Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Archivos de etiqueta: mayor Gloria de Dios

Introducción a la Meditación de las tres Potencias sobre los Tres Pecados

17 miércoles Abr 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

abuso, adán y eva, alabanza, amor, aplicación, aspiraciones, avergonzarse, cambiar de rumbo, Camino, cciones, cielo, completa, confundirse, conocer, contra, corazón, creador, criatura, criaturas, Cristo crucificado, cuneta de deuda proppia, del, desviación, determinaciones, Dios, divina majesta, dolor del corazón, dominio absoluto, ejercicios espirituales, ejercitante, en s, entendimiento, envilecimiento, envilecimineto, fundamento, gracia especial, humillación, Infierno, intencionesa, introducción, irracional, malicia, mayor Gloria de Dios, meditaciónt, memoria, merecido, mil veces morir antes que pecar, necesario, negación, ocasión de pecado, ocupaciones exteriores, operaciones, ordenadas, pío XII, pecado, pecado de los ángeles, pecado particular, pecador, pecados cometidos, pedir gracia, perdón, perfección cristiana, potencias, práctica, principio, profundamente, querer, rebelión, reparación, salvarme, san ignacio, san juan de ávila, servicio, soberbia, sobre, su, tierra, tres, vida, vileza, virgen santísima, voluntad

La primera meditación de la primera semana de los Ejercicios Espirituales es la A-Mayor-Gloria-de-Dios-una-de-_54278646725_53389389549_600_396aplicación de la memoria, entendimiento y voluntad al pecado de los ángeles, de Adán y Eva al pecado particular. Contiene en sí, después de una oración preparatoria y dos preámbulos, tres puntos principales y un coloquio.

El pecado es la rebelión de la criatura contra su creador; la negación del dominio absoluto del Creador sobre la criatura, la desviación completa del camino del Cielo, el abuso irracional de las criaturas que Dios me ha dado para que me ayuden a salvarme. El pecado es la negación práctica del Principio y Fundamento.

La actividad del ejercitante en estas meditaciones sobre el pecado, que propone San Ignacio, ha de ir dirigida a conocer profundamente la malicia del pecado y el envilecimiento y vileza del pecador, conocida en lo más profundo del corazón.

Si el principio de todo pecado está en la soberbia (Ecles. 1015) es justo que el principio del perdón y la reparación del pecado sea la humillación. Si el ejercitante no llega a avergonzarse y confundirse, por los pecados cometidos, no está capacitado para adquirir el dolor de corazón necesario que le haga cambiar de rumbo en su vida hacia la perfección cristiana. Mil veces morir antes que pecar.

Si he merecido el infierno por mis pecados, jamás me pondré en ocasión de pecado. Si, por una gracia especial, no he cometido un pecado mortal en mi vida: “es mayor merced dar Dios la inocencia, no dejando caer en pecado, que al caído darle perdón. La Virgen Santísima ponía a cuenta de deuda propia y agradecía a Dios, como si los hubiera cometido y fuera perdonada, todos los pecados que pudiera haber cometido y que otros hacían” (San Juan de Ávila).

San Ignacio empieza todas sus meditaciones con la oración preparatoria, que es siempre la misma:”Pedir gracia, a Dios nuestro Señor, para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de Su Divina Majestad”. Para que todo mi querer, aspiraciones, intenciones y determinaciones; acciones, ocupaciones exteriores, sea todo ordenado a la mayor gloria de Dios.

El primer preámbulo es composición viendo lugares. Aquí es de notar, que en la contemplación o meditación visible, así como contemplar a Cristo nuestro Señor, el cual es visible, la composición será ver con la vista de la imaginación el lugar corpóreo, donde se halla la cosa que quiero contemplar. Digo el lugar corpóreo, así como un templo o monte, donde se halla Jesucristo o Nuestra Señora, según lo que quiero contemplar. Aquí será ver con la vista imaginativa y considerar mi alma que está encarcelada en este cuerpo corruptible en este valle, como desterrado entre brutos animales. Digo todo el compuesto de alma y cuerpo.

