivamente en cualquier peligro, ¿no es esta una esclavitud? -He aquí mi esclavitud con María. -Tengo que vivir como hijo suyo, dependiendo en todo de Ella, de suerte que· mi intención sea siempre la suya (por María)…, los medios que emplee en todos mis actos serán los suyos siempre (con María)…, me he de esconder en su corazón para vivir con esa presencia suya como si realmente viviera (en María)… y, en fin, viviendo de este modo, todo lo dirigiré de tal suerte que redunde no en gloria mía, ni en provecho mío, sino únicamente para su gloria y fu servicio (para María).

4º El divino molde. -Quiere esto decir que me he de anegar y perder en Ella, como una gota en el océano o como la masa en el molde. -María es el molde de Dios. -Él quiere hacernos semejantes a Jesús y para eso nos da el molde -Basta vaciarnos en él y seremos perfectas imágenes de Cristo, al ser semejantes a María. -Piensa bien lo que significa «vaciarte» de ti, para llenarte de María y piensa que hasta que no lo hagas ni eres esclavo ni amas de veras a María.

En fin, piensa en el premio. Parecerte a tu Madre ¿te parece esto poco? -Enamorar como Ella a Dios. –Por ser esclava, fue Reina y Madre de Dios, así será contigo. -Dios no se deja ganar en generosidad, por eso no podemos concebir qué premio dará al que se da todo y tan perfectamente a Él, en a santa esclavitud. -Pero no pienses siquiera en el premio. -Renuncia a él. -No quieras más premio que amar íntimamente a Jesús y a María y acertar a parecerte a ambos.

Empieza y continúa sin desalientos la práctica de esta esclavitud. -Pide mucho la ayuda de María. -Examínate diariamente y pregúntate con frecuencia  si realmente te vas vaciando de ti mismo. Acuérdate de María en las ocasiones del amor propio -Lleva examen particular sobre esto. Renueva la presencia de imitación al dar la hora. -Nunca más pensar te gusta o no; esto o lo otro, sino únicamente si lo quiere o no tu Madre querida.

Meditación: Madre de Dios

27 sábado Dic 2014

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

≈ Deja un comentario

1º El «Fíat» omnipotente. -Pero este «hágase» de la esclavitud de María es también la expresión practica de su omnipotencia. -Apenas pronunciado, el Espíritu Santo, como lo dijo el Ángel, la cobijó con su sombra protectora y llevó a cabo la  obra de la Encarnación; en aquel momento se efectuó lo de «el Verbo se hizo carne» y comenzó a habitar entre nosotros. -¡Oh palabra de poder inmenso! -La pronuncia la omnipotencia de Dios. y brotan de la nada los mundos. -La dice María en el abismo de su humildad y aún obra más maravillas que el Creador. -Aquel fiat saca de la nada las cosas. -Este fiat saca al mismo Dios de su Cielo…, de su eternidad… para que, sin dejar de ser Dios comience a ser hombre. -Contempla a la Santísima Virgen y mira al Espíritu Santo cómo organiza en la inmaculada sangre de María el cuerpo de Jesucristo, para que ese cuerpo y esa sangre que toma de la Virgen, fuera la materia del sacrificio que para redimir al mundo ofrecida más tarde en la Cruz. -Adora tan augusto misterio, da las gracias a Jesús y a María por él.Anunciación

2º La divina maternidad. -Y María, en este instante, queda convertida en verdadera Madre de Dios. -Dignidad altísima y maravillosa. -Es infinita, porque infinita es, la dignidad de su Hijo. Es un parentesco real y físico con el Hijo de Dios. Desde este momento, Dios está, en María, no en imagen, no con su gracia, sino con su persona misma divina; hay entre Dios y María una verdadera identidad en cuanto que la carne y sangre de su Hijo, son carne y sangre de María. -Es la unión más íntima y sublime que puede darse entre una criatura y Dios. Por ella María, al ser Madre de Dios, adquiere la más alta autoridad…, la autoridad de mandar a su Hijo…, adquiere el más alto privilegio…, el de un derecho especial al amor de su Hijo… ya recibir de El todos los bienes de gracia y de gloria con el poder de comunicarlo a los demás.

