ACTITUD ESPAÑOLA ANTE LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL
La nueva situación económica, que ha afectado profundamente al mundo occidental, ha puesto de manifiesto el talón de Aquiles de muchos países de alto nivel de desarrollo, y la escasa solidaridad internacional, a la hora de buscar soluciones a los problemas comunes.
La crisis económica acelerada por la crisis energética, es la más grave que el mundo ha sufrido en los tiempos modernos. Seguramente será larga y profunda. Nunca ha estado el mundo más amenazado por el peligro de la inseguridad política. Frente a todo ello acrecienta su valor la política económica desarrollada durante estos treinta y cinco años, que nos permite que los problemas se diluyan en la gran extensión de nuestra economía y desarrollo, facilitando la previsión de nuestras reservas el tiempo y espacio necesarios para atenderlos.
En este orden, nuestro Gobierno ha venido dictando las Sigue leyendo
La España que entre todos hemos ido forjando en estas casi cuatro décadas es, desde hace muchos años, un Estado de derecho, en el que todos los españoles encuentran iguales oportunidades de realización personal y cauce amplio para todas sus legítimas aspiraciones. Somos conscientes de que el acontecer diario y el pulso del país reflejan la existencia de una sociedad dinámica, que pide en cada momento y situación la respuesta adecuada a sus necesidades. Respondiendo a ello las Cortes de la Nación trabajan a pleno rendimiento y todos los años incorporan a la vida pública nuevas leyes trascendentales que demuestran su dinamismo y su espíritu de perfeccionamiento.
La enfermedad que me afectó el pasado verano dio providencialmente motivo para poner a prueba la serena madurez del pueblo español y el seguro funcionamiento de la mecánica previsora de nuestras Leyes Fundamentales. He de agradecer a Dios la completa recuperación de esa enfermedad, que me dio, por otra parte, la oportunidad de recibir tantas pruebas de interés por mi salud, adhesión y afecto, que el pueblo español manifestó de forma inolvidable y que mucho le agradezco.
Una vez más acudo a la cita tradicional de estos días para enviaros, con especial recuerdo para quienes se encuentran lejos de nosotros, mi más cordial mensaje de felicitación navideña y mis mejores deseos de paz, prosperidad y ventura, para el año que va a comenzar.
Sabéis que la clave del éxito de nuestra obra de resurgimiento nacional es la unidad. Con ella pudimos superar los momentos más difíciles y en ella se asienta nuestra fortaleza. Unidad que no significa uniformidad, pero que es fundamento básico para evitar la dispersión que conduce al caos.