El segundo preámbulo es pedir a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo. Aquí será pedir vergüenza y confusión de mi mismo, viendo cuantos han sido condenados por un solo pecado mortal y cuantas veces yo merecía ser condenado para siempre por tantos pecados míos.

Los tres puntos del pecado de los ángeles, de Adán y Eva y el pecado particular los veremos las próximas semanas, Dios mediante.

San Ignacio termina siempre sus meditaciones con un coloquio entre el alma y su Creador, Jesucristo, el Espíritu Santo, la Virgen María, los santos. El coloquio es una conversación entre amigos, entre el hijo y el padre, entre un siervo y su señor, pidiendo alguna gracia, arrepintiéndose de sus pecados, pidiendo consejo sobre las cosas de su alma, etc.

El coloquio que propone san Ignacio en esta meditación, se hace: “imaginando a Cristo nuestro Señor delante y puesto en cruz, hacer un coloquio, cómo de Criador ha venido a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte temporal, y  ha venido a morir por mis pecados. Hacer otro tanto, considerando lo que he hecho por Cristo, lo que hago por Cristo, lo que debo hacer por Cristo y por fin viéndole tal y colgado así en la cruz, ir expresando lo que espontáneamente se ofreciere”. Terminar con un Padrenuestro.

Sólo ante Cristo crucificado por nuestro amor puede entenderse la malicia del pecado: “Cada pecado renueva en cierto modo la pasión de Nuestro Señor, puesto que crucifican de nuevo en sí mismo al Hijo de Dios”(Pío XII).

El Padre Alba: «El Divino Impaciente»

20 miércoles Feb 2013

Posted by manuelmartinezcano in P. Manuel Martínez Cano, Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

adoración nocturna, amor a la patria, amor por las almas, asociación de la inmaculada, colegio, colegio CIM, convivencias, Corazón de Jesús, cursillos de cristiandad, ejercicios, el divino impaciente, Getsemaní, India, jesús, Jesús Eucaristía, mayor Gloria de Dios, más, más y más, momentos felicdes, nuestra Señora, pablo VI, padre alba, Padre José María Alba, Pemán, peregrinaciones, por Cristo, por España, por María, reinado social de Cristo Rey, retiros, rosas sin espinas, san francisco javier, san ignacio de loyola, Sentmenat, sociedad misionera de cristo rey, unidad católica de España

P.Alba con Rafael Stern en el Colegio Corazón Inmaculado de

P.Alba con Rafael Stern en el Colegio Corazón Inmaculado de

Nuestro gran José M. Pemán en su insuperable obra «El divino impaciente» pone en labios de san Francisco Javier las palabras que dirigió a san Ignacio de Loyola antes de su partida a las India, que fueron cortas pero llenas de amor entrañable:

Perdóname Padre Ignacio,

Que no diga lo que siento.

Vos que entendéis a las almas

Traducidme este silencio que vos me habéis enseñado

Con la lección y el ejemplo

Al ser expresión más corta

Cuando es más largo el afecto.

Esto mismo es lo que nos ha enseñado el padre José María Alba, hijo también de san Ignacio, con su lección y ejemplo: a no cantar las glorias y virtudes del prójimo mientras éste vive, pero una vez muerto, como ya no puede crecer en soberbia, se pueden y deben publicar para que nos sirvan de modelo.Por lo que considero una gracia de Dios, he compartido con él 38 años de mi vida de comunidad, después de participar en una tanda de ejercicios dirigida por él. Han sido años muy felices en que he podido experimentar sus inquietudes sacerdotales, el buscar la mayor gloria de Dios, su amor por las almas y a la patria. He podido ser participe de sus alegrías y sus penas. He experimentado sus delicadezas para conmigo y para muchos más, que por desgracia en ocasiones, no hemos sabido apreciar, valorar y corresponder.

Por lo anteriormente dicho, lo primero que se me ocurre contaros sobre el padre Alba, que no es poco, es que fue un digno sucesor e imitador de su hermano en religión, san Francisco Javier. ¡Sí!, el padre Alba fue otro gran impaciente para ganar almas para Dios a través de los ejercicios espirituales, cursillos de cristiandad, convivencias, retiros, peregrinaciones, adoración nocturna, colegio… Continuamente estaba tramando proyectos para cazar a las almas, para acercarlas a Jesús. Más de una vez me había dicho: «Reza por un alma que se resiste a la gracia». He sido testigo también de su paciencia en querer asegurar la perseverancia de almas volubles y con cuánto amor lo hacía, e incluso en algunas ocasiones aguantando impertinencias, pero él, que sabia qué un alma vale más que toda la creación material entera, no cejaba en su empeño.