En esta maternidad divina se funda la verdad de que Ella es nuestra Mediadora -y una Mediadora omnipotente porque participa por gracia de la omnipotencia que Dios tiene por naturaleza y, además, es por: esta maternidad la dispensadora de todas las gracias, ya que se ve claramente que Dios no quiere comunicarse a los hombres directamente, sino por medio de María, como lo hizo en la Encarnación. -Magnífica, sublime y divina esta maternidad; nunca llegaremos a sondear toda su profunda y altísima magnificencia. -Dios puede crear más mundos, más ángeles, otros seres infinitamente más perfectos, pero no puede hacer una Madre mayor que la Madre de Dios.

3º La vida de la Madre de Dios. -Era una vida  en este tiempo de íntima unión con Dios -según el cuerpo y según el alma. -La vida íntima de Madre e Hijo. -Una sola vida. -Un mismo latido en ambos corazones. -Qué recogimiento tan intenso y tan profundo para reconcentrar toda su vida en su Hijo. -Todo lo que hacía era con Él y por Él; veía con los ojos de su Hijo; amaba con su corazón; sus gustos eran los de Él. -De ahí que fuera una vida de los más íntimos, puros y perfectos sentimientos de amor y gozo hacia Dios a quien encerraba en su seno. -Si el Cielo consiste en la posesión de Dios, María ya gozaba entonces de esta posesión aún más íntima:.., aún más perfecta que la de todos los ángeles y bienaventurados en la gloria. -Era, pues, una vida toda divina, toda gloriosa, toda santificadora por la unión con su Hijo.

4º La Madre de Dios es mi Madre. -Pero también tenía unión conmigo. -Dios quiso que su Madre fuera también mi Madre y me amó ya desde entonces como tal. -Ella deseaba entonces ardientemente que su Hijo ya naciera y redimiera al mundo pensando en mí -Ella quería ya entonces, lo mismo que ahora, tenerme a mí como a verdadero hijo -como a su Jesús- que yo me uniera con Ella, como estaba Jesús, para que yo como Jesús… participara de, aquella vida. -¡Qué dicha la mía -tener una Madre que ha merecido ser la Madre de Dios! -Por Ella adquirimos un parentesco con Jesús. -Jesús y yo somos hermanos. -Piensa mucho en esto y agradece estas maravillas de amor a la Madre y al Hijo.

Imita a María en esta maternidad divina uniéndote íntimamente como Ella a Jesús. Haz práctica esta unión, uniéndote antes con la Santísima Virgen para vivir completamente esta vida. -Procura que tu alma sea hija verdadera, de palabra y de hecho, de tan gran Madre.

Meditación: la esclava del Señor

18 jueves Dic 2014

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

≈ Deja un comentario

LA ANUNCIACIÓN. -LA ESCLAVA DEL SEÑOR

1º Respuesta de María. -Represéntate la escena y asiste a ella en espíritu todo lo más cerca posible…, el Ángel ha terminado ya su embajada; ha cumplido su misión y guarda silencio…, espera la respuesta de María. -Mira al universo todo… al mismo Dios, en este momento solemnísimo ¡qué espectáculo más emocionante! –Acércate de María y suplícala que no retarde la respuesta…, dila que todos los hijos, infelices hijos de Eva, que hemos nacido esclavos del pecado, esperamos su palabra de redención y de gracia…, que el mundo todo y el mismo Cielo, están en suspenso esperando su respuesta. -Y, efectivamente, el silencio se rompe… María va a hablar…, el Ángel tiembla de emoción… María se ha postrado en tierra, y del fondo de su alma han brotado estas sencillas y sublimes palabras: «He aquí la esclava del Señor…La-anunciación-a-María

