Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Archivos de etiqueta: pío XI

Catecismo Social XXXV: Liberalismo, Capitalismo Y Supercapitalismo II

15 martes Oct 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

capitalismo liberal, catecismo social, concentración de dinero en pocas manos, condena, dignidad, Divini Redemptoris, economía pública, economia privada, educación, Gaudium et Spes, Iglesia, Juan XXIII, león XIII, liberalismo, libertad, Mater et Magistra, pablo VI, pío XI, pío XII, potencia económica, Quadragesimo anno, régimen de capital y trabajo, riquezas, supercapialismo, timoratos, usura, VaticanO II

5 -La Iglesia, ¿ha condenado el capitalismo liberal?

La Iglesia propugna la propiedad privada, como garantía de la libertad y dignidad. Pero la Iglesia ha condenado catecismo socialseveramente, no el régimen de capital y trabajo, sino la concentración del dinero en pocas manos, producido por la usura más criminal. Pío XI, reflejando lo que León XIII había ya apuntado contra el capitalismo liberal, escribe en la «Quadragesimo anno»: «Salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nuestros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio. Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad». (39).

 

 

6 -Los otros Papas, ¿tienen este lenguaje condenatorio del capitalismo liberal?

Basta hojear el magisterio pontificio. Pío XII dice: «Vemos, de una parte, cómo ingentes riquezas dominan la economía privada y pública, y a menudo también la actividad civil; la otra, la innumerable multitud de quienes, privados de toda directa o indirecta seguridad de vida, no tienen ya interés por los verdaderos y altos valores del espíritu y se cierran a las aspiraciones hacia una genuina libertad» (l-IX-1944).y en otra ocasión, hablaba así acusando a ciertos católicos: «Otros se muestran no menos timoratos e indecisos frente a ese sistema económico que se conoce con el nombre de capitalismo, cuyas graves consecuencias la Iglesia no ha dejado de denunciar. La Iglesia, en efecto, ha señalado no sólo los abusos del capital y del mismo derecho de propiedad que tal sistema promueve y defiende, sino que ha enseñado también que el capital y la sociedad deben ser instrumentos de la producción para provecho de toda la sociedad y medios de apoyo y de defensa de la libertad y dignidad de la persona humana» (23-IX-1950). Juan XXIII, en la «Mater et Magistra», nos dice: «Si el funcionamiento y las estructuras económicas de un sistema productivo ponen en peligro la dignidad humana del trabajador, o debilitan su sentido de responsabilidad, o le impiden la libre expresión de su iniciativa propia, hay que afirmar que este orden económico es injusto aun en el caso de que, por hipótesis, la riqueza producida en él alcance un alto nivel y se distribuya según criterios de justicia y equidad» (83). Y Pablo VI taxativamente afirma: «¡Debe de haber algo profundamente equivocado, radicalmente insuficiente en el sistema mismo, cuando da origen a semejantes reacciones sociales!» (8-VI-1964).O sea, la Iglesia que proclama que la propiedad es de derecho natural, condena «el sistema mismo», que aniquila la propiedad de muchos y la concentra en pocas manos. Lo que es lo mismo, la Iglesia condena el capitalismo como concentración injusta de la propiedad en unos cuantos. Porque este capitalismo no tiene nada que ver con la civilización católica. Es el hijo legítimo del protestantismo, que con la doctrina calvinista predicaba la predestinación para los que tienen abundancia de riquezas. y es cosa sabida que la Iglesia católica fue la que más se opuso a la doctrina del interés del dinero, entendido como usura, tantas veces condenada en la Sagrada Escritura, y que solamente se acepta por títulos externos, justos y proporcionados. Otra cosa es que los católicos hayan sido fieles a la doctrina social de la Iglesia. Pío XI, en la «Divini Redemptoris», lamentaba «la pesada herencia de los errores de un régimen económico injusto que ha ejercitado su ruinoso influjo durante varias generaciones» (SO). El ideal social de la Iglesia es la difusión de la propiedad, de la que es enemigo el capitalismo liberal y el supercapitalismo. «El derecho a poseer una parte de bienes suficientes para sí mismos y para sus familias es un derecho que a todos corresponde» «<Gaudiumet Spes», 69), nos dice el Vaticano II. Y a esta propiedad difundida, en que efectivamente muchos participan, se oponen el capitalismo liberal y el marxismo. Solamente la limitación del arrendamiento -negación y abuso en muchos casos, de la propiedad privada-, la justicia social y la práctica de la limosna o magnificencia, según los módulos de la moral, lo pueden lograr.

