Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Publicaciones de la categoría: Uncategorized

Vida de San José VIII: José, esposo virginal de María

06 martes Ago 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Los Santos Padres y teólogos hablan de la conveniencia de este matrimonio ya 1) respecto de la encarnación, pues su fin se colige del ministerio de San José, a quien Dios eligió para que fuese como velo de tan alto misterio que se debía manifestar a los hombres paulatinamente, 2) ya respecto de Cristo, para que no fuera tenido por ilegítimo por los impíos, para escribir su genealogía, dentro del uso corriente, por medio del varón… 3) ya respecto de la Virgen para librarla de toda infamia, para que no fuera apedreada por adúltera y para que tuviese el auxilio de José, y 4) ya finalmente respecto de nosotros, para que el nacimiento virginal de Jesús fuera confirmado por José… .

José, esposo virginal de María

El evangelista San Mateo dice: «Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, el llamado Cristo» (1,16). ¡José esposo de María! Es un título único y la mayor de las dignidades después de la de la Madre de Dios… ¡José esposo de María! Esto nos declara que San José tuvo todos los derechos de verdadero esposo sobre la bienaventurada Virgen, y que por consiguiente es llamado de derecho y con verdad padre de Jesucristo. Por lo mismo Jesucristo es hijo de José por derecho de matrimonio.

Como podemos observar el ministerio de José fue muy noble y elevado: alimentó a Jesucristo…; lo calentó en su regazo…; le guardo…; le transportó de un lugar a otro…, y le dirigió en su trabajo…

Suárez opina que San José es superior a San Juan Bautista y a los apóstoles en gracia y en gloria, porque su cargo era muy superior al de aquellos. Y Cornelio Alapide, siguiendo a Gersón y a Suárez dice: Los sepulcros se abrieron a la muerte de Jesucristo (Mt. 27,52-53), y varios cuerpos de los santos se levantaron, y saliendo de sus tumbas, fueron a la ciudad santa… San José iba el primero…

 

Catecismo Social XXV: Democracia VI

06 martes Ago 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 2 comentarios

12 –¿Podría aclararse mejor este concepto?

Sí, y con palabras de Juan XXIII: «Es necesaria una reestructuración de la convivencia social mediante la reconstrucción de los grupos intermedios autónomos de finalidad económica y profesional, no impuestos por el Estado sino creados espontáneamente por sus miembros» (<<Materet Magistra»). Esto es lo que se llama el principio de subsidiaridad, o sea, que «así como es ilícito quitar a los particulares lo que con su propia iniciativa y propia industria puedan realizar, para encomendarlo a una comunidad, así también es injusto y, al mismo tiempo, de grave perjuicio y perturbación del recto orden social, abocar a una sociedad mayor y más elevada lo que pueden hacer y procurar asociaciones menores e inferiores. Toda intervención social debe, en consecuencia, prestar auxilio a los miembros del cuerpo social, nunca absorberlos ni destruirlos» (<<Quadragesimo Anno», de Pío XI; «Mater et Magistra», de Juan XXIII). Con la subsidiaridad, se salva la iniciativa, la personalidad y la autonomía debida a las profesiones y grupos intermedios, pues el Estado no debe destruir ni anular lo que pueden hacer los individuos y los cuerpos sociales. Solamente es admisible la intervención estatal, cuando los inferiores no tienen capacidad de realizar aquella función. Entonces, con la subsidiaridad, los municípos, las empresas, las regiones, gozan de verdadera descentralización y decisión. Se corta realmente todo totalitarismo. Y se evitan los males inevitables del liberalismo, de los partidos políticos indiscriminados, del sufragio universal despótico, porque se encaja a cada uno en su lugar natural.

 

13 –Si está establecido el sufragio universal, ¿qué debe hacer un católico ante unas elecciones?

