Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

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Chispicas 22

26 viernes Jun 2015

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

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chispicasMARÍA SANTÍSIMA

El Beato Pablo VI, al clausurar el Concilio Vaticano II, entonó un himno glorioso a la Madre de la Iglesia: “Mientras clausuramos el Concilio Ecuménico festejamos a María Santísima, la Madre de Cristo y por eso la Madre de Dios y Madre espiritual nuestra.

A María Santísima la decimos Inmaculada; esto es: inocente, estupenda, perfecta; es decir, la Mujer, la auténtica Mujer ideal y real al mismo tiempo, la criatura en la cual se refleja la imagen de Dios, sin ninguna turbación, como no sucede, en cambio, con las otras criaturas humanas.

Así, fijando nuestra mirada en esta mujer humilde, hermana nuestra, y al mismo tiempo celestial Madre y Reina nuestra, espejo nítido y sagrado de infinita belleza, puede terminar nuestra espiritual ascensión conciliar y nuestro saludo final”.

LA SANTA MISA

San Juan Pablo II, en la encíclica Ecclesia de Eucharistia, dice: “El sacrificio del calvario es tan decisivo para la salvación del género humano, que Jesucristo lo ha realizado y nos ha dejado un medio para participar de él y de sus frutos inagotablemente. Este medio es la Santa Misa”. Por esto, oír bien la Santa Misa es “participar inagotablemente de los frutos del sacrificio del Calvario” durante la celebración y, después, a lo largo del día.

Al ser la Santa Misa la renovación del sacrificio de la cruz, fuente de misericordia, con que nos redimió, asistir a la Santa Misa es “sumergirse en los méritos de la muerte de Jesucristo, que es su Misericordia”. (Jesucristo a Santa Faustina).

SAN JUAN PABLO II Y ESPAÑA

Dos meses antes de la primera visita de San Juan Pablo II a España, un santo y sabio obispo español, nos dijo que el Papa conocía muy bien nuestra historia de siempre y que, por aquel tiempo, los partidos políticos la estaban cambiando el rumbo de nuestra patria. Así ha sido. El Santo Padre Juan Pablo II nos recordó: “Vengo atraído por una historia admirable de fidelidad a la Iglesia y de servicio a la misma, escrita en empresas apostólicas y en tantas grandes figuras que renovaron esa Iglesia, fortalecieron su fe, la defendieron en momentos difíciles y le dieron nuevos hijos en enteros continentes. En efecto, gracias sobre todo a esa simpar actividad evangelizadora, la porción más numerosa de la Iglesia de Cristo habla hoy y reza a Dios en español. Tras mis viajes apostólicos, sobre todo por tierras de Hispanoamérica y Filipinas, quiero decir en este momento singular: ¡Gracias, España; gracias, Iglesia en España, por tu fidelidad al Evangelio y a la Esposa de Cristo!

                Esa historia, a pesar de las lagunas y errores humanos, es digna de toda admiración y aprecio. Ella debe servir de inspiración y estímulo para hallar en el momento presente las raíces profundas del ser de un pueblo”.

INSPIRACIÓN CRISTIANA

Estas democracias modernas sin Dios, comienzan en la Revolución Francesa, impuesta a sangre y fuego, después de la matanza de millones de inocentes católicos. Las revoluciones comunistas y nazis hicieron exactamente lo mismo. Me ha dicho un joven universitario, que no entiende a los llamados partidos políticos de “inspiración cristiana” que aceptan leyes de aborto, eutanasia, manipulación de embriones, divorcio, equiparación del matrimonio con la convivencia de homosexuales, ideología de género, etc. ¿En qué se diferencia de los partidos políticos, comunistas, socialistas, , liberales? En que mienten con etiqueta cristiana.

  TRIGO Y CIZAÑA

El hombre postmoderno que presume de todo y sabe muy poco, explica y da razón de su vida sólo a partir del desorden de los sentidos y su vientre. Digo el hombre postmoderno, el “fantasma”, porque en nuestros días, son muchos millones de hombres y mujeres que no han perdido el sentido común, ni el sentido religioso de la vida. Es verdad que existen fuerzas ocultas y demoníacas que quieren destruir la familia, la sociedad cristiana, la imagen y semejanza de Dios, que es el hombre. Pero también existen monjas, monjes, religiosos, sacerdotes, seglares, que son fieles a Dios y atraen sobre la tierra bendiciones del cielo.

