

«Mi Corazón es como un Libro abierto» (3)
19 lunes Nov 2018
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19 lunes Nov 2018
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18 domingo Nov 2018
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El que oye Misa devotamente lo consigue todo el mismo día. Lo que no alcance durante la Misa, difícil es que lo consiga en otro momento.
(San Juan Crisóstomo)
17 sábado Nov 2018
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Teniendo esta advocación mariana como patrona de su congregación, los Padres Redentoristas la llevaron a sus misiones en Haití. Allí se le edificó un santuario en Béle-Aire, cerca de Puerto Príncipe.
En 1883 una terrible epidemia de viruela azotaba el país. Los devotos acudieron a la Virgen del Perpetuo Socorro y le hicieron una novena. La epidemia cesó milagrosamente y se decidió nombrarla patrona del país.
En 1993 se celebró con gran regocijo el centenario del milagro y del nombramiento de la Virgen como patrona. El Papa San Juan Pablo II visitó Haití para esta celebración y puso al país bajo el amparo de la Virgen del Perpetuo Socorro.
Los haitianos también tienen gran devoción a la Virgen de la Asunción.
* * *
El icono original está en el altar mayor de la iglesia de San Alfonso, muy cerca de la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma. El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a María con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura Pasión mientras agarra fuertemente con las dos manos a su Madre, quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte.
Según una tablilla colocada antiguamente al lado del icono con los orígenes de la imagen, la cuna de este cuadro fue la isla de Creta, en el mar Egeo. Un mercader sustrajo el icono de una iglesia, lo escondió entre su equipaje y se embarcó rumbo a otras tierras. Durante la travesía sobrevino una gran tempestad y los pasajeros se encomendaron a Dios.
Poco después el mercader llegó a Roma con el cuadro y el icono pasa a ocupar un lugar preferente en la iglesia de san Mateo, regentada por los agustinos. Era el año 1499, en tiempos del Papa Alejandro VI. La iglesia de san Mateo era un templo menor entre las grandes basílicas de San Juan de Letrán y Santa María la Mayor. Allí permaneció la imagen del Perpetuo Socorro durante trescientos años. Los escritores de la época narraron ampliamente los milagros atribuidos a la imagen. El siglo XVII parece ser el más intenso en la devoción y culto a la Virgen del Perpetuo Socorro.
En febrero de 1798, con la invasión de Napoleón, sus tropas se apoderan de Italia y destruyen en Roma más de treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo. Los religiosos agustinos salvan el icono y se lo llevan consigo a una pequeña capilla, quedando allí sin culto popular y en el olvido.
En 1855 los Redentoristas compran unos terrenos al lado de la Via Merulana, muy cerca de Santa María la Mayor. Se llamaba Villa Casertay en su interior algún día estuvo edificada la iglesia de San Mateo. A través del padre Miguel Marchi se descubre en 1865 el paradero del icono. El 11 de diciembre de 1865, los hijos de San Alfonso María de Ligorio, solicitan al Papa la concesión del Perpetuo Socorro. El 19 de enero de 1866 la imagen regresa a la iglesia de San Alfonso, en el mismo emplazamiento donde había estado tres siglos.
Restaurada la imagen, ocupa el centro del ábside de la iglesia de san Alfonso y su devoción e influencia se extiende a los cinco continentes. El Papa Pío IX dijo, en la audiencia al superior general de los Redentoristas el 11 de diciembre de 1865: «Den a conocerla a todo el mundo». San Juan Pablo II, en su autobiografía «Don y misterio», al referirse a los orígenes de su vocación sacerdotal, afirma: «No puedo olvidar la trayectoria mariana. La veneración a la Madre de Dios en su forma tradicional me viene de la familia y de la parroquia de Wadowice. Recuerdo, en la iglesia parroquial, una capilla lateral dedicada a la Madre del Perpetuo Socorro a la cual por la mañana, antes del comienzo de las clases, acudían los estudiantes del instituto. También, al acabar las clases, en las horas de la tarde, iban muchos estudiantes para rezar a la Virgen».
