misioneroP. Juan Terradas Soler C. P. C. R.

Hispanoamérica. La verdad 2

“Epopeya misionera” y “epopeya gigante” era, en boca del Papa Pío XII, la evangelización y colonización de América (1).

El 12 de octubre de 1492, fiesta de Nuestra Señora del Pilar, arribaban a tierras americanas las tres carabelas españolas de Colón. A partir de esa memorable fecha, durante más de tres siglos, España, como nación, evangelizó con gran celo al Nuevo Mundo, convirtiéndose así en un estado misionero. Los resultados de esta acción apostólica oficial fueron extraordinarios. El hecho de la conversión del continente americano al cristianismo, “hecho indudable y admirable”, según Pío XII (2), lo prueba. Ahí está ese “formidable bloque católico” (3), ahí están esos 160 millones de hijos de la Iglesia Católica distribuidos en más de 20 naciones, que “hablan y rezan en español” (4), gracias a la “gran madre de la Hispanidad” (5). Ahí está ese “mundo inmenso, lleno de promesas en todos los sentidos” (6), conquistado para el cristianismo por el “ímpetu evangelizador y colonizador de la España misionera” (7).

Ahora bien, esta “epopeya gigante”, este “hecho colosal” (8), tan glorioso para la nación que fue el “principal instrumento” (9) de su realización, como “provechoso para la Iglesia” (10), ha sido desvirtuado por la llamada leyenda negra, calumniado, mutilado o por lo menos silenciado o postergado. Y aún en nuestros días, a pesar de las contundentes apologías aparecidas ya, muchos espíritus, en no pocas regiones de Europa y América, beben, más o menos conscientemente, del turbio caudal brotado del campo adverso.

Para obviar a esta desorientación, fruto de los errores esparcidos por los enemigos de Dios sobre hecho tan glorioso para la Iglesia, nos ha parecido útil acudir al “Faro de la verdad” en busca de luz, seguros de encontrarla. La historia, en efecto, “se sitúa entre las ciencias que guardan estrechas relaciones con la Iglesia Católica” (11). Y la Esposa de Cristo no podía haber dejado de irradiar, también en este terreno, su juicio esplendoroso.

Hemos encontrado la luz. A raudales. Potentísima. Decenas de textos inequívocos y expresivos sobre la “vocación heroica y providencial de una estirpe a la que ella supo tan generosamente corresponden” (12).

Se los ofrecemos hoy, debidamente ordenados, a aquellos católicos que se interesan por las glorias de la Iglesia a lo largo de los siglos. Para que al juzgar la obra de España católica en América tengan una regla segura de verdad. Para que la enseñanza pontificia les sea antídoto eficaz que les guarde inmunes de un error histórico notablemente extendido.

Queremos responder, con la publicación de este trabajo, a aquella aspiración profunda de nuestro Instituto: La pasión de la verdad, de toda la verdad (13), hasta sus últimas derivaciones, en el terreno histórico.

 

(1) Pío XII, 8-1-1948 y 18-XI-1945.

(2) Pío XII, 16-VII-1946.

(3) Pío XII, 23-IX-1958.

(4) Pío XII, 5-IV-1956.

(5) Pío XII, 28-X-1945.

(6) Pío XII, 5-IV-1956.

(7) Pío XII. 5-XII-1954.

(8) Radio Vaticano, 12-X-1948.

(9) Pío XII, 16-IV-1939.

(10) Pío XII, 23 -IX-1958.

(11) Pío XII, 7-IX-1955.

(12) Pío XII, l 7-XI-1955.

(13) Documento privado Espíritu CPCR, terreno Doctrinas.