Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 232, octubre de 1998
Me preguntabais ayer: ¿Qué postura tomar en medro de la confusión presente de esta democracia impía universal? Os respondía con la petición del Señor Jesús: “Manete in dilectione mea”. Permaneced en mi amor.
El pueblo cristiano ha sido dispersado en el destierro interior. Ya no se le envía como al antiguo Israel a Babilonia o a Asiria. En cada lugar, en cada diócesis ha sido dispersado bajo el dominio prepotente de la nueva religión de derechos humanos y connivencias con la democracia impía. Nos rodean muchos perros rabiosos y Sigue leyendo