Se debe saber que el sufragio universal siempre es una desgracia. Con Pío XII repetiremos: «La vida de las naciones está disgregada por el culto ciego del valor numérico» (Alocución a los dirigentes del Movimiento Universal pro-Confederación Mundial en 1951). Dado el caso de tener que aguantar una situación tan calamitosa, el católico debe votar el partido que ofrezca mejores garantías en defensa de su fe y del bien común. Pero no debe olvidar que su objetivo es alcanzar que se entienda que ésta no es la forma de gobernar cristianamente la sociedad. Lejos de todo totalitarismo, el católico ni puede caer en la herejía liberal ni en la herejía socialista. Y debe colaborar, en lo que cabe a su proyección, para que «toda la actividad política y económica del Estado esté ordenada a la realización permanente del bien común, es decir, del conjunto de condiciones exteriores necesarias a los ciudadanos para el desarrollo de sus cualidades, en los planos religioso, intelectual, moral y material» (Pío XII, Mensaje de 5 de enero de 1942). Y, simultáneamente, mantener bien alta esta convicción: «El Estado no contiene en sí ni reúne mecánicamente en determinado territorio una amorfa aglomeración de individuos; es él, y debe ser en realidad, la unidad orgánica y organizadora de un verdadero pueblo» (Pío XII, Radiomensaje de Navidad de 1948).

 

14 -No obstante, después del Vaticano 11, la democracia parece obligatoria para los católicos.

Da la casualidad que la palabra democracia no se encuentra citada ni una sola vez en ningún documento del Concilio. Es significativo, ¿verdad? Y nos dice el Vaticano II: «La comunidad política nace, pues, para buscar el bien común, en el que encuentra su justificación plena y su sentido y del que deriva su legitimidad primigenia y propia. El bien común abarca el conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección… Es, pues, evidente que la comunidad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana, y, por lo mismo, pertenecen al orden previsto por Dios, aun cuando la determinación del régimen político y la designación de los gobernantes se dejen a la libre designación de los ciudadanos. Síguese también que el ejercicio de la autoridad política, así en la comunidad en cuanto tal como en el de las instituciones representativas, debe realizarse siempre dentro de los límites del orden moral, para procurar el bien común -concebido dinámicamente- según el orden jurídico legítimamente estatuido o por establecer. Es entonces cuando los ciudadanos están obligados en conciencia a obedecer. De todo lo cual se deducen la responsabilidad, la dignidad y la importancia de los gobernantes.» (<<Gaudiumet Spes», 74). Lo que viene a confirmar que la autoridad viene de Dios y que la designación del poder puede realizarse por la participación popular, aunque no con el sufragio universal inorgánico ni la democracia rousseauniana que, por definición, no reconocen el orden moral ni logran el bien común

 

Para la Historia XXV: Respuesta del Obispo de Río Grande do Sul-Vacaria a la Carta Colectiva del Episcopado Español

06 martes Ago 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Río Grande do Sul-Vacaria

Eminentísimo Príncipe de la Iglesia:

Recibí la noble Carta Colectiva, edición castellana y francesa, de todos esos Venerables Hermanos Arzobispos y Obispos de España sobre los tristes acontecimientos de la guerra civil. Con el mayor interés y simpatía, en consentimiento unánime de todos los sacerdotes y fieles de la Prelacía, seguimos el curso de la lucha. Los sacerdotes rezan la Colecta imperada Pro tempore belli, o Contra persecutores Ecclesiae, en todas las misas en que lo permiten las rúbricas; los fieles comulgan y asisten a cultos de desagravio; al final de la misa y de todas las funciones religiosas se recita por tres veces en toda la Prelacía la invocación “Reina de Paz, rogad por nosotros”.

Llegue a la Providencia divina atender nuestras súplicas y conceder a la Nación española una nueva era de justicia, de paz, de prosperidad y de fraternidad cristiana.

 

Besando su sagrado anillo, me declaro de V. Emma. humilde y devoto servidor en Cristo.

 

† D. Fray Cándido María del Oxios, B. P.

Vacaria, 1 octubre de 1937.

Página para Meditar: vuestras manos

30 martes Jul 2013

Posted by manuelmartinezcano in Padre Alba, Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

jesús, manos, maría, tesoro

P.albacena

La festividad de la Purificación y de la Presentación de Jesús en el templo, nos encuadra la meditación de todo este mes. Las manos de María llevan a Jesús. Me extasío contemplando las manos de María. Llevan al único tesoro que existe de verdad: Jesús. Luego, miro mis manos, vuestras manos. ¿Cómo han de estar nuestras manos? ¿Qué llevan nuestras manos? Se dice peyorativamente: está mano sobre mano está con las manos juntas sin hacer nada. Yo no me refiero a este sentido, y os quiero a todos mucho tiempo con las manos juntas ante el Sagrario, en oración. Dios sin mover sus manos divinas, crea y conserva toda la creación. Vuestras manos juntas, en oración, conservan y salvan el mundo, y crean el mundo sublime de la vida de la gracia en unión con Dios. También vuestras manos en cruz, vuestras manos crucificadas, clavadas en la cruz de vuestro deber, de vuestro trabajo, de vuestro sacrificio, de la pureza. Manos como las de Cristo, abiertas en caridad, sujetas por la pureza, el amor, el deber.