16 viernes Nov 2018
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16 viernes Nov 2018
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Fr. Santiago Cantera Montenegro O.S.B.
Hay que resaltar el nuevo apogeo que la Escolástica y en particular el tomismo conocieron en los siglos XVI y XVII en los países católicos, especialmente en Italia y más aún en España, donde hubo un esplendor floreciente. Entonces destacaron algunos de los tomistas más importantes, como el cardenal dominico Cayetano (Tomás de Vio, 1469-1534), y en España brillaron las figuras de sus hermanos de Orden Francisco de Vitoria (1483-1546), Domingo de Soto (1494-1560), Domingo Báñez (1528-1604) y Melchor Cano (1509-60), entre otros. Varios de estos autores conforman la llamada «Escuela de Salamanca».
En la «Compañía de Jesús» sobresalieron en Filosofía y Teología cabezas como Luis de Molina (1536-1600) y Francisco Suárez (1548-1617), sin olvidar la relevancia alcanzada por autores como Juan de Mariana (1537-1624).
No sólo abordaron cuestiones económico-sociales de gran actualidad en su tiempo, como las relativas a la licitud de los intereses en los préstamos, sino que descubrieron numerosas leyes de la economía y supieron combinar el valor de las mismas con el deber de atender a su finalidad social, todo ello desde una perspectiva teológico-jurídica cristiana.
Derecho Internacional o «Derecho de Gentes»
Además, muchos de ellos, en especial el P. Vitoria, fueron los fundadores del Derecho Internacional o «Derecho de Gentes», como entonces se denominaba. Con razón se les puede encuadrar en un iusnaturalismo cristianotomista (el iusnaturalismo afirma la existencia de la Ley Natural, inscrita por Dios en el corazón de todos los hombres, aun sin haber conocido la revelación cristiana, y que hace posible al hombre con conciencia recta discernir entre el bien y el mal al menos en unos puntos fundamentales).
A partir de Santo Tomás, estos autores resaltan la naturaleza social del hombre y fundamentan el orden político cristiano, dando forma a la que luego será llamada «monarquía moderada» o «templada», sobre principios básicos como el de subsidiariedad, de tal manera que se configura una comunidad política socialmente vertebrada, en nada parecida al absolutismo defendido por entonces en la Francia de Luis XIV y en la Inglaterra de Jacobo I, y menos semejante aún con el totalitarismo estatal del pesimista y protestante Leviatán de Thomas Hobbes. Los escolásticos españoles incluso afirman el derecho del pueblo a resistir a la tiranía y el P. Mariana llega a sostener el recurso al «tiranicidio», de acuerdo con una tradición ya medieval. Para ellos, el origen del poder reside en Dios, que lo delega en la sociedad, quien a su vez transfiere la autoridad al gobernante legítimamente constituido y con ciertas condiciones. No es falso que el británico John Locke más tarde inspiraría buena parte de sus teorías políticas en toda esta doctrina, pero desvirtuándola para darle un carácter distinto, individualista liberal.
La propiedad privada y su función social
En el terreno económico-social e igualmente a partir de las bases tomistas, aunque también considerando la realidad y los conocimientos más avanzados del momento, abordaron temas como el derecho al dominio y a la propiedad privada, el disfrute de los bienes y su función social, el precepto de la limosna, el funcionamiento del comercio y cuestiones tocantes a él como el precio justo, los cambios en el valor de la moneda, el trabajo y el justo salario, cte. Gracias a la influencia de esta «Segunda Escolástica» española, en especial la ejercida por autores como el P. Vitoria, la «Monarquía Hispánica» de los Austrias elaboraría todo un conjunto de «Leyes de Indias», de las que buena parte lo constituiría un auténtico Derecho Laboral muy avanzado para la época.