Papa León XIII, 1 de noviembre de 1885.
http://w2.vatican.va/content/leo-xiii/es/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_01111885_immortale-dei.html
- El Hijo unigénito de Dios ha establecido en la tierra una sociedad que se llama la Iglesia. A ésta transmitió, para continuarla a través de toda la Historia, la excelsa misión divina, que El en persona había recibido de su Padre. «Como me envió mi Padre, así os envío yo»[5]. «Yo estaré con vosotros siempre hasta la consumación del mundo»[6]. Y así como Jesucristo vino a la tierra para que los hombres tengan vida, y la tengan abundantemente[7], de la misma manera el fin que se propone la Iglesia es la salvación eterna de las almas. Y así, por su propia naturaleza, la Iglesia se extiende a toda la universalidad del género humano, sin quedar circunscrita por límite alguno de tiempo o de lugar. Predicad el Evangelio a toda criatura[8].


+ Josep Àngel Saiz Meneses