“Españoles, al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio, pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo, me honro y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí ser fiel hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo. Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre. Por el amor que siento por nuestra Patria, os pido que perseveréis en la unidad y en la paz.
No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed frente a los supremos intereses de la Patria y del pueblo español toda mira personal. No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y hacer de ello vuestro primordial objetivo.
Mantened la unidad de las tierras de España exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la Patria. Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte, ¡Arriba España! ¡Viva España!”.
Un erudito inglés, Mr. Cecil Jane, ha desarrollado recientemente la tesis de que la separación de América se debe a la extrañeza que a los criollos produjeron las novedades introducidas en el gobierno de aquellos países por los virreyes y gobernadores del siglo XVIII. El hecho de que los propios monarcas españoles incitaran a Jorge Juan y a Ulloa a poner en berlina todas las instituciones, así como los usos y costumbres, en sus «Noticias Secretas de América», destruyó, a juicio de Mr. Jane, el fundamento mismo de la lealtad americana: «Desde ese momento ganó terreno la idea de disolver la unión con España, no porque fuese odiado el Gobierno español, sino porque parecía que el Gobierno había dejado de ser español, en todo, salvo el nombre». Pero antes de Jorge Juan y Ulloa, antes de la Compañía Guipuzcuana de Navegación, cuenta D. Carlos Bosque, el historiador español (muerto hace poco en Lima para retardo de nuestras reivindicaciones), que el marqués de Castelldosrius fue nombrado virrey del Perú por recomendación del propio Luis XIV, por haber sido uno de los aristócratas catalanes que abrazaron contra el Archiduque la causa de Felipe V. Castelldosrius fue a Lima con la condición de permitir a los franceses un tráfico clandestino contrario al tradicional régimen del virreinato. Al morir Castelldosrius y verse sustituido por el Obispo de Quito, fue éste procesado por haber suprimido el contrabando francés, que era perjudicial para el Perú y para el Rey. El proceso culpa al obispo de haber prohibido pagar cuentas atrasadas del virrey. Es un dato que revela el cambio acontecido. Los virreyes empiezan a ir a América para poder pagar sus deudas antiguas. Así se pierde un mundo.
Virgen María de Tinos, popularmente llamada Megalocharis, es decir, el “Llena de Gracia”Santuario de la Virgen María de Tinos, la “Lourdes del Egeo”
En la isla griega de Tinos, se encuentra el santuario de Nuestra Señora Evangelístria (de la Anunciación), popularmente llamada Megalocharis, es decir, el “Llena de Gracia”.
La historia del santuario
El santuario que se dedica a este icono de la Virgen María, nace gracias a la visión de una santa religiosa del monasterio de Kehrovouniou llamada Pelagia.
En esta visión ocurrida en el año 1822, la Madre de Dios, le pidió que desenterrara un ícono de un milagro que estaba enterrado cerca del monasterio.
Pelagia inmediatamente fue a hablar con el obispo y las autoridades de la isla para que excavaran en el lugar indicado. Y allí mismo donde la Virgen había indicado encontraron el ícono, justo en el día en que Grecia declaró su independencia del Imperio Otomano.
Los tres trabajadores que ayudaron a la monja en la búsqueda del icono sanaron milagrosamente de enfermedades que los aquejaban; y en el mismo lugar del descubrimiento brotó inexplicablemente un manantial.
Desde ese momento comenzaron a llegar miles de enfermos para beber del agua y embotellarla pidiendo favores de salud. Y es así que, gracias a la fe de la gente, se convirtió en la “Lourdes del Egeo”.
La imagen en realidad procedía de una iglesia antigua que data de un período bizantino no especificado. Esta fue incendiada y destruida por los árabes sarracenos en el siglo X. Todo había quedado destruido, menos la imagen que estaba intacta.
Tras el descubrimiento se decidió construir una gran iglesia junto a la capilla de Zoodocho-Pighi. Se utilizaron mármol y columnas de los antiguos templos de Delos y el templo de Neptuno de Tinos.
Se enriqueció con oro y piedras preciosas y en el 1835 un real decreto lo declaró: Meta de peregrinación de todos los ortodoxos.
La imagen
En la imagen se puede ver al arcángel Gabriel que ofrece a María un lirio de tres flores con su mano izquierda y su mano derecha se extiende hacia el Cielo.
La Virgen se encuentra arrodillada con la mano derecha sobre el pecho y la izquierda apoyada en su rodilla con el palmo abierto que mira hacia abajo.
El tabernáculo donde se encuentra el icono, está tan cubierto de joyas y ornamentaciones que es muy difícil distinguir el rostro sagrado de María, y el conjunto de una de las escenas más importantes del cristianismo.
Milagros importantes
A parte del milagro sucedido por la visión de Pelagia, a lo largo de los años se verificaron muchos otros prodigios a través de este icono. Así lo atestigua la cantidad de exvotos presentes en el santuario.
Entre los más importantes se encuentra el milagro a favor de un capitán inglés y de toda su tripulación.
Su barco fue sacudido por una furiosa tormenta cuando se encontraba cerca de la isla de Tinos. Al ver que estaban a punto de hundirse, dirigió la mirada al santuario que aún estaba en construcción, pidiendo a la Virgen que los salvara. A cambio, donaría una gran suma de dinero para finalizar la obra.
Una vez hecha la promesa, las aguas se calmaron y el barco con toda la tripulación finalmente estuvieron a salvo.
Otro increíble milagro, también tiene como protagonista un barco entero. Este fue abatido por una tormenta, que lo arrojó a una gran roca, perforando la quilla con una gran grieta.
Mientras el barco comenzaba a hundirse, todos los que estaban en él, comenzaron a rezar confiados a la Madre de Dios, y de repente la entrada del agua en la nave se interrumpió por completo.
Una vez que llegaron al puerto español de destinación y entregaron el barco para su reparación, vieron que la grieta había sido bloqueada por tiburón gigante.
Los marineros asombrados, decidieron llevar a la Virgen de Tinos, como forma de agradecimiento, una réplica en plata del mismo barco con la representación del tiburón atrapado en el casco. Exvoto que aún hoy puede verse claramente en el interior del Santuario.
Cristo elevado, Amor crucificado, llena nuestros corazones de tu amor, para que reconozcamos en tu cruz el signo de nuestra redención y, atraídos por tus heridas, vivamos y muramos contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos. R./. Amén.