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En el año mil cuatrocientos…, según dicen unos versos de los gozos que se cantan en Tossa en honor de San Sebastián, una gran peste se abatió sobre la Villa.

Como acostumbraba a suceder en ocasiones parecidas, los habitantes de Tosa se reunieron en la Iglesia  e instaron al alcalde a que, en nombre de todo el pueblo, pidiera la intercesión de San Sebastián  para que cesara la peste, y prometieron llevar, todos juntos, cada año, la imagen del Santo hasta su capilla más cercana. La epidemia desapareció y los tosenses empezaron a cumplir la promesa.

Tiempo después el ayuntamiento pidió a la autoridad eclesiástica la conmutación del voto: poder enviar un Peregrino (El Pelegrí), en representación de todo el pueblo. Y, desde siglos, Tosa renueva y con devoción más acendrada a San Sebastián, la promesa en conmemoración de la gracia recibida.

Cada año, el día 11 de enero, empieza la novena de preparación espiritual para el cumplimiento del voto. La peregrinación tiene lugar el día 20, fiesta de San Sebastián. A las siete de la mañana, con la asistencia de un numeroso público de todos los alrededores, se celebra la Santa Misa que se llama “el Cantar”. En el momento antes de iniciar la celebración, sale el “Pare Pelegrí” del museo-sacristía, acompañado de las autoridades locales y el párroco; la expectación es muy grande pues nadie sabe quién será hasta aquel momento.

Al finalizar la Sta. Misa se va en procesión a la capilla del “Socors” (de la Virgen del Socorro), se despide el Pelegrí con sus acompañantes y el pueblo queda a la expectativa.

Los peregrinos desayunan en “Terra Negra” y comen en el lugar llamado “Terrassons”. Al atardecer, alrededor de las seis, la comitiva llega a Santa Coloma de Farners, recibida con toda solemnidad. Después de rezar el Rosario y de cumplir lo que manda el ritual, el Pelegrí realiza una visita a la iglesia parroquial. En la casa rectoral firma el libro de los peregrinos y, con sus acompañantes, se retira a cenar y a descansar.

La vuelta es el día 21. A las siete de la mañana se celebra una Sta. Misa para los peregrinos en la capilla de San Sebastián. Se desayuna en Mallorquinas y se come en la explanada del molino de Can Poch. En la capilla de Santa Seculina, se hace una parada y también en can Noguera, can Garriga y can Aromí.

A las seis de la tarde en Tosa se va en procesión, desde la iglesia parroquial a la capilla “dels Socors”, a recibir al “Pare Pelegrí i els seus acompañantes”, y se inicia  la solemne procesión, multitudinaria y silenciosa, verdaderamente impresionante, hasta la iglesia parroquial donde se venera la reliquia de San Sebastián.

Un año más “el vot s´ha acomplert”, se ha cumplido el voto.

“Sortosa vila de Tossa / dóna gràcies sens cessar / a un Sant que amb tan d´afecte / es digna per tu pregar. / Al mantell de son empar, / recorre per experiència: Màrtir Sant Sebastià, guardeu-nos de pestilència”.

20 y 21 de enero