¡Ah, sí, también con la espada! La espada erecta y noble del servicio a la verdad. De una verdad combatida por las fuerzas del mal, desde el primer momento de la vida del hombre sobre la tierra. Por eso es milicia su vida sobre la tierra, y su sueño ha de ser una vela junto a las espadas. Los enemigos visibles e invisibles que rodean nuestros ocios y nuestros pasos. Ahí están las herejías, la soberbia humanista, el erotismo que esclaviza. Los de siempre, los humos del mundo, del demonio y de la carne. Manos que tengan bien asidos los puños de las espadas. Manos que empuñen para el combate diario el Rosario invencible de María, la que aplasta la cabeza de las herejías, la que vence al diablo con su humildad de esclava de Dios, la Inmaculada y siempre pura, por encima de todas las pestilencias de la carne.

Manos que se agitan mientras levantan ramos de palmas. Son las palmas del martirio batidas por manos de hombres y mujeres que han derramado su sangre por la fe. No, el enemigo no ha vencido. Ellos han vencido con las palmas en sus manos. Y junto a ellas, las manos con las velas encendidas, en oblación a Dios, en fe y en amor.

Así os quiero, así sueño vuestras manos. Puras en el deber, en la cruz, con el rosario, con la espada, con la palma del martirio, con la luz de Cristo. Ojalá sea así toda nuestra Asociación. Jóvenes llamados a lo grande y santo. Y en medio de ellos las manos ungidas de sacerdotes, las manos traspasadas por la mística unción de la consagración religiosa, la virginidad, el amor indiviso.

Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 47, febrero de 1981

Franco y los Judíos (extracto del libro de Blas Piñar, La Iglesia y la Guerra española)

30 martes Jul 2013

Posted by manuelmartinezcano in P. Manuel Martínez Cano, Uncategorized

≈ 1 comentario

Franco salvó la vida de millares de judíos que buscaban refugio fuera de sus propios países.

Me interesa insistir en este último tema, porque la conducta de Franco, que algunos iglesiayguerra-blastergiversan, para desfigurarle, contrasta con la de ciertos países europeos, como Inglaterra, que rechazaron a los judíos que en ella buscaban refugio. Recojo, para colocar las cosas en su sitio, lo que Rogelio Baón cuenta: «Si los judíos salvados di­recta o indirectamente por Franco se congregasen en la madrileña plaza de Oriente para tributarle un homenaje de gratitud, resultaría una estruendosa manifestación que ahogaría buena parte de los la­mentos de quienes murieron en los campos de concentración nazis. Varios colaboradores de Franco, en relación con el tema judío, coin­ciden en subrayar que él siempre distinguió entre actitud política y actitud humanitaria, entre Israel-Estado y pueblo judío.

Creó la ficción legal de hacer españoles a los sefarditas (de ahí que salvasen la piel los de Grecia y Bosnia); el primer barco que zarpó hacia Haifa era el Plus Ultra y procedía de Barcelona con me­dio millar de judíos; confirmó y respetó el estatuto de los 14.000 judíos, en 1941, residentes en el Marruecos español, etc. En materia consular, no pocos —varios millares— de pasaportes y salvocon­ductos fueron facilitados a judíos en la época nazi e incluso, desde la embajada de El Cairo, en el periodo próximo a la guerra de los Seis Días. De todo ello, sin embargo, tienen buena prueba la Secretaría de Estado norteamericana y el gobierno federal alemán.

Entre 60.000 y 200.000 judíos (¿quién puede ponerse de acuerdo en tan peliaguda contabilidad futurible?) oscilan los que deben un recuerdo cariñoso a Franco. Alguna voz aislada, como la del doctor Chaim U. Lipschitz, ha reconocido tanta acción generosa del Caudillo de los españoles al decir: «El mes próximo iré a dar las gracias a Franco, en nombre del pueblo judío, porque durante la Segunda Guerra Mundial salvó a millares de una muerte cierta»»

En agradecimiento a Franco, en la sinagoga de Nueva York, se celebra por él un acto religioso todos los 20 de noviembre.