 

Cristo Rey: Quas Primas

18 miércoles Sep 2013

Posted by manuelmartinezcano in Magisterio, Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

Cristo Rey, pío XI, quas primas

En la primera encíclica de su pontificado, Pío XI analizaba las causas de los males que abrumaban angustiosamente la sociedad en su tiempo. Poco después, el 11 de diciembre de 1925, publicaba la encíclica “Quas Primas”, proponiendo como único remedio para la salvación de los pueblos y las naciones la instauración de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo. Esta encíclica debería ser de obligada lectura para todos los bautizados. Ofrecemos un extracto:

“Dos claras afirmaciones: El mundo ha sufrido y sufre este diluvio de males porque la inmensa mayoría de la humanidad ha rechazado a Jesucristo y su santísima ley en la vida privada, en la vida de familia y en la vida pública del Estado; y es imposible toda esperanza segura de una paz internacional verdadera mientras los individuos y los Estados nieguen obstinadamente el reinado de nuestro Salvador. Por esto, advertimos entonces que la paz de Cristo hay que buscarla en el reino de Cristo” (Quas Primas, nº 2).

“La realeza de Cristo está afirmada a cada paso en la Sagrada Escritura. Se le llama el dominador que ha de nacer de Jacob (Num 24, 19); se dice de Él que ha sido constituido por el Padre Rey sobre el monte santo de Sión y que recibirá las gentes como herencia y como posesión los confines de la tierra (Salm 2,6 y 8).

“Por otra parte, esta doctrina de la realeza de Cristo que hemos entresacado de los libros del Antiguo Testamento, no desaparece en los textos del Nuevo Testamento; todo lo contrario, se halla confirmada en éstos con una luminosa brillantez. En este punto, y mencionando de paso el mensaje del arcángel que advirtió a la Virgen que daría a luz un hijo, a quien Dios había de dar el trono de David, su padre, que reinaría en la casa de Jacob sin que su reino tuviera jamás fin” (Lc 1,32-33).

Es el mismo Cristo el que da testimonio personal de su reino en tres ocasiones, en su último discurso al pueblo, al hablar de las penas reservadas perpetuamente a los justos y a los condenados; en su respuesta al gobernador romano que públicamente le preguntaba si era rey; y, finalmente, después de su resurrección, al comunicar a los apóstoles la misión de enseñar y bautizar a todas las gentes.

¿Hay realidad más dulce y consoladora para el hombre que el pensamiento de que Cristo reina sobre nosotros, no sólo por un derecho de naturaleza, sino además por un derecho de conquista adquirido, esto es, el derecho de la Redención? Ojalá los hombres olvidadizos recordasen el gran precio con que nos ha rescatado nuestro Salvador: “Habéis sido rescatados… no con plata y oro corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de cordero sin defecto ni mancha” (1 Ped 1,18-19)” (Quas Primas, 6).

“Los textos citados de la Biblia demuestran con toda evidencia que este reino es principalmente espiritual y que su objetivo propio son las realidades del espíritu, conclusión confirmada personalmente por la manera de obrar del Salvador.

Este reino se opone solamente al reino de Satanás y a la potestad de las tinieblas, y exige de sus súbditos no sólo que, con el desprendimiento espiritual de las riquezas y de los bienes temporales, observen una moral pura y tengan hambre y sed de justicia, sino que exige además la abnegación de sí mismos y la aceptación de la cruz” (Quas Primas, 8).

