Isabel

El secreto de María

Además de la práctica interna de esta devoción, hay otras externas, que no se deben omitir ni despreciar.

La primera es entregarse, en algún día señalado, a Jesucristo, por manos de María, cuyos esclavos nos hacemos, comulgar al efecto en ese día y pasarlo en oración. Y esta consagración ha de renovarse a lo menos todos los años en el mismo día. (San Luis Mª Grignion de Montfort)

La mujer

Edith Stein

Antes de examinar la vocación del hombre y de la mujer al servicio de Dios, queremos analizar si, según el orden natural, se pueda proponer una distinción de profesiones, en el sentido que algunas sean competencia sólo del hombre o de la mujer (algunas podrían estar eventualmente abiertas a los dos). Creo que esta afirmación haya que rechazarla, precisamente por consideración de las diferencias individuales que acercan a algunas mujeres al tipo masculino y a algunos hombres al tipo femenino, lo cual implica que toda profesión “masculina” puede ser ejercida por algunas mujeres, y que toda profesión “femenina” puede ser ejercida por algunos hombres.

Corrupción de la palabra

Finalmente, ese abuso del lenguaje, de matriz ideológica, supone a su vez el abuso de poder. La relación entre la corrupción de la palabra y la degeneración del poder político ha sido indagada desde bien antiguo, pero acecha en todo momento. Pues el peligro denunciado, por ejemplo, por Platón contra los sofistas, acompaña en todo momento la vida del espíritu y de la sociedad. Y es que en la corrupción de la palabra -ha explicado Pieper- radica la malignidad de toda sofística. (Miguel Ayuso – VERBO)

Visitar el Santísimo Sacramento

Ayuda mucho a vencer las tentaciones de la carne el visitar a menudo el Santísimo Sacramento del altar, y pedir ayuda y favor para salir con victoria. En especial, el recibir este divino Sacramento mitiga el “fomes peccati”, cebo e incentivo del pecado; disminuye y apaga los movimientos de la carne y los ardores de la concupiscencia, como el agua apaga al fuego, observa san Cirilo.

Royo Marín certifica “La experiencia en la dirección de las almas muestra claramente que no hay nada tan poderoso y eficaz para mantener a un joven en la templanza y castidad como la comunión frecuente y diaria”.

Respecto a la adoración al Santísimo escribe Torras i Bages “La pureza nos hace aptos para la contemplación de Dios. Por esto los niños, y los que se hacen como niños contemplan a diario a Jesús encarnado en la Adoración al Santísimo Sacramento”. (Jaime Solá Grané – La castidad, ayer y hoy)

España virtuosa

Porque, espiritualmente, España es el país más rico y acaso el más homogéneo del mundo. Los desfallecimientos y los cismas son minoritarios. No existe una nación que conserve tan arraigadas ciertas virtudes primarias. En la esfera del espíritu, el último gañán español es un semidiós si se le compara con el hombre medio europeo. Nuestro tesoro es el humanismo. (Gonzalo Fernández de la Mora – ABC, 19-6-1952 – RAZÓN ESPAÑOLA)

Homosexualidad y esperanza

Nicolosi estudió 850 individuos y 200 terapeutas y consejeros -específicamente buscando profesionales que dicen haber logrado algunos cambios de orientación sexual. Antes de la terapia o de las sesiones de consejo, el 68 % se consideraba exclusivamente o casi enteramente homosexuales, y otro 22 % declaraba ser más homosexuales que heterosexuales. Después del tratamiento, sólo el 13 % se consideraba exclusivamente o casi enteramente homosexuales, mientras un 33 % se describían ya como exclusivamente o casi enteramente heterosexuales. El 99 % de los interrogados dijo que ahora creen que el tratamiento para cambiar la homosexualidad puede ser eficaz y tener valor. (Asociación Médica Católica – AMCA)

La Iglesia es jerárquica

La Iglesia no funciona con la dialéctica de las mayorías y minorías, con las encuestas, con los movimientos de opinión formados de la manera que sea. La Iglesia no está fundada sobre la cantidad, sobre el número, sobre el materialismo, sobre los sufragios. La Iglesia no es democrática, según el idioma utilizado en la jerga política. Vive y se identifica con la Iglesia aquel que realmente está atento a las “palabras de vida eterna”. Toda otra aplicación es profanar el misterio divino de la Iglesia. (Mn. José Ricart Torrens – Catecismo Social)