Obra Cultural

23 PREGUNTAS AL PROFESOR LUCAS MATEO SECO

  1. ¿Cómo nace la «teología de la Liberación»?

LUCAS MATEO SECO.jpgLa «teología de la Liberación» surge con un libro del profesor Gustavo Gutiérrez, de la Facultad de Teología de la Universidad de Lima, y que él mismo titula «Teología de la Liberación». Este volumen es el resultado de un encargo para unas conferencias sobre «teología del desarrollo». El propio profesor transforma en sus conferencias la palabra «desarrollo» por «liberación».

  1. ¿Por qué este cambio?

Esta transformación se debe a dos factores fundamentales: Primero, porque él estima que la palabra «liberación» es mucho más idónea para definir el mensaje de Jesucristo sobre el reino de Dios, que libera de todos los males al hombre. Segundo, porque considera que hablar de desarrollo es perjudicial en un momento en que resulta necesaria la ruptura con todo el sistema imperante.

  1. ¿Cómo podría definirse este tipo de teología?

La teología de la liberación, sea cual sea su forma, tiene un punto de partida muy claro: la opción preferencial por el pobre, que fue puesta de relieve por el Concilio Vaticano II. De esta manera, la atención del teólogo al hablar de justicia social y política ha de mirar a todo, pero fundamentalmente a los pobres, pues son los más desvalidos, y hacia ellos, junto con los niños, dirigió Nuestro Señor su mayor atención.

  1. Esto no parece plantear ningún problema

Los problemas surgen desde dos puntos de vista: Qué se ha de entender por preferencial y qué se ha de entender por pobre. Si por preferencial se entiende una atención exclusiva, la teología de la liberación introduce un elemento no cristiano: la negación de la universalidad del amor. Respecto a lo segundo; la teología de la liberación identifica pobre con clase proletaria. Esto supone que la persona se diluye en la clase social y que se utiliza un análisis marxista dependiendo de una filosofía que estructura la sociedad en clase rica y en clase pobre, o, lo que es lo mismo, en clase opresora y en clase oprimida. Así la opción preferencial por el pobre, que en principio es buena, sirve de base para la revolución marxista.

  1. ¿Existen varias teologías de la liberación?

La diversidad viene dada precisamente por la mayoría o menor identificación que se hace entre «opción por el pobre» con «opción por el proletario». Y en la mayor o menor introducción de elementos marxistas que adulteran la aplicación de la doctrina de Cristo sobre las exigencias divinas en torno a la economía y a la política.

  1. ¿Qué aspectos positivos tiene esta teología?

El primero y más importante es que la doctrina de Nuestro Señor afecta no sólo a la moral individual sino a le sociedad entera. Que la enseñanza de Jesucristo sobre la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, al ser predicada en su interioridad, lleva consigo exigencias no sólo personales sino también de orden social y político.

  1. ¿Pero es algo que siempre ha estado presente en la teología?

Efectivamente, pero al poner de relieve esta cuestión, la teología de la liberación plantea una época nueva frente a bastantes planteamientos del siglo XIX que querían encerrar a la Iglesia en la sacristía, que negaban a la Iglesia su obligación de hablar de moral económica, social y política.

  1. ¿Qué otros puntos positivos pueden encontrarse en esta teología?

Otra ventaja es el relieve que adquiere la opción preferencial por los pobres dentro de las preocupaciones de los teólogos. Y digo a nivel de teólogos porque, desde un punto de vista de preocupación pastoral, los pobres siempre han recibido de la Iglesia una atención preferente.

  1. ¿Podría explicar esto un poco más? Cualquier historiador objetivo no puede menos de maravillarse de las obras asistenciales practicadas, por ejemplo, por la Iglesia en el siglo XIX en España. En la cantidad de institutos religiosos dedicados a la atención de pobres, ancianos, leprosos, etcétera.
  2. ¿Y esto no lo tienen en cuenta los teólogos de la liberación?

Esa gran preocupación humana y sobrenatural, con una preferencia clarísima hacia los pobres, puede decirse que, por otra parte de los teólogos, en bastantes ocasiones, había sido olvidada. En este sentido, los cristianos -religiosos, seglares, obispos, etcétera- fueron por delante del pensamiento teológico.

11 ¿Qué desviaciones de la doctrina católica se muestran en la teología de la liberación?

Ya a Pablo VI le preocupaba que, con elementos ajenos a la doctrina cristiana, esa liberación que pretendían algunos teólogos, desfigurase la doctrina de la Iglesia. Así, Pablo VI, en la exhortación Evangelii Nuntiandi, habla de que la liberación a la que se refiere el Magisterio de la Iglesia ha de ser una liberación integral, es decir, liberación de las esclavitudes, de las injusticias sociales, del pecado personal…

  1. ¿Y por qué surge precisamente en Hispanoamérica?