 

DEFECTOS Y VIRTUDES

San Agustín escribe en su obra Confesiones: “Pude observar en cierta ocasión como los celos de un bebé que apenas articulaba sonido y ya clavaba los ojos ceñudos, con la cara lívida en su hermanito de leche”. El santo dice que son defectos que desaparecen con el tiempo, pero que esos mismos defectos infantiles “resultan intolerables cuando se advierten en personas de más años”. Santa Teresa de Jesús decía que “Jamás nos acabamos de conocer si no procuramos conocer a Dios”. La oración diaria, confesión y comunión frecuente, el examen de conciencia, nos ayudarán a conocer a Dios y a nosotros mismos, para arrancar defectos y plantar virtudes en nuestras almas.

MONSEÑOR ÁNGEL HERRERA Y FRANCO

Monseñor José Guerra Campos nos decía la semana pasada que en vida de Franco y después de su muerte el Generalísimo fue muy alabado por la Jerarquía de la Iglesia. Caso único en los últimos siglos. Esta semana transcribimos las palabras del obispo de Málaga el año 1949, Monseñor Ángel Herrera Oria: “Como individuo, como Jefe de Estado, como jefe de familia, ha dado un ejemplo a toda España”. . . . “Da a diario un alto ejemplo al pueblo por el honrado cumplimiento de su deber. Deber que él concibe no como una orden impuesta por la disciplina militar, ni como un mandamiento político, ni como un sacrificio patriótico, sino algo más alto, que recoge y eleva estos tres nobles aspectos del mismo; lo concibe como un deber religioso, convencido de que de su conducta, tan llena de gravísimas responsabilidades, tendrán que dar cuenta un día a Dios Nuestro Señor”.

Padre Cano,  mCR

Humanum Genus: la masonería 3

26 viernes Jun 2015

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

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III. Naturaleza y métodos de la masonería

– Autonomía de la razón

leon xiiiAhora bien, el principio fundamental de los que profesan el naturalismo, como su mismo nombre declara, es que la naturaleza humana y la razón natural del hombre han de ser en todo maestras y soberanas absolutas. Establecido este principio, los naturalistas, o descuidan los deberes para con Dios, o tienen de éstos un falso concepto impreciso y desviado. Niegan toda revelación divina. No admiten dogma religioso alguno. No aceptan verdad alguna que no pueda ser alcanzada por la razón humana. Rechazan todo maestro a quien haya que creer obligatoriamente por la autoridad de su oficio. Y como es oficio propio y exclusivo de la Iglesia Católica guardar enteramente y defender en su incorrupta pureza el depósito de las doctrinas reveladas por Dios, la autoridad del magisterio y de los demás medios sobrenaturales para la salvación, de aquí que todo el ataque iracundo de estos adversarios se haya concentrado sobre la Iglesia. Véase ahora el proceder de la masonería en lo tocante a la religión, singularmente en las naciones en que tiene una mayor libertad de acción, y júzguese si es o no verdad que todo su empeño se reduce a traducir en los hechos las teorías del naturalismo. Hace mucho tiempo que se trabaja tenazmente para anular todo posible influjo del magisterio y de la autoridad de la Iglesia en el Estado. Con este fin hablan públicamente y defienden la separación total de la Iglesia y del Estado. Excluyen así de la legislación y de la administración pública el influjo saludable de la religión católica. De lo cual se sigue la tesis de que la constitución total del Estado debe establecerse al margen de las enseñanzas y de los preceptos de la Iglesia. Pero no les basta con prescindir de tan buena guía como es la Iglesia. La persiguen, además, con actuaciones hostiles. Se llega, en efecto, a combatir impunemente de palabra, por escrito y con la enseñanza los mismos fundamentos de la religión católica. Se niegan los derechos de la Iglesia. No se respetan las prerrogativas con que Dios la enriqueció. Se reduce al mínimo su libertad de acción, y esto con una legislación en apariencia no muy violenta, pero en realidad dada expresamente para impedir la libertad de la Iglesia. Vemos, además, al clero oprimido con leyes singularmente graves, promulgadas para disminuir cada día más su número y para reducir sus recursos; el patrimonio eclesiástico que todavía queda, gravado con todo género de cargas y sometido enteramente al juicio arbitrario del Estado; y las Órdenes religiosas suprimidas y dispersas. Pero el esfuerzo más enérgico de los adversarios se lanza principalmente contra la Sede Apostólica y el Romano Pontífice. Primeramente le ha sido arrebatado a éste, con fingidos pretextos, el poder temporal, baluarte de su libertad y de sus derechos. A continuación ha sido reducido el Romano Pontífice a una situación injusta, a la par que intolerable, por las dificultades que de todas partes se le oponen. Finalmente, hemos llegado a una situación en la que los fautores de las sectas proclaman abiertamente lo que en oculto habían maquinado durante largo tiempo; esto es, que hay que suprimir la sagrada potestad del Pontífice y que hay que destruir por completo el pontificado instituido por derecho divino. Aunque faltasen otras pruebas, lo dicho está probado suficientemente por el testimonio de los mismos jefes sectarios, muchos de los cuales, en diversas ocasiones, y últimamente en una reciente memoria, han declarado como objetivo verdadero de la masonería el intento capital de vejar todo lo posible al catolicismo con una enemistad implacable, sin descansar hasta ver deshechas todas las instituciones establecidas por los papas en la esfera religiosa. Y si los afiliados a la masonería no están obligados a abjurar expresamente de la fe católica, esta táctica está tan lejos de oponerse a los intentos masónicos, que más bien sirve a sus propósitos. En primer lugar, porque éste es el camino de engañar fácilmente a los sencillos y a los incautos y de multiplicar el número de adeptos. Y en segundo lugar, porque al abrir los brazos a todos los procedentes de cualquier credo religioso, logra, de hecho, la propagación del gran error de los tiempos actuales: el indiferentismo religioso y la igualdad de todos los cultos. Conducta muy acertada para arruinar todas las religiones, singularmente la católica, que, como única verdadera, no puede ser igualada a las demás sin suma injusticia.