“Por otra parte incurriría en grave error el que negase a la humanidad de Cristo el poder real sobre todas y cada una de las realidades sociales y políticas del hombre, ya que Cristo como hombre ha recibido de su Padre un derecho absoluto sobre toda la creación, de tal manera que toda ella esta sometida a su voluntad.

Y en esta extensión universal del poder de Cristo no hay diferencia alguna entre los individuos y el Estado, porque los hombres están bajo la autoridad de Cristo tanto considerados individualmente como efectivamente en sociedad. No nieguen, pues, los gobernantes de los Estados el culto debido de veneración y obediencia al poder de Cristo, tanto personalmente como públicamente, si quieren conservar incólume su autoridad y mantener la felicidad y grandeza de sus Patrias” (Quas Primas, 8).

“Por tanto, si los hombres reconocen pública y privadamente la regia potestad de Cristo, necesariamente recogerá toda la sociedad civil increíbles beneficios, como son los de una justa libertad, una disciplinada tranquilidad y una pacífica concordia. Porque la regia dignidad de Nuestro Señor, de la misma manera que consagra en cierto modo la autoridad humana de los jefes y gobernantes del Estado, así también ennoblece los deberes y la obediencia de los gobernados.

¡Qué felicidad tan grande podría gozar la humanidad si los individuos, las familias y los Estados se dejaran gobernar por Cristo!” (Quas Primas. 9).

“Y si ahora ordenamos a todos los católicos del mundo el culto universal de Cristo Rey, remediaremos las necesidades de la época actual y ofreceremos una eficaz medicina para la enfermedad que en nuestra época aqueja a la humanidad. Calificamos como enfermedad de nuestra época el llamado laicismo, sus errores y sus criminales propósitos.

Ha habido hombres que han afirmado como necesaria la sustitución de la religión cristiana por cierta religión natural y ciertos sentimientos naturales puramente humanos. Y no han faltado Estados que han juzgado posible prescindir de Dios, y han identificado su religión con la impiedad y el desprecio de Dios” (Quas Primas, 12).

“Nos albergamos una gran esperanza que la festividad anual de Cristo Rey, que en adelante se celebrará, acelerará felizmente el retorno de toda la humanidad a nuestro amantísimo Salvador. Sería, sin duda alguna, misión propia de los católicos la preparación y el aceleramiento de este retorno por medio de una activa colaboración.

Pero si los fieles, en general, comprenden que es su deber militar con infatigable esfuerzo bajo las banderas de Cristo Rey, entonces, inflamados ya en el fuego del apostolado, se consagrarán a llevar a Dios de nuevo a los rebeldes e ignorantes y trabajarán por mantener incólumes los derechos del Señor” (Quas Primas, 12).

Firma: Contracorriente

Catecismo Social XXXI: Educación, Enseñanza y Liberalismo IV

18 miércoles Sep 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

alternativa para la enseñanza, antinatural, ateo, Bode, Brasil, Childs, Clemenceau, Dios no engaña, Diviniillius Magistri, Dix, educación liberadora, el Estado, elementos de fe, escuela única, escuela de dewey, escuela estatal, escuela laica, escuela socializada, filosofía hegeliana, hay que educar para la democracia, hombre nuevo, Kilpatrick, Lester., lucha de clases, maestro enseña alumno, no hay enseñanza sin educación, Paolo Freire, pío XI, pedagogía, pluralismo, política, praxis marxistas, sectarismo desenfrenado, son demasiados hijos para un solo padre, teoría educativa de Paolo Freire

20 –Se oye hablar de la nombrada «educación liberadora », cuya temática se basa en las obras de Paolo Freire. ¿Qué pensar de la misma?

