El 12 de marzo, Su Santidad Francisco nos exhortaba a contemplar la imagen del crucifijo: «Hagamos de manera que la Cruz vaya marcando las etapas de nuestro itinerario de Cuaresma para comprender cada vez más la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado».
El Padre Alba decía que el pecado es pisotear la sangre de Cristo, azotar a Cristo en la columna, clavarle los clavos en las manos, y los pies a la cruz, matar la Humanidad del Verbo encarnado. No lo entendemos del todo. «No entendemos que el pecado es una guerra campal contra Dios de todos nuestros sentidos y potencias» (Santa Teresa de Jesús). El pecado es una verdadera estupidez, vera stultitía, Sigue leyendo