Ahora es el Ángel el que se turba; con todo su entendimiento angélico, no acierta a comprender tanta humildad, tanta santidad. -La Reina de todas las Reinas, la Señora del Cielo y de la tierra, la bendita entre todas las mujeres…, es una esclava…, y Ella lo reconoce, lo cree así, no se avergüenza, no lo oculta. -Ella misma, a la faz de todo el mundo lo proclama, y parece tener gran empeño en que sepamos que con toda su grandeza es siempre la esclava del Señor. -Entra en el Corazón del mismo Dios, ¿qué sentiría Dios al ver esta conducta, al escuchar estas palabras…

Si a los humildes y pobres de espíritu llena de sus bienes, ¿qué haría con aquella su esclavita?… Con qué gusto la diría: ¿Tú te haces esclava? Yo te hago Reina… y mandaría a todos los ángeles del Cielo que la adorasen en aquel mismo instante como a tal. -Haz tú lo mismo y adora tanta grandeza en tan profunda humildad.

2º Esclavitud verdadera. -Mas no te detengas en esta esclavitud de palabras. -Tú también has dicho a Dios palabras de ofrecimiento, de entrega, de esclavitud a Él, pero luego… ¿cómo las has cumplido? -Mas en María no es así…, dice lo que siente y obra como dice…, por eso añade «hágase en mí según tu palabra».

Medita mucho y saborea toda la significación de esta palabra hágase que es la fórmula de la verdadera esclavitud. -Soy esclava y por eso no tengo nada, ni puedo querer nada, fuera de Dios. -Todo ha de venir del Señor, nada de la esclava. -Por tanto, esa palabra supone una renuncia total, completa, perfecta, absoluta de su ser… Ni voluntad, ni libertad, ni querer nada, sino sólo lo que Dios quiera y disponga… ¡Qué esclavitud!

Pero aún más, esa esclavitud no se ha de detener ni aun ante el sacrificio por muy grande y doloroso que sea. -María en este paso, obra conscientemente, esto es, dándose perfecta cuenta del paso que va a dar…, obra sin precipitación…, piensa, discurre, objeta al ángel, pone sus razones y sus soluciones, etc…, luego señal clara de que obra con todo conocimiento de causa; por tanto, conoce ya desde ahora todo lo que ha de sufrir si ha de ser Madre de Dios…, sabe que la aguardan tormentos que la harán la reina de los mártires …, que será un verdadero mar de amarguras, y, no obstante…. sabe que es esa la voluntad de Dios y la basta. -Hasta .que conoce claramente lo que Dios quiere pone reparos, pero cuando ya sabe el deseo de Dios, no tiene más que una palabra: Hágase. -Recuerda las palabras de Cristo en su Pasión, también dice «hágase tu voluntad y no la mía». ¿No es lo mismo que el «hágase» de la Virgen? … ¡Qué coincidencia entre el Hijo y la Madre! -Esta es la esclavitud, esta es la santidad, esta es la única solución que puedes encontrar a tu amo; propio. -:¿Eres tú así? -¿También tienes tu el hágase práctico, sobre todo cuando el amor propio se rebela? Pide a María que la imites en el cumplimiento de esta palabra.

Meditación sobre la pureza virginal de María

11 jueves Dic 2014

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

≈ Deja un comentario

1º Reparos de María. -A las palabras del Ángel, María contesta con un reparo, que es un temor. Eva en el Paraíso teme al comer el fruto prohibido, pero no teme al pecado, sino al castigo de la muerte. -María, al contrario, lo único que teme al oír al Ángel es faltar a la palabra dada a Dios. Su temor es justo, racional, santo, inspirado en el amor a Dios y a la virtud. -¿Son así tus reparos cuando oyes la voz de Dios…, o son inspirados por el amor propio que se resiste a someterse a esa voz divina?La Anunciación [1024x768]

