Dios mío, a Ti elevo mi pensamiento

para pedirte humildemente

aquello que mi corazón tanto ansía:

la salud de mi cuerpo.

Pero tú, Dios y Padre mío

ayúdame a comprender

que aún es más importante para mí

la santidad de mi alma.

Señor, que se haga en mí tu santa voluntad en todo.

Si quieres que me cure, que me sea dada la salud,

pero si tu voluntad es diferente,

ten piedad de mí e ilumina mi pobre corazón.

Te ruego también por todos los que me rodean,

especialmente por N….

Te ofrezco mi sufrimiento a Ti,

que eres Padre de misericordia,

para que les sea concedida

la luz de tu Espíritu Santo.

Protégeme y alivia mis penas.

Que a través mío sea revelado tu santo Nombre.

Ayúdame a llevar con paciencia y coraje mi cruz.

Virgen de la Salud y Madre mía

intercede por nosotros