Tal pedagogía, aunque provenga de medios aparentemente católicos, es mera praxis marxista. Politiza la enseñanza con los sofismas de que la educación tradicional divide a los niños entre opresores y oprimidos, y que hay que forzar la educación liberadora al servicio de la lucha de clases y de la política. El «hombre nuevo», de esa educación es envenenar desde la infancia para manipular las inteligencias y voluntades de la misma al servicio del marxismo. El fin de la educación no tiene que ver primordialmente ni con la política ni con la dialéctica subversiva. La educación debe básicamente formar al niño para su futuro, no con una ideología falsa y sectaria, sino con los elementos de la fe -donde Dios no nos engaña-, y de la cultura. Lo dice Pío XI: «Efectivamente, nunca se ha de perder de vista que el sujeto de la educación cristiana es el hombre todo entero, espíritu unido al cuerpo en unidad de naturaleza, con todas sus facultades naturales y sobrenaturales, cual nos lo hacen conocer la recta razón y la revelación; por lo tanto, el hombre, caído de su estado original, pero redimido por Cristo y reintegrado a la condición sobrenatural de hijo de Dios» ({<Diviniillius Magistri», 34).

21 –¿En qué consiste la teoría educativa de Paolo Freire?

Pablo Freire, que se presenta como católico, y ha hecho sus experiencias en el Brasil, su nación, ha caído ya en desprestigio como pedagogo. Su teoría es una aplicación de la filosofía hegeliana -tesis, antítesis, síntesis-, trastornando la educación tradicional -el maestro enseña al alumno–, por la antinomia educador- educando y educando-educador. Es una nueva faceta de la lucha de clases, es «enseñanza liberadora». Intenta lo mismo que Emmanuel Mounier, el cual practicaba la crítica del marxismo pretendiendo eliminar sus defectos y haciéndolo potable para un cristiano, sin reconocer que el marxismo es esencialmente antinatural y ateo. El resultado de la pedagogía de Freire ha sido adular artificialmente a sus alumnos, con la «cultura » adquirida mágicamente. Es en contra de la naturaleza del alumno convertido en colonizador del maestro. Pero aquí no se trata de formar realmente, sino de producir activistas.

22 –Es un slogan admitido que hay que educar para la democracia. Autores americanos de la escuela de Dewey, Kilpatrick, Childs, Lester, Dix, Bode y otros, patrocinan esa enseñanza. Dicen que responde al respeto de la personalidad humana, sin proponer ninguna obligación moral. ¿Qué debe pensarse?

Es inadmisible la no intervención en la vida moral del hombre. Hay enseñanzas necesarias en todas las disciplinas. Entonces, ¿conocer a Dios, a Jesucristo, no importa? Es un absencionismo que estafa al alumno partes esenciales de su vida como cristiano y como hombre. Reducir la enseñanza a una sociabilidad de respeto mutuo, pero con escepticismo respecto de la Ley de Dios, es pretender edificar una casa sobre arena movediza. Y siempre la enseñanza prepara para el ejercicio de la libertad, pero la libertad no es el fin último del hombre. De ahí que debe preparar para el ejercicio de la libertad con todos sus derechos y obligaciones. La enseñanza para la democracia responde a una mentalidad política, pero no a lo que exige el ser del hombre que fundamentalmente está orientado a Dios y no a una decisión política de tipo económico, desarrollista y materialista.

23 –Ha hecho mucho ruido cierta declaración de cierto Colegio de Doctores y Licenciados ofreciendo «una alternativa para la enseñanza». ¿Qué opinar sobre la misma?