– Errores metafísicos

Pero los naturalistas avanzan más todavía. Lanzados audazmente por la vía del error en los asuntos de mayor importancia, caen despeñados por el precipicio de las conclusiones más extremistas, ya sea por la flaqueza de la naturaleza humana, ya sea por justo juicio de Dios, que castiga el pecado de la soberbia naturalista. De esta manera sucede que para esos hombres pierden toda su certeza y fijeza incluso las verdades conocidas por la sola luz de la razón, como son la existencia de Dios y la espiritualidad e inmortalidad del alma humana. Por su parte, la masonería tropieza con estos mismos escollos a través de un camino igualmente equivocado. Porque si bien reconocen generalmente la existencia de Dios, afirman, sin embargo, que esta verdad no se haya impresa en la mente de cada uno con firme asentimiento y estable juicio. Reconocen, en efecto, que el problema de Dios es entre ellos la causa principal de sus divisiones internas. Más aún, es cosa sabida que últimamente ha habido entre ellos, por esta misma cuestión, una no leve contienda. Pero, en realidad, la secta concede a sus iniciados una libertad absoluta para defender la existencia de Dios o para negarla; y con la misma facilidad se recibe a los que resueltamente defienden la opinión negativa como a los que piensan que Dios existe, pero tienen acerca de Dios un concepto erróneo como los panteístas, lo cual equivale a conservar una absurda idea de la naturaleza divina, rechazando la verdadera noción de ésta. Destruido o debilitado este principio fundamental, síguese lógicamente la inestabilidad en las verdades conocidas por la razón natural: la creación libre de todas las cosas por Dios, la providencia divina sobre el mundo, la inmortalidad de las almas, la vida eterna que ha de suceder a la presente vida temporal.

Papa León XIII

ciencia y fe 4: Darwin y la evolución

26 viernes Jun 2015

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

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Querido lector, aquí me tienes de nuevo.

Esta vez con menos ánimos, pues escribo a contrapelo: Tengo este tema de la evolución tan reiterado, que me da pereza hablar de él. Además he pasado una semana regular porque un buen amigo abogado me ha pedido que le revisara  una hoja de cálculo compleja, asunto que ha ocupado mis pocos momentos de la semana para centrarme en trabajo de ordenador. Con todo esto, estamos de nuevo a sábado y no tengo más que un guión medio vestido de mi artículo para pasado mañana.images

Para colmo me he pillado el dedo anular con la puerta de un coche y el dolor me llega al dedo medio, que es el que ocupo en escribir…, por todo ello comprenderás, lector, que esté hecho unos zorros.

