Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 219, julio-agosto de 1997
Al concebir esta meditación sobre la Sagrada Comunión le pedía al Señor que tuviera el fruto en vuestras almas de una preparación más amorosa, más recogida, más de niño, y a la par una acción de gracias más prolongada, tanto cuanto duran las especies sacramentales en nuestro interior, aproximadamente de diez minutos a un cuarto de hora. Y que una y otra cosa lo hiciéramos en unión con la Virgen Santísima. Sigue leyendo