Tal proposición se contradice. Porque postular un pluralismo para todas las ideas políticas, económicas y sociológicas, y hacer la defensa del monopolio más feroz de la escuela estatal, única, laica, socializada, impidiendo la enseñanza privada, es un sectarismo desenfrenado. No hay enseñanza sin educación. Y la escuela laica, sin religión, neutra, psicológicamente es un ataque a la fe de los niños bautizados y con familias católicas que con todo derecho desean y quieran que la ambientación educativa sea completa. Y esto no tiene nada que ver con lo que se entiende por democratización de la enseñanza. Si la democratización significa la extensión de la misma para todos los niños, es un ideal justo y laudable. Pero si por democratización se oculta el designio de monopolizar estatalmente toda la enseñanza, suprimiendo la escuela privada y canalizando todo el presupuesto y gasto público de la misma únicamente en favor de la escuela estatal, nos encontramos ante un atropello tiránico del peor cuño. Y ésta es la causa de que la enseñanza privada sea más cara que la enseñanza pública. Porque no se distribuye equitativamente el presupuesto nacional favoreciendo a los alumnos de las escuelas privadas, cuyos padres pagan tributos al Estado. Concretamente en España, de suprimirse la escuela privada, quedarían sin trabajo 120.030 profesores, que son los que cubrían los cuadros de la enseñanza en Preescolar, EGB, BUP y Formación Profesional, en el curso 1974-75. Quedarían sin escuela 3.076.386 alumnos, que son los que correspondían al antedicho curso. Y, económicamente, según los datos oficiales de enero de 1976, el costo de la enseñanza por puesto escolar es el siguiente: Estatal: EGB, 25.000 pesetas; no estatal: 17.582 (en centros de 8 unidades). Estatal: F.P. de 1er. grado, 29.000 pesetas; no estatal: 17.465 (en centro de subvención estatal de gratuidad al 100 por 100, incluyendo las 375 pesetas de percepción externa). Estatal: bachiller, 60.000 pesetas; no estatal: 39.332 (en centros con 12 unidades de BUP y de COU). y es que la llamada «alternativa para la enseñanza» es un asalto del totalitarismo marxista para estructurar la enseñanza al servicio del Estado. Y los católicos, por derecho natural y por las exigencias de nuestra fe, no podemos aceptar la escuela única estatal. «Son demasiados hijos para un solo padre, el Estado», decía Clemenceau.

La Voz de los sin Voz XXVII

26 miércoles Jun 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

ateos, beato juan pablo II, Estado Español, estructuras de pecado, hedonistas, iglesia catolica, justicia social, magisterio de la iglesia, materialistas, paz, pío XI, quas primas, santos españoles, sin dios, sistemas políticos, sociedad comunista, sociedades esclavas, Toledo

Sara: La sociedad consumista en que vivimos no es un fin en sí mismo como dicen hedonistas, materialistas y ateos. No hemos nacido para pudrirnos en un hoyo dentro de unos años. Hemos nacido para que, usando bien, los medios que la vida social nos ofrece, alcancemos la vida de la eterna felicidad del Cielo.

José: Sin Dios, todo lo que construya el hombre será, en último término, en contra del hombre y de la humanidad. Los sistemas políticos del siglo pasado agnósticos y ateos, crearon sociedades esclavas y produjeron el genocidio más espantoso de la historia sólo superado por los niños y niñas asesinados en los propios vientres de sus madres en esto que llaman democracia.

Mateo: No puede haber paz  y justicia social si, el hombre en sus relaciones con Dios, no purifica su corazón de las pasiones humanas desordenadas. Las estructuras de pecado políticas y sociales las han diseñado hombres y mujeres sin Dios, ni conciencia.

María: Es evidente que, si queremos que Cristo reine en las naciones, primero tiene que reinar en los corazones de los hombres y mujeres. Sin santidad, sin trabajar los dones que Dios nos ha dado, la sociedad va a la barbarie, lo estamos viendo cada día.

Andrés: La caída del comunismo por sí solo, demuestra que una sociedad, no puede vivir sin Dios. Si el Estado español, no quiere colaborar con la Iglesia Católica, en la formación sana y cristiana de los ciudadanos. Los políticos católicos, tienen el deber de legislar, según la ley evangélica, enseñada por la Iglesia.

Judit: El magisterio de la Iglesia ha enseñado siempre que el sistema político más eficaz para conseguir el bien común se da en el Reinado social de Cristo o Reino de paz, de justicia y de amor. Porque a Cristo se deben el honor y la gloria y el poder por los siglos (Apc. 5,13).