Me dirás lector, ¿”Por qué te enredaste en el compromiso de la hoja de cálculo”? Por ayudar a quien me necesitaba y me tenía como único recurso de confianza.

También me dirás, lector. ¿”Por qué no dejas el artículo para otro día”? Porque hay quién lo espera para el lunes; renunciar a un compromiso, si no es por causa mayor, es dar una victoria al egoísmo,  y no está el mundo para eso.

Por lo demás, lo del dedo y la puerta es porque no me entero… otras veces es una farola o una columna. Cada uno tiene sus miserias, ¿no?

Por ello prefiero pedirte tu influencia, lector, para que reces por mí y tenga en lo sucesivo  los ánimos que me falten, por la causa que sea.

Si tanto le molesta escribir sobre evolución, te preguntarás lector, ¿por qué lo hace?.

Tres son los motivos. El primero y principal, porque “contra pereza diligencia”. La pereza es mala consejera, siempre.

Dos, porque me comprometí implícitamente a ello al citar a  Darwin en un artículo anterior (“es este un asunto que requiere una monografía, como el de Darwin …”, ¿recuerdas?

Y tres, porque es un tema tan tergiversado, que me veo obligado moralmente a dar mi opinión, distinta a las que he leído y basada en el sentido común.

Mi intención, lector, es ser muy sintético y darte argumentos, lo que creo es mejor que aburrirte con mil datos bibliográficos, con los que ya me he aburrido yo, y que puedes encontrar en la amplísima bibliografía que existe sobre el tema.

…bueno, te seré sincero, amigo lector. Esta labor de síntesis que te voy a hacer está también basada  en mi dificultad en escribir. Pero me reconocerás que si lo que lees te interesa, te satisface y lo puedes contrastar – cuando tengas tiempo –  con, la bibliografía convencional, mi síntesis habrá tenido sentido y será de agradecer.

Empecemos por el principio. Darwin debió ser un hombre inteligente y tenaz. Tanto que hay quien achaca la enfermedad crónica que hizo un Calvario del final de su vida, al tiempo de mareos y vicisitudes que pasó durante los  años embarcado a bordo del Beagle, barco en el que circunnavegó la Tierra y del que obtuvo abundante información para sus estudios.

Darwin sufrió incomodidades hasta la enfermedad, por su vocación como naturalista. Ese carácter concienzudo y abnegado, fue sin duda fruto de su esmerada educación.

Darwin, y su familia eran cristianos,  separados de la Iglesia Católica, pero firmes creyentes en Dios y en las Sagradas Escrituras, en las que está incluido, el Génesis, donde Dios revela de forma contundente y sin interpretaciones más allá de las desquiciadas, que fue Él quién creó el mundo, y al hombre.

Eso lo llevaba Darwin impreso en su esencia pues es lo que aprendió y vivió en su infancia y a lo largo de su vida. Darwin se mantuvo en la fe cristiana siempre, con sus momentos de dudas y vacilaciones, como nos pasa a todos los que, de corazón y buena fe, seguimos las enseñanzas de Jesús.

Nadie sensato puede argumentar que un hombre con semejante firmeza de carácter, y de tales convicciones morales, pudiera  postular una teoría que desplazara a Dios de la creación del hombre. Porque ¿fue eso lo que postuló Darwin?

La respuesta es no.

Darwin propuso – en síntesis – que todos los seres vivos tenemos un origen común y que la selección natural y la adaptación, han llevado a la situación actual de las especies.

De su provechoso  viaje alrededor de la Tierra, obtuvo lo que parecían pruebas de su tesis. De hecho, el conjunto de su argumentación era tan coherente y sugestiva – no original pues Darwin no fue original en su tesis, – que le valió gran prestigio en el mundo científico de su época.

Pero pronto surgieron detractores- no sólo ideológicos – sino y fundamentalmente científicos, que pusieron mil objeciones técnicas a los planteamientos de Darwin; las diferencias radicales entre adaptación y evolución, el carácter aleatorio de las mutaciones, la evidente disociación entre tiempos y estados evolutivos, la excesiva abundancia de “eslabones perdidos…,”  a medida  que la Ciencia ha ido avanzando,  esas objeciones han sido cada vez más y más contundentes, demoliendo las bases fundamentales de la teoría de la evolución. Es decir, la teoría de la evolución, hoy no se sostiene técnicamente.