Precisamente por la gravedad de los problemas sociales a los que se enfrentan en esos países. Surge en Hispanoamérica y precisamente utilizando elementos marxistas que reducen los programas de liberación a una mera liberación política y social. Descienden de un terreno de predicación de la doctrina católica a una acción ideológica de partido político.

  1. ¿Qué importancia tuvo el viaje de Juan Pablo II a Puebla? El Papa en este viaje subrayó tres puntos principales: la verdad sobre Jesucristo, la verdad sobre el hombre y la verdad sobre la Iglesia.
  2. ¿Acaso no está clara la verdad sobre Jesucristo en el Evangelio?

 Sí, por supuesto, pero la mezcla de elementos heterogéneos al cristianismo en ciertos sectores de la «teología de la liberación», se quiere presentar la figura del Señor como un guerrillero que lucha a favor de la «liberación» como inserto y víctima de la lucha de clases.

  1. ¿Qué temas de los señalados preocupan más a Juan Pablo II?

A Juan Pablo II le preocupa la verdad sobre el hombre, porque la fuerza de la identificación de «proletario» con «pobre», se olvida que la persona humana posee una dignidad casi infinita y, por tanto, no puede pasar a ser elemento anónimo, ni de la sociedad ni de la clase.

  1. ¿Y respecto a la Iglesia?

Al Papa le preocupa también que quede clara la doctrina sobre la misión de la Iglesia, que consiste en predicar a Jesucristo y todo el Evangelio completo, con una incidencia evidentemente fuerte en materias sociales, económicas y políticas, pero sin reducir esa incidencia a politización, sin que la Iglesia pierda su misión trascendente.

  1. ¿La teología de la liberación preocupa al Papa?

Sigue preocupando, porque un sector importante intenta unir marxismo y cristianismo, en atención a que la doctrina cristiana es maravillosa y a que la técnica marxista de ocupación del poder resulta muy eficaz.

  1. ¿Esto queda reflejado en el documento?

Evidentemente, el documento solemne de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe se centra en aquellos temas de la «teología de la liberación» que más pueden desvirtuar el cristianismo. Por ejemplo, en que el Evangelio haya de ser reinterpretado, dándole una significación distinta a la obvia que ya tiene.

  1. ¿Estas preocupaciones se han manifestado en el último viaje del Papa a Hispanoamérica?

En este viaje el Papa ha hablado de dos puntos esenciales: El primero, que la Iglesia ha de hablar de liberación, pues por encima de la política está la ética, y por encima de la ética está Dios. Nadie puede arrebatar a la Iglesia la obligación de manifestar las exigencias que para la ordenación de la sociedad, tanto política como en cualquier sentido, se siguen de la doctrina de Jesucristo. Segundo, que la Iglesia debe predicar esta liberación, estas exigencias, caritativamente, misericordiosamente, claramente, pero sin mezclarlas con ninguna ideología, sobre todo si esta ideología es atea.

  1. La jerarquía eclesiástica, ¿qué ha dicho sobre este tema?

Ya he mencionado anteriormente algunos de los escritos de la Santa Sede. En cualquier caso, los documentos esenciales para leer son: la exhortación pastoral Evangelii Nuntiandi, de Pablo VI; el discurso de Juan Pablo II en Puebla. La reciente Instrucción de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe y los discursos del Papa en el último viaje a Perú.

  1. ¿Qué puede y que debe hacer el cristiano corriente, frente a la errónea teología de la liberación?

Evidentemente, las discusiones teológicas son entre teólogos. Pero lo que puede y debe hacer es disponer de buena información doctrinal. Lo más sencillo es conocer la doctrina de los documentos que van emanando de la Santa Sede, porque con esa información, la gracia de Dios y el sentido común, al menos no se cometerán graves errores.

  1. ¿Tan importante es esta cuestión?

Sí. Porque, por una parte, la Iglesia no puede negar la opción preferencial por los pobres, y, por otra, porque al ser muy práctica la «teología de la liberación», apasiona mucho, y siempre habrá errores de base o de aplicación.

  1. ¿Qué papel puede jugar Juan Pablo II?

Yo querría resaltar en el momento actual la figura del Papa por muchas razones, entre otras, por el profundo conocimiento que el Papa tiene del problema en su versión más práctica. Juan Pablo II conoce perfectamente la filosofía marxista de los últimos años, tiene la gracia de Dios para gobernar y el inmenso cuidado de pastor de curar sin herir. Además, porque él, siendo el Vicario de Cristo, posee el carisma de unidad en la Iglesia; finalmente, por la tranquilidad que da saber que el asunto está en las mejores manos del mundo.