Padre Manuel Martínez Cano, mCR
Vamos a hacer los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, al otro extremo de España. Paramos en un área de servicio para comernos los bocadillos. A los pocos minutos llega un matrimonio con sus cinco hijos, muy seguidos. Uno en su “cochecito real”. Me acerco y les digo a los padres: ¡Que hermosura! Ayer mismo leí las declaraciones de un cardenal y se quejaba de que ya no se veían niños por las calles de las grandes capitales de Europa. “Los cochecitos de niños han desaparecido”. Muy contentos, hablamos de distintas cosas. Sigue leyendo