Entonces, ¿a qué se debió y debe semejante éxito  la teoría de la evolución?

Darwin aventuró sus tesis, en el momento en que Marx planteaba las suyas del materialismo. Los planteamientos marxistas eran  mera palabrería con una estructura formal de filosofía, que acaba argumentando la ausencia de Dios en la Historia.

Marx y los marxistas  sabían que sus argumentos carecían de ninguna base científica, lo que les fastidiaba académicamente, y en ese momento apareció un científico, Darwin, que “demostraba científicamente”, que Dios no tenía por qué existir. Que el hombre es una evolución del mono, no la creación de un ser superior.

Faltó poco a los elementos mediáticos de la época para encumbrar a Darwin y atribuirle el oro y el moro. Todo eran parabienes y honras para la nueva teoría de la evolución que cerraba el círculo de la “ciencia” sin Dios. Y Darwin pasó a ser el ídolo del momento.

Si la teoría de la evolución hubiera tenido algún futuro, este quedó cercenado en el momento en que se empezó a edificar a martillazos.

Efectivamente, desde entonces y hasta hoy,  la teoría de la evolución se edifica a base de tesis sin rigor científico, pero con la represión académica hacia quienes denuncian esa falta de rigor. Hoy el evolucionismo  es un planteamiento fundamentalmente  mediático, es una teoría  cada vez más ignorada por científicos cuyas lentejas no dependen de la subvención y con el suficiente prestigio como para no verse coartados por la presión mediática.

La teoría de la evolución tiene puntos muy interesantes y planteamientos muy sugestivos. Pero le falta un hervor, fruto de la presión marxista que quiso forzar un resultado, al momento. Y es que cuando la Ciencia pierde el rumbo de la Verdad, todo deja de encajar. Estoy seguro de que, a corto plazo, Dios nos desvelará cuestiones que nos dejarán ver claro qué de aprovechable tiene la teoría de la evolución y qué es mera parafernalia ideológica.

Estoy agotado. Te dejo, amigo lector. Pero no sin antes plantearte una pregunta que será el argumento del próximo relato; ¿Cómo reaccionó la Iglesia Católica ante la enorme arremetida de la época, en la que la “ciencia” contemporánea dejaba tan diáfano que el hombre no fue creado por Dios, sino que desciende del mono?

Pero eso será la semana que viene, si Dios quiere.

José Cepero

Meditación 52: la vida de Nazaret

26 viernes Jun 2015

Posted by manuelmartinezcano in Meditaciones de la Virgen, Uncategorized

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Otra característica de la casa de Nazaret, fue su humildad y oscuridad y así se llama a esta vida la vida oculta de Jesús.

_nazaret1º La soberbia con todos sus derivados: el orgullo, la vanidad; el amor propio, la afición desordenada, por la que buscamos tan fácilmente la alabanza y la gloria de los hombres…, todo esto es -innato en los hombres. -Todos padecemos la misma enfermedad… ¿A quién no le agrada ser estimado y alabado?… ¿A quién no le duele, sobre todo en algunos casos, el menosprecio…,la indiferencia…, la frialdad con que es acogido por los demás? -Recuerda casos prácticos de tu vida V verás cuántas veces has sentido esto…, mucho más cuando tenías derecho a esperar otra cosa… Es consecuencia del pecado original…; a todos nos mancha y a todos nos deja heridos con esta misma herida. -Comienza por persuadirte que entras muy de lleno en todo esto y cuanto más libre te llegues a creer de ello… más metida está, y más profundamente, tu alma en la soberbia y ambición. -Debes, pues, convencerte prácticamente de, la necesidad que tienes de corregir y de curar esta enfermedad.