Monseñor Guerra Campos, en La Iglesia en España. Síntesis histórica (sepa­rata del Boletín Oficial del Obispado de Cuenca del 5 de mayo de 1986), escribe:

«Franco protegió a innumerables judíos perseguidos en territorios ocupados por Alemania, en los años 1942 y siguientes, y salvó numerosas vidas dándoles acogida provisional y libre paso por España. Fue España la única nación que emprendió una operación de salvamento de judíos, que benefició a no menos de 45.000, lo cual impresionó justamente a la opinión católica norteamericana» (p. 34, nota 9).

 

*   *   *

Me permito insistir en este tema porque conviene dar a cono­cer a la opinión pública la verdad sobre la conducta del Caudillo con relación a los judíos en unas circunstancias verdaderamente di­fíciles y cargadas de riesgo. He aquí el texto de la carta que publicó el diario ABC, en su número de 13 de marzo de 1994:

«Señor director: en las noticias de la noche de Antena 3 Te­levisión, hablando de la película La lista de Schinder, el locutor citó cómo el embajador señor Sanz Briz (y cito las palabras del locutor), «contraviniendo las órdenes del general Franco», salvó a miles de judíos.

Durante la ocupación alemana en Francia le tocó a mi pa­dre, entonces coronel, Antonio Barroso Sánchez-Guerra, ocupar el puesto de agregado militar en la Embajada de España en Pa­rís. El entonces embajador, así

como todo el personal civil de la Embajada, siguiendo órdenes del Gobierno español se tras­ladó a Vichy, donde estaba el Gobierno de Pétain. Solamente se quedaron en el París ocupado por los alemanes los agregados militares con mi padre al frente, por ser el decano, y con ellos, naturalmente, sus familias, por tanto, esto que le cuento lo he vivido personalmente.

Al empezar en París la persecución a los judíos y en toda la Francia ocupada, se recibió orden del Gobierno español de atender a todos los judíos sefarditas, darles pasaporte español y ayudarles a trasladarse a España. Muchos fueron los que así se salvaron. ¿Cuántos? Posiblemente quedará en alguna parte el registro de todos ellos. A algunos los hemos conocido a nuestro regreso a España y ellos pueden dar fe de lo que digo. Pero la or­den vino del Gobierno del entonces general Franco. Hay cosas que no se pueden decir alegremente en TV, si no se tiene certeza de ello. Rosario Barroso Felt».

(…) Confirma lo que acabamos de escribir Eduardo Palomar Baró, en la carta que publicó en ABC, el 1 de diciembre de 1994, y que es tal y como sigue:

«Señor director: Con todo merecimiento, el Gobierno hún­garo ha honrado la memoria del diplomático español Ángel Sanz Briz, concediendo a su viuda la medalla del Mérito de Hungría por haber salvado a más de cinco mil judíos durante la ocupación nazi de Budapest en el año 1944. Lo que resulta un poco chocante y curioso es que casi todos los medios de comunicación hayan silenciado la directísima intervención de Franco respecto a los ju­díos perseguidos por Hitler y que residían en Francia, Hungría, Grecia, Rumania, Polonia y Bulgaria. Para ser fieles a la historia re­ciente, vale la pena citar el testimonio del rabino Chaim Lipschitz, del seminario hebreo Torah Vodaath and Mesivta, en Brooklyn, publicado en la revista Newsweek en febrero de 1970: «Tengo pruebas de que el jefe del Estado español. Francisco Franco, salvó a más de sesenta mil judíos durante la II Guerra Mundial. Ya va a ser hora de que alguien dé las gracias a Franco por ello». En el libro La banalidad del bien, de Enrico Deaglio (Ed. Feltrinelli, Milán), en uno de sus párrafos dice: «Si bien el papel de la España franquista en las operaciones de salvamento de los judíos europeos ha sido silenciado casi del todo, fue decididamente superior al de las democracias antihitlerianas». Por todas las acciones de Franco respecto a los judíos, en las sinagogas de los EEUU, todos los 20 de noviembre se pronuncia un responso o «kadish» en memoria del hombre que libró a tantos hebreos del holocausto.

← Entradas anteriores
Entradas recientes →
mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 271 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra

Cargando comentarios...