todos-los-santos«Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?».

San Agustín

«…Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que viéremos en los otros y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados… tener a todos por mejores que nosotros…».

Santa Teresa de Jesús

«En la medida en que se ama algo temporal, se pierde el fruto de la caridad».

Santa Clara

«Has de saber, hija mía, que mis caudales y tesoros están cercados de espinas, basta determinarse a soportar las primeras punzadas, para que todo se trueque en dulzuras».

Santa Brígida

«Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo».

San Antonio de Padua

«¡Oh démonos a Él! ¿Qué son cincuenta años y aún cien de vida, comparados con la eternidad? Sacrificio aquí en el destierro, gloria sin fin en la patria. Y ¿qué es el sacrificio, qué es la cruz sino cielo cuando en ella está Jesucristo?».

Santa Teresa de los Andes

«Tened gran cuidado en predicar la verdad de tal modo que, si acaso hay entre los oyentes un hereje, le sirva de ejemplo de caridad y moderación cristianas. No uséis de palabras duras ni mostréis desprecio por sus errores».

San Ignacio de Loyola

«Mercenario es el que ve venir al lobo y huye…, no se atreve a reprender libremente al que peca (1 Tim 5, 20). He aquí que pecó no sé quién, pecó gravemente; habría que increparle, habría que excomulgarle; pero el excomulgado se hará enemigo, acechará, dañará, si puede. Entonces el que busca sus cosas, no las de Jesucristo… calla, no corrige… ¡Oh mercenario que viste venir al lobo y huiste. Responderá quizá: aquí estoy, no he huido. Has huido, porque has callado; y has callado, porque has temido»

San Agustín (In Ioan. tr. 46, 8; PL 35, 1732. Edic. BAC, p. 171).