mojonesMontserrat

Interceder por los pecadores

“Una vez vi a un siervo de Dios en el peligro del pecado grave que iba a ser cometido un momento después. Empecé a pedir a Dios que me cargara con todos los tormentos del infierno, todos los sufrimientos que quisiera, pero que liberase a ese sacerdote y lo alejara del peligro de cometer el pecado. Jesús escuchó mi súplica y en un momento sentí en la cabeza la corona de espinas. Las espinas de la corona penetraron hasta mi cerebro. Esto duró tres horas. El siervo de Dios fue liberado de aquel pecado y Dios fortaleció su alma con una gracia especial.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 41.

Iglesia Apostólica

“Tenéis delante una gran empresa: preparar ya desde ahora la Iglesia en España, renovada, fiel y generosa del año dos mil, para que vuestros hijos y los hijos de vuestros hijos encuentren en ella la gracia de Dios y las riquezas de sus dones, para que España pueda seguir siendo fiel a sí misma y punto de apoyo en la difusión del Evangelio. Os convoco a vosotros, mis queridos jóvenes, con el recuerdo del Bernabeu siempre vivo en mis oídos y en mi corazón. Convoco a las familias cristianas, que veo aún en la imponente Eucaristía de la Castellana. Convoco a las religiosas del claustro, que con su vida hecha plegaria y su entusiasmo, pusieron una nota de calor en la fría mañana de Ávila. Convoco a los seglares católicos, a los educadores en la fe, a los niños, a los obreros cristianos, hombres del campo y del mar, a los hombres de la cultura y de la ciencia, a los que tengo bien presentes en los diversos lugares de nuestros inolvidables encuentros. Convoco, en fin, a todos los católicos españoles, cuya vitalidad de fe me es bien conocida. Que la Virgen María, bajo cuya protección materna nos hemos reunido esta tarde para cantar y rezar, bendiga copiosamente a todos vosotros, bendiga las familias de España y bendiga esta Iglesia querida, apostólica, misionera y mariana.” San Juan Pablo II, Ante el V centenario de la evangelización de América, p. 17.

Mujeres Valientes

“El periódico La Información cuenta que cristianas de Siria están combatiendo en primera línea contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en el noroeste del país. Estas mujeres forman parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), que agrupan a combatientes kurdos, cristianos y árabes, y que fueron creadas hace dos meses para pelear contra los yihadistas en el noreste de Siria y reciben el apoyo de Washington en la región. Una de las combatientes se llama Babilonia, de 36 años: «Soy cristiana practicante y pensar en mis hijos me hace más fuerte y determinada en mi lucha contra Daesh (acrónimo árabe del EI)», explicó. «Echo de menos a mis hijos Limar (9 años) y Gabriella (6 años) y pienso en que deben de tener hambre, sed y frío, pero intento explicarles que lucho para proteger su futuro», contó esta mujer robusta vestida con un traje militar. Su marido también combate contra el EI en una Siria completamente devastada por la guerra desde 2011. Lucia, de 18 años, abandonó sus estudios para luchar, como su hermana, en contra de la voluntad de su madre. La batalla de Al Hawl fue la primera batalla de Lucia, la primera también en la que las mujeres siriacas iban al frente junto a las Unidades Kurdas de Protección Femenina.” Andrés Velázquez, Cristianas de Siria combaten en primera línea contra los yihadistas: “Pensar en mis hijos me hace más fuerte y determinada en mi lucha contra Daesh”,http://www.hispanidad.com, 14/12/2015 13:40.

Ideologías e historia

“La cuestión filosófica de fondo en relación con las ideologías, no es esta o la otra ideología, sino la existencia de modos de pensamiento descubierta a mediados del siglo pasado por Hans Leisegang y Alfred North Whitehead. «En cada período ha existido un tipo general de formas de pensamiento», decía el pensador inglés en otro lugar. Uno de ellos es el ideológico, cuyo intento de conquistar la historia para ponerla a su servicio ha condicionado casi dos centurias y es lo que queda de las ideologías.” Dalmacio Negro, Razón Española, septiembre-octubre 2015, p. 156.

Pobreza y feminismo

“Puede parecer plausible que la pobreza y la ignorancia sean la causa del terrorismo, pero simplemente no es verdad: lo demuestran los datos, los hechos y las biografías de los terroristas. Esto no significa que no haya que hacer nada para intentar reducir la pobreza y la ignorancia, un objetivo que tiene sentido por sí mismo, pero hay que ser conscientes de que esa laudable y magnífica labor no tiene nada que ver con la lucha contra el terrorismo. El terrorismo nace de una ideología nihilista, no de la pobreza. Quien quiera hablar de ello, si encuentra demasiado farragosos los estudios actuales citados, al menos debería leer a Dostoievski antes de lanzar opiniones más o menos bienintencionadas pero desenfocadas y erróneas y que, en consecuencia, no ayudan a acabar con esta lacra.” Jorge Soley, El terrorismo no es hijo de la pobreza. Lo dicen los datos, el 14.12.15 a las 12:25 PM.

Límites del poder

“Y entonces sucederá que, en frente de la soberanía puramente política, estará la jerarquía social; ya no estará la jerarquía de delegados y de funcionarios que desciende desde la cumbre hasta los últimos límites sociales. Habrá una jerarquía ascendente de personas colectivas, enlazadas por clases y categorías distintas, que, saliendo de la familia, se levantarán hasta el Estado, que no tendrá a su cargo más que la dirección del conjunto. Así veríamos que los límites del Poder no se basan en la división interior del Poder mismo. Los límites son externos, como lo son todos los límites; allí donde empieza una independencia, terminarán los límites de una cosa; serán orgánicos y externos y no será la división artificial de ese Poder separado en fracciones opuestas unas a otras.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, pp. 44 y 45.

La democracia infantiliza

“Alexis de Tocqueville, en La democracia en América, imagina a una sociedad futura en la que una multitud innumerable de personas sin vínculos, que viven «como extraño el destino de los demás» llenaba su alma «con placeres ruines y vulgares»; y calculaba que sobre esa sociedad de hombres sin tradición no tardaría en emerger un «poder inmenso y tutelar», de apariencia benigna, incluso paternal, que se preocuparía de «asegurar los goces» de esa multitud, porque asegurándoselos se aseguraría también su dependencia, una idiotizada sumisión que los fijase irrevocablemente en la infancia. Y así -proseguía Tocqueville-, facilitando sus placeres plebeyos, consiguiendo que la multitud esté entretenida y gozosa, ese tirano podrá tomar entre sus manos a cada individuo y modelarlo a su antojo, mediante «un enjambre de leyes complicadas, minuciosas y uniformes » que no destruyen su voluntad al modo violento de los tiranos antañones, sino que la ablandan, la someten y dirigen, la debilitan y reducen a voluntad gregaria, que luego el tirano puede pastorear a su antojo.” Juan Manuel de Prada, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, pp. 380 y 381.