Papa Francisco

En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirle; pero Abraham le responde: “Tienen a Moisés y a los profetas; que lo escuchen” (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: Si no escuchan a Moisés y a lo profeta, no harán caso ni aunque resucite un muerto” (v. 31). De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios.

Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor -que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador- nos muestra el camino a seguir.

Cardenal Robert Sarah

El beato Francisco, que había entendido el sentido de las palabras “sacrificio” y “entrega”, ¿acaso no decía: “La Virgen María y Dios están muy tristes. Debemos ser nosotros quienes les consolemos”? También este mundo, aparentemente feliz, inundado de luces de todos los colores, borracho de felicidad, es un mundo infinitamente triste porque está contaminado por el pecado y la violencia ciega. Sólo la pureza y los sacrificios de los niños pueden devolver al mundo la verdadera alegría, la que viene del Cielo. Lucía, como Bernadette Soubirous, se retirará al silencio y a la oración de un convento hasta su muerte, en 2005. De hecho, la Virgen María le dijo que viviría mucho tiempo para difundir, a través de una vida ofrecida en holocausto de amor, la devoción a su Corazón Inmaculado.

Cardenal Gerhard Müller

La Iglesia tiene que permanecer fiel a la Palabra de Dios en la Escritura y en la Tradición y en la interpretación vinculante del Magisterio. De otra forma, se haría culpable respecto a la salvación de las almas. En Cristo (Maestro de la Verdad y Buen Pastor) la enseñanza y la vida de Su Iglesia son inseparables.

Si (la Iglesia) ofreciese los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía sólo para no perturbar el sentimiento de inclusión -sin señalar que hay que quitar el obstáculo objetivo para la recepción de los sacramentos-, daría al pueblo la falsa sensación de una salvación esencialmente segura… El sacramento de la Penitencia no está ahí para discutir con la gente sobre su conciencia de pecado, sino más bien para despertar en ellos el arrepentimiento y la resolución de enmendar la propia vida, de modo que, con la absolución, la culpa realmente es eliminada.

Obispo Luis Argüello

Creo que este debate sobre la transexualidad tiene bastante que ver con que el año próximo la Asociación Americana de Psiquiatría, que define el catálogo de las enfermedades mentales, tiene sobre la mesa la revisión de la visión médica de este campo. Ya hace unos años, dejaron de hablar de trastornos de género para hablar de disforia, que es un malestar ante el propio cuerpo y sus manifestaciones. Y ahora hay una presión para que, en la próxima edición de su manual diagnóstico, ni siquiera se considere como un problema, sino como una expresión del territorio de la libertad.

Arzobispo Francisco Pérez González

Con frecuencia se cree que hoy todo es válido ante ciertos engaños que vienen provocados por la adivinación, la magia o hechicería, el espiritismo y otros métodos que alucinan pero pervierten a la persona que los acepta. Conviene tener mucho cuidado y saber ausentarse de estos métodos que deterioran lo sicológico y lo espiritual. Estas formas que acuden a la vida transcendente, que está en lo más hondo del ser humano, no deben aceptarse porque son modos o caminos profundamente nocivos. Cuando falta el sentido de Dios se llega a vivir otras experiencias que rompen lo más sagrado que hay en el ser humano. No seamos ingenuos o torpes puesto que está probado y muy probado que siempre los sucedáneos espirituales deshumanizan, dividen y trastornan a la persona.

Obispo Reig Pla

Sin una imagen clara del hombre (varón – mujer) y sin el conocimiento de los bienes de la persona es imposible educar. Esto se refiere tanto a los padres como a los docentes. Es más, sin una sana concepción de la persona humana es inútil pretender políticas familiares justas y leyes que promuevan la perfección de la persona humana y el bien común. De nuevo es importante recordar que el fin de la sociedad es el mismo fin de la persona. Por eso, familia, escuela, relaciones sociales y la misma política deben confluir todas en procurar los bienes que definen a la persona.

Obispo Demetrio Fernández

Termina Jesús las bienaventuranzas subrayando la persecución “por mi causa”. Estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Muchas veces somos perseguidos por nuestros defectos, por nuestras limitaciones, por nuestra culpa. Nos sirva de penitencia ese sufrimiento. Pero quizá muchas de ellas seamos perseguidos porque somos de Jesús, porque anunciamos su Evangelio, porque pregonamos la verdad. A los mártires se las ha concedido el don de llegar a esta bienaventuranza. No tememos estos sufrimientos, que son timbre de gloria para los verdaderos discípulos del Señor.

Obispo Javier del Rio

Un año en el que quisiera que todos oremos mucho por la familia, y que cada uno ponga todo de su parte para fortalecer nuestras familias. El Papa Francisco hace tres semanas ha dicho en una presentación pública que hoy día estamos viviendo una Tercera Guerra Mundial, y esta Guerra Mundial es una guerra contra la familia, dice el Papa, estoy citando literalmente al Papa: “Una guerra contra la familia” desatada por una corriente que se llama Ideología de Género, que desconoce, renuncia a la creatura como tal, es decir, renuncia a Dios, renuncia a las leyes que Dios ha puesto a la naturaleza humana, que quiere hacer del hombre su propio Dios, y que sea el hombre quien libremente pueda, digamos así, que al final no es libre sino esclavo, pueda disponer no solamente sobre lo que él considera que debe ser su sexo sino el modo de ejercerlo como si fuera simplemente un instrumento de place.