Además, piensa en lo necia y ridícula que es…; se trata de buscar la estima y alabanza de los hombres y esto, ¿qué es?…, ¿qué vale?…, ¿noves cuántas veces los hombres se engañan en sus juicios…, otras juzgan con pasión…, con prejuicios y hasta con hipocresía?… ¡Cuánta falsedad en el corazón humanó!… ¡Qué pocos dicen con sinceridad y nobleza lo que de ti sienten!… ¿Y esto es lo que tanto buscas y tanto te gusta?… ¡Qué tonto y qué necio eres al dar importancia a esta vanidad que no es más que palabras… humo…, nada!…

2º Él ejemplo de Nazaret. -Mira al contrario en aquella casita qué lección te dan más provechosa en este punto… ¡Cómo allí se pisotea y se desprecia todo esto!… Jesús se esconde y oculta, en aquel pueblecito de Nazaret que no era conocido…, ni siquiera una vez se le nombra en la Sagrada Escritura hasta este momento… Jerusalén era una gran Ciudad… Belén, la ciudad de David…, pero Nazaret, nada, una aldea de cuatro casas, pequeña y desconocida de todos… Allí vivió Ma­ría…, allí vive ahora el Hijo de Dios.

Jesús, también se oculta y esconde por las condiciones de sus padres, que eran unos pobres…, que no llamaban la atención de nadie…, que eran como unos humildes aldeanos… que ni siquiera en Nazaret brillaron y ejercieron cargo alguno.

En fin, también se oculta, por sus ocupaciones, que eran las de una casa pobre, donde los niños ya tienen que hacer recados…, ayudar a sus padres, etc…, y después de mayor, no se dedicó a estudios o alguna otra ocupación elevada, sino a las labores de un artesano…, de un carpintero que ni siquiera, con su oficio, hacía cosas preciosas de arte…, sino vulgares, rudas y ordinarias.

Mira a Jesús, así, ocuItándose y escondiéndose… contempla a Ma­ría con toda su hermosura y santidad, enterrada en aquel pueblecito, donde nadie la apreciaba nada más que como una buena vecina…; mírala ocupada en las cosas más bajas y ordinarias…; -es la perla que se oculta en el fondo del mar. -No parece sino que Dios, celoso de que se la robaran, así la escondía y guardaba…

3º Tiempo que dura. -Pero, además, recuerda el tiempo que es.to dura…. hasta que fue necesario salir a predicar…; sino allí hubieran pasado toda su vida..; ¡Qué lección más prácti9a! Él Hijo de Dios no tiene prisa por dejar su escondite, y sólo lo deja por la obediencia y la gloria de su Padre. ¿No te parece que humanamente hablando estaba allí perdiendo el tiempo? Si en vez de tres años hubiera predicado seis o diez o quince, ¿no hubiera sido mejor? ¡Cuántas almas hubiera convertido!… ¡Qué de cosas no hubiera enseñado al mundo! Pero allí, en Nazaret, ¿qué hacía tanto tiempo? ¿No era incompatible el dejar pasar así los días, con su obra de Redención?… Parece hasta indigno del Mesías Redentor, el pasarse ¡treinta años! sin hacer nada, al parecer, en su oficio de Redentor…, que era el fin que traía a este mundo. -Y, sin embargo, la sabiduría de Dios no pensaba de ese modo. -Quería darnos la lección suprema de la humildad, enseñándonos prácticamente a combatir la soberbia y la vanidad nuestra… ¡Qué lección más dura y qué poco la aprovechamos!…

4º Oscuridad y silencio. -Penetra bien delante de Dios el valor de la oscuridad y silencio. A la vista de Jesús y de Ma­ría así abrazados con ella, tu corazón no debe desear otra cosa.

Él demonio desea que tus cosas se vean para que el ladrón te las robe o para que su mérito .se evapore… Un perfume destapado pierde su fuerza…; un imprudente que exhibe sin cuidado sus alhajas y riquezas, fácilmente las pierde…; todos procuran esconder su dinero no se publica ni se dice a nadie lo que se tiene ¿por qué no obrar así de prudentemente en la vida espiritual?

Es arduo y áspero el trabajar en silencio…, sin que nadie nos vea…, sin que nadie se entere…; es duro hacer el bien sin esperar alguna recompensa…, ningún agradecimiento:.. Recuerda cómo te ha costado esto y quizá por ello te has llevado verdaderos disgustos… Es, en fin, muy doloroso vernos aislados…, no comprendidos ni estimados…, pero mira a Nazaret…, contempla a Jesús en aquella vida que sólo interrumpe por la predicación y que continúa ahora en la Eucaristía… soledad…, silencio…, oscuridad, esa es su vida. -Mira a Ma­ría y pídela te dé a participar de la hermosura de esta vida y de los encantos que encierra… para las almas que enamoradas de ella quieren ocultarse a los ojos de los hombres, para vivir sólo para Dios.