2º La virginidad. -¡Qué amor a la pureza virginal! -Se ofrecen a María glorias inauditas, grandezas inefables… de parte de Dios… por boca de un Ángel. y, no obstante, no se alucina… piensa en su virginidad, y entre la dignidad de ser Madre de Dios y el sacrificio de su virginidad no dura prefiere la gracia que la santifica, a la gracia que la ensalza y sublima -¡qué maravilla! –Detente a contemplar en silencio este amor de María a su virginidad… y deja al corazón que se expansione en afectos de admiración a tu Madre. -Recuerda su voto hecho a los tres años…, la fidelidad con que siempre le guardó y la prueba a que ahora la somete Dios… y cómo la Virgen prudente, humilde y castísima, triunfa de todo, sacando siempre victoriosa su virginidad. -Con razón Dios, se enamora de María aún más, viéndola tan pura y tan virgen… y lo que Ella cree ser un obstáculo, es precisamente lo que más arrastra a Dios para elegirla como Madre. -Por ser virgen, por eso es la Madre de Dios.

3º La Encarnación por la virginidad. -Penetra en tan sublime pensamiento y contempla a Dios trazando los planes de la obra grandiosa de la Encarnación· a base de la virginidad. -La Redención del hombre tenía dos dificultades insuperables, como ya hemos dicho en otra parte…, recuerda lo que entonces meditabas que humanamente no era posible la Redención, porque toda la humanidad no podía satisfacer por el pecado…, era necesario que lo hiciera Dios, pero Dios tampoco podía hacerlo, pues Dios no puede sacrificarse, inmolarse, padecer, ni morir por el hombre; divinamente tampoco era posible. -Pero Dios busca la solución. -Hacerse hombre y así tener ya un cuerpo para sufrir y morir. -Mas este cuerpo, no podía formarse como los demás, porque nacería manchado como todos nacen, sería un cuerpo concebido en pecado y a este cuerpo no se podía unir el Hijo de Dios. -La solución de este conflicto es María Inmaculada, sin mancha en su concepción y María Virgen, siendo Madre sin detrimento de su virginidad. -Así, Jesús virgen; santo y puro como Dios, también lo será como hombre, porque su Madre también será santa, pura y virgen. -La Encarnación por la Virginidad. -¡Qué hermosura y qué belleza la de esta virtud!

4º Preferencias de Cristo. -El Señor tuvo un amor tan grande de preferencia a la virginidad, que la dedicó una de sus Bienaventuranzas…, tuvo un discípulo amado y fue… el que era virgen; a él le confió el tesoro de su Madre en la Cruz, como único digno por su virginidad de guardar a la Virgen de las vírgenes. -Se quedó en la Eucaristía y dio a los sacerdotes potestad sobre su Cuerpo y Sangre, pero exigió que su sacerdocio fuera virgen -eligió almas predilectas para Esposas suyas y éstas son… las vírgenes -en fin, reservó un premio especial que consistiera en acompañar al Cordero a donde quiera que fuera, y en cantar un cántico nuevo que nadie sino ellas podrían cantar, y éstas son… las almas vírgenes.

5º Tu virginidad. -Piensa mucho en la gracia tan inmensa que Dios concede a las almas que llama al estado de virginidad. -Si tú eres una de ellas, penétrate bien de ella y procura ser muy agradecida. -Demuestra este agradecimiento en obras, principalmente cuidando, ante todo, de la modestia interior y exterior que necesariamente ha de acompañarla, y esto llevarlo hasta la exageración, en miradas, curiosidades, posturas, vestidos, etc… Segundo, fomentando en ti la humildad, base de la castidad… Muchos por su soberbia han caído después en pecados impuros. -Del mismo modo fomentarás la mortificación y penitencia, que son esenciales en esta virtud… Con tal de conservarla intacta y lozana, todo sacrificio ha de parecerte nada. -En tercer lugar, pide mucho a la Virgen que la imites, en especial en su amor a la castidad virginal… y, en fin, que te ayude para trabajar con Ella por contribuir a establecer y dilatar en la medida de tus fuerzas por todo el mundo, el Reinado sublime de la pureza.