Quienes hemos convivido con el padre Alba, sabemos de su impaciencia e intransigencia cuando se trataba de salir en defensa de los derechos de Dios, de la Iglesia y de la verdad, porque sentía en su alma sacerdotal las palabras de Pablo Vl pronunciadas dramáticamente en los años en que da comienzo la gran crisis que había de acometer a la Iglesia: «Sin una fortaleza de espíritu y acción cada vez más operante, podemos vernos arrastrados por culpa de nuestra inercia, a creer que las causas del bien, se defienden por sí solas. Los tiempos actuales son fuertes y exigen hombres fuertes». El padre Alba fue el intérprete exacto de aquella hora en que Cristo, por la llamada del Papa, nos convoca a actuar en defensa de la santa Iglesia y de la santa Tradición de siglos de fe católica.

Fue también un impaciente para que pronto fuera realidad el reinado social de Cristo Rey y en extender ese reinado. Impaciente en inculcar a todos el amor y reverencia a Jesús Eucaristía. Amor y reverencia que le llevaba, en sus días de enfermedad en que las piernas no le obedecían, a pedir que le ayudáramos a recibir al Divino Huésped puesto de rodillas, y por la misma razón al salir del hospital para ir a Sentmenat, al llegar a casa y decirle que le llevábamos a la habitación, dijo: «Yo querría primero llamar a la puerta de nuestro Señor para decirle que ya he llegado».

Fue también un impaciente en querer consolar y reparar al Corazón de Jesús y extender más y más el amor a nuestra Señora. Impaciente por querer instaurar de nuevo, contra viento y marea, la unidad católica en España que otros alegremente habían echado por la borda, porque decían que convenía una pasada por la izquierda.

El padre Alba fue un alma de decisiones firmes y rápidas. Nadie ni nada le frenaba en la consecución de alcanzar algo que Dios había inspirado para su mayor gloria, porque era consciente que:

Las grandes resoluciones

hay que tomarlas al paso

para su mejor acierto

hay que cumplirla al vuelo

Fue también un alma humilde. Siempre ponderaba las virtudes de los demás y jamás tomó una decisión sin consultarla a sus más queridos colaboradores.

La vida del padre Alba estuvo llena de momentos felices, pero como no hay rosas sin espinas, también los hubo amargos, de persecución y de incomprensión e incluso entre personas cercanas que podían haber entendido su grandeza de alma. Hubo un momento especialmente doloroso en su vida al apartarse de su lado sus más cercanos, aquellos a los que solamente había hecho bien y le dejaron solo con un grupito de almas fieles a él y a su obra. Humanamente hablando parecía que se había dado la puntilla a su obra, pero también en esa ocasión, se vio su entereza y fortaleza de alma en llevar la cruz de lo que algunos consideraban muerto y enterrado. Dios, en su bondad infinita, salió en defensa de su servidor bueno y fiel e hizo surgir unas flores muy hermosas: Asociación de la Inmaculada, Colegio CIM, Sociedad Misionera de Cristo Rey que han dado, dan y con la ayuda de Dios, le seguirán dando mucha gloria. Pero los caminos de Dios son inescrutables y Él que ha dispuesto premiar a nuestro querido padre

El P.Alba, nos alcanzará por su intercesión el que podamos llevar adelante las obras que el fundado haciéndolas crecer en santidad y número. De momento, tenemos a nuestro favor los sufrimientos dolorosísimos de sus últimos días de enfermedad y de Getsemaní ofrecidos con ese fin. Lo demás es sólo cuestión de generosidad por nuestra parte y de seguir fielmente el camino señalado por él combatiendo los nobles combates de la fe, por Cristo, por María, por España, más, más y más.

Antonio Turú Rofes, mCR

febrero 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 279 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...