Ildefonso Rodríguez Villar
Puntos breves de meditación
sobre la vida, virtudes y advocaciones litúrgica
de la Santísima Virgen María
26ª edición, Valladolid, 1965

Faltan profetas

26 viernes Jun 2015

Posted by manuelmartinezcano in P. Manuel Martínez Cano, Uncategorized

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canoFaltan profetas. El padre Iraburu, con la publicación de sus libros y sus artículos en Infocatólica, está haciendo un bien inmenso a la Iglesia de Cristo. Sus denuncias proféticas, son luces que disipan las tinieblas que envuelven a muchos, muchísimos católicos. Entre ellos, altos dignatarios de la Iglesia, como dice Santa María Faustina Kowalska, mensajera de la Divina Misericordia.

No se puede entender la aptitud tomada por el cardenal Kasper – y otros – y la del Superior General de la Compañía de Jesús, el español Adolfo Nicolás, quien ha manifestado que “puede haber más amor cristiano en una unión canónicamente irregular que en una pareja casada por la Iglesia”. A lo que el padre Iraburau contesta con estas palabras: “Es decir, pecar puede ser más cristiano que cumplir fielmente los mandamientos de Dios”. “Si me amáis, guardareis mis mandamientos” (Jn 14,5).

Hace cuatro años leí el libro de un jesuita argentino – no recuerdo el nombre – en el que analizaba la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús y de San Ignacio de Loyola. Este buen jesuita dice que el demonio tienta en “hipótesis”. El P. Nicolás dice: “puede haber”, hipotéticamente, pero no hay amor cristiano entre los que viven en estado de pecado mortal, porque no aman cristianamente. Las opiniones de todos los hombres de la Iglesia juntas no hacen ni una sola verdad. La verdad es Cristo, su Evangelio, el Magisterio Pontificio, el Catecismo.

San Ignacio decía a los primeros jesuitas que “si lo blanco que nosotros vemos, el Papa dice que es negro, es negro”. La verdad sobre el matrimonio, y toda la doctrina dogmática, moral, mística… es la enseñada por los Vicarios de Cristo, los Concilios, los dogmas. Los divorciados y vueltos a casar, no pueden comulgar, es un sacrilegio. Los cristianos que viven en estado de pecado, pueden y deben convertirse amando a Dios sobre todas las cosas. Si no lo hacen y mueren en pecado mortal se condenarán eternamente en el infierno. Tenemos la obligación, en caridad,  de decirles la verdad.

Perdonen, se me había traspapelado. ¿Qué dijo la Divina Misericordia, Jesucristo, a Santa Faustina Kowalska? Así lo dejo escrito en su diario la santa:

Cuando fui a la adoración, enseguida me embistió la necesidad de un recogimiento interior y vi a Jesús atado a la columna, despojado de sus vestiduras sometido enseguida a la flagelación. Vi cuatro hombres que por turno azotaban con flagelos al Señor. El corazón se me detenía al ver tanto desgarro. De repente el Señor me dijo estas palabras “Tengo un sufrimiento todavía más grande del que estás viendo”. Y Jesús me hizo conocer por cuáles pecados se sometió a la flagelación: son los pecados impuros. ¡Oh!, ¡qué sufrimientos morales sufrió Jesús, cuando se sometió a la flagelación! Repentinamente Jesús me dijo: “Mira y observa al género humano en la situación actual”. Y en un instante vi cosas terribles: los verdugos se alejaron de Jesús y se acercaron para flagelarlo otros hombres, que tomaron el látigo y azotaron al Señor sin misericordia. Eran sacerdotes, religiosos y religiosas y los máximos dignatarios de la Iglesia, lo que me sorprendió muchísimo, y laicos de diversa edad y condición; todos descargaban su veneno sobre el inocente Jesús. Viendo esto mi corazón se precipitó en una especie de agonía. Cuando lo flagelaron los verdugos, Jesús callaba y miraba a lo lejos; pero cuando lo flagelaron las almas que mencionado más arriba, Jesús cerró los ojos y de su Corazón salió un gemido reprimido, pero terriblemente doloroso. Y el Señor me hizo conocer íntimamente la enorme maldad de aquellas almas ingratas. “Ves, este es un suplicio peor que el de mi muerte”.

Manuel Martínez Cano, mCR

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“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

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