amigo y redentor nuestro,
Tú que, nacido de una mujer,
al venir a este mundo,
quisiste tener amigos para que sean testigos fieles
de la proclamación del evangelio,
vuelve tu mirada sobre esta porción de tu pueblo,
la Diócesis de Chosica,
necesitada de pastores para el servicio santo.
Te rogamos pues, ante tu presencia,
que suscites en los corazones de los jóvenes,
de nuestro pueblo y del mundo entero,
el deseo de consagrar sus vidas a la Iglesia
para la salvación de nuestros hermanos.
Te lo pedimos, con la valiosa intercesión
de nuestra madre, la Virgen María
y de nuestro patrono y protector
«San Martín de Parres»,
a ti que vives y reinas
con el Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén
