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P. Manuel Martínez Cano, mCR

¿Quién ganará las próximas elecciones? El politólogo Dalmacio Negro dice: “Las alianzas entre los partidos para formar gobierno, no sólo burlan la voluntad de los electores sino que son formas de dictaduras… El Estado de partidos políticos es un Estado totalitario”. Dicho está. Ganarán los partidos políticos, sus dirigentes con el correspondiente pastel para cada uno de ellos. Esta llamada “democracia”, tiene mucho que ver con el demonio. Los “demócratas”, sus constituciones y sus parlamentos, no son hoy fuente de la verdad y el bien. La fuente de la verdad y el bien y del poder es Cristo, Rey del cielo y de Ia tierra.

No se puede colaborar con partidos políticos ateos y anticristianos, cuyas ideologías son estructuras de pecado, totalmente contrarias a la doctrina del Magisterio de la Iglesia. “Los laicos han de esforzarse para sanear las estructuras y los ambientes del mundo cuando inviten al pecado” (Lumen Gentium, 36). Sí, el Concilio Vaticano ll declara: “Ninguna actividad humana, ni siquiera en el dominio temporal puede sustraerse al imperio de Dios”. “Hay que instaurar el orden temporal de tal forma que salvando íntegramente sus propias leyes se ajuste a los principios superiores de la vida cristiana” (AA, 7).

En su encíclica Humanae Vitae, el beato Pablo VI enseña: “Nosotros decimos a los gobernantes: no aceptéis que se introduzcan legalmente en la familia prácticas contrarias a Ia ley natural divina”. Ningún gobierno democrático le ha hecho caso: divorcio, aborto, homologación de la convivencia homosexual con el matrimonio, etc. El aborto democrático es el genocidio permanente más diabólico de toda la Historia. El Presidente de los médicos católicos del mundo, el catalán Josep Maria Simón, ha dicho que “el aborto es un rito satánico, una misa negra ofrecida al diablo”.

San Juan Pablo II afirmó en España:

“Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente”. El Concilio Vaticano ll, ya había dicho: “El aborto es un crimen abominable”. Y todos los partidos políticos del parlamento español quieren el aborto, lo han consensuado entre ellos. Es uno de sus dogmas.

El dogma liberal fundamental, reza así: “el pueblo es soberano”. San Pío X afirma que las ideologías liberales llegan al grado de perversidad de afirmar que el pueblo es soberano. El fin de las ideologías liberales es destruir, aniquilar la civilización cristiana descristianizar las familias, los pueblos, las instituciones, las naciones. Paganizarlo todo.

Nosotros queremos el Reinado social de nuestro Señor Jesucristo; Nada sin Dios. Todo bajo la Ley de Cristo. Un Reino de justicia, de paz y de amor. Una sociedad fundamentada en Ia Doctrina social y política de la Iglesia, la única fundada por Cristo.

Somos del partido de Dios. El partido de san Pio X. “¿Quién hay que no sienta su ánimo consternado al contemplar la mayor parte de la humanidad combatir entre sí, tan atrozmente que semeja una lucha de todos contra todos? No hay ninguno que no suspire y no invoque Ia paz; pero querer la paz sin Dios es un absurdo, porque de donde está ausente Dios, está desterrada la justicia, y, si se quita de en medio la justicia, es en vano alimentar esperanzas de paz”.

“No pocos hay que, empujados por este anhelo de paz que es tranquilidad de orden, se agrupan en sociedades y partidos que llaman partidos de orden. ¡Vanas esperanzas y fatigas perdidas! El partido del orden cristiano que puede traer de nuevo la paz en la perturbación de las cosas no es más que uno solo: el partido de Dios. Éste es el que es necesario promover, y a éste hay que conducir a los hombres si verdaderamente nos mueve el amor a la paz”.

Mons. Iceta: «En el Congreso hoy ningún partido defiende la vida humana desde su inicio».

Mons. Reig Pla: «los partidos políticos mayoritarios se han constituido en verdaderas estructuras de pecado».

Mons. Munilla: «un católico fiel a la Iglesia no puede votar a los partidos presentes en el Congreso de Diputados».