Meditación: la anunciación y humildad de María

04 jueves Dic 2014

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

≈ Deja un comentario

LA ANUNCIACIÓN. -CONDUCTA DE MARÍA. -SU HUMILDAD

1º La turbación. -A las palabras del Ángel contesta María con su turbación. -Mírala, encendido el rostro por el carmín de la vergüenza…, escucha el latido nervioso y apresurado de su corazón…, penetra en su disgusto profundo, íntimo…, parece que se pregunta a sí misma, asustada, y esto ¿a qué viene? -El Ángel le había dicho la verdad, pero le había herido en su humildad. -Más tarde reconocerá· Ella públicamente la certeza de las palabras del Ángel, y aún repetirá que todas las generaciones la llamarán «Bienaventurada»…, pero no para engrandecerse, sino para alabar a Dios. Más ahora es Ella… Ella misma el objeto de la alabanza, y por eso, naturalmente, espontáneamente, se asusta y se sobrecoge…, se pone en guardia como esperando una tentación…, como si Ella, pudiese pecar. -Acude con el Ángel a tranquilizar a María, y dile: «No temas, si Tú no tienes por qué temer, ni asustarte ante las alabanzas…, pero, sin embargo, bien está que te turbes y te asustes para enseñarme a mí la manera de recibir las que me den los hombres; enséñamelo prácticamente, Madre humildísima»…anunciacion_murillo

2º Grandeza de esta humildad. -Penetra y considera lo inmensa que es esta humildad, precisamente en este paso. -Se concibe la humildad de María en Belén, rechazada por todos… en Egipto, huyendo de sus enemigos… en Nazaret, ignorada y escondida en aquella casa de artesanos pobres y casi miserables…, en la Cruz, siendo la Madre de un ajusticiado… pero, ahora, ¡visitada por un Ángel!…, ¡buscada por Dios que la pide su consentimiento y se queda esperando la respuesta!… ¡Alabada y enaltecida hasta la altura más grande!… ¡Qué humildad más inconcebible!

Mucho menos fueron elevados Adán en el Paraíso y los ángeles malos en el Cielo… y, sin embargo, se desvanecieron con la soberbia y cayeron en el abismo. -Pero María sabe que lo que la dicen es de parte de Dios…, que es un Ángel que no puede mentir, y por lo mismo que es verdad todo lo que dice, lejos de envanecerse…, se turba y humilla más y más. -¡Qué grande, qué simpática, qué atrayente es María por su humildad! -Qué bien sabe Dios buscar la reparación del pecado que empezó por la soberbia, por medio de esta profundísima humildad.

3º Humildad verdadera. -La humildad no es apocamiento; nos hace pequeños ante nuestros ojos…, pero grandes, muy grandes a los ojos del Señor. -Así María, nunca fue más grande a los ojos de Dios que en esta ocasión. -Pero, al fin, la humildad no es de cobardes y ruines, sino de fuertes y de magnánimos. -Mira a María… turbada, anonadada, ante las palabras del Ángel…, pero conserva su juicio sereno, tranquilo, y… estudia, piensa y obra con decisión. -Eso es la  -verdadera humildad: conocer la voz de Dios, someter su juicio y propio parecer a ella y seguirla. -Y esto, aunque cueste como a María -bien sabia .los sufrimientos, dolores y espadas agudísimas que atormentarían su corazón… y, no obstante, se decide a aceptar la propuesta del Señor. – Humilde pero magnánima, viril, valiente. -Ese es el fruto de la humildad.

4º Tu humildad. -¿Eres tú semejante a María, en la humildad y en la generosidad del sacrificio? -¿No buscas halagos, sonrisas, palabras humanas? -¿Buscas lo último, lo penoso, lo humillante? -Cuando Dios te lo da ¿al menos te conformas… o protestas y deseas evitarlo? Piensa mucho en tu nada, pues así como Dios sacó de la nada las grandezas de la creación…, del conocimiento de tu nada, brotará tu grandeza. –Conoce a Dios, que es el todo; conócete a ti, que eres nada, y la conclusión será la humildad.

Ejercítate en actos de humildad interior y haz muchos actos de humillación exterior. –Agradece y ama a quienes te ayudan a humillarte con desprecios, burlas, etc…

← Entradas anteriores
Entradas recientes →
marzo 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 279 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...