Santiago: En su encíclica Quas primas, Pío XI afirma que todos los hombres están bajo la autoridad de Cristo, tanto considerados individualmente, como colectivamente: “Cristo es la fuente del bien público y privado. Fuera de Él, no hay que buscar la salvación en ningún otro; pues no se ha dado a los hombres otro nombre debajo del cielo por el cual debemos salvarnos” (Quas primas, 16).

Salomé: Las siguientes palabras se las oí decir al beato Juan Pablo II en Toledo:  “En la España del siglo de oro, florecieron magníficos testimonios de Santidad por la Reforma Católica y el concilio de Trento”. Así deben “florecer ahora en la época de renovación eclesial del Vaticano II, nuevos testimonios de santidad, especialmente entre los seglares de España”. Hacen falta santos españoles.

Magdalena, Presidenta

La Voz de los Sin Voz XXV

12 miércoles Jun 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

aborto, amable lector, bestiales, bien comun, contracorriente, demócratas de toda la vida, enseñanza de la Iglesia, Estado laico, eutanasia, fin terreno de la política, género de uniones, incestuosas, injusticia, intolerantes con Dios, límite ético, ley natural, libertad humana, libertinaje, limite moral, muestra la ley natural, orden natural, para hacer el bien, pío XI, pecado, pedagogía y enseñanza democrática, pederastas, pluriafectivas, regula el derecho natural, trasciende, universal

Magdalena: Estamos recibiendo felicitaciones por nuestra aportación a “Contracorriente”. Nosotros hablamos de lo que nos viene al paso. Si algún amable lector, nos sugiere un tema, intentaremos complacerle. Lo que los tertulianos, tenemos claro es que, si no se pone un límite ético y moral a estos “demócratas de toda la vida”, institucionalizarán jurídicamente todo género de uniones: incestuosas, bestiales, pederastas, pluriafectivas…

Pedro: La pedagogía y enseñanza democrática es diametralmente opuesta a la enseñanza de la Iglesia. De hombres y mujeres sin formación humana y religiosa, puede esperarse cualquier cosa aberrante. No hay educación posible cuando se desprecia la verdad y no se enseña que la libertad humana es para hacer el bien, no el mal. Hacer el mal es libertinaje, injusticia y pecado.

Juan: Hemos oído y leído hasta la náusea, las alabanzas del Estado laico. No es verdad que las prácticas laicistas son neutras. Si todo es inmanente, como enseñan, se sitúan como antitrascendentes. El ejemplo de la retirada de los crucifijos del espacio público, no es una acción neutra. Lo que hacen esos demócratas es imponer totalitariamente su laicismo.

Salomé: Es evidente que lo de la neutralidad y la tolerancia es un camelo democrático para borreguitos. Cuando en sus programas ideológicos, toleran casi todo, los demócratas muestran su totalitarismo encubierto, siendo intolerantes con Dios y sus verdades.

Santiago: La Iglesia ha enseñado siempre que el fin terreno de la política es el bien común, que muestra la ley natural y regula el derecho natural. El derecho positivo, emanado de los parlamentos democráticos, no sirve como elemento definitorio del bien común. El aborto, la eutanasia y otras leyes democráticas antinaturales son ejemplos demoledores.

Judit: Estoy de acuerdo. El fin natural es el bien común de todos los integrantes de la comunidad. Asesinar a enfermos mentales, físicos y ancianos, para beneficiar a otros ciudadanos es monstruoso. El bien común es universal y trasciende, y al mismo tiempo, mantiene todos los bienes particulares, como enseña la Iglesia.

Pablo: No hay bien común si no se respeta el orden natural. La determinación del bien común, como enseña Pío XI, le corresponde a la ley natural. Las leyes positivas de los Estados, contrarias a la ley natural, son injustas y no obligan en conciencia.

Magdalena Presidenta

← Entradas anteriores
febrero 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 279 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...