RELACIONES IGLESIA-ESTADO

30 May 1944, Getafe, Spain — The head of the State, Francisco Franco, attends the renovation of the «consagración de España al Corazón de Jesus», on the occasion of the XXV anniversary of the inauguration of the monument. In the image, Franco greets the attending prelates, among them the nuncio Cicognani and the bishop of Madrid-Alcala, Eijo Garay (4th from the right). — Image by © CORTÉS/EFE/Corbis
En una época en que el mundo se debate ante una ola de materialismo, que pretende destruir la moral individual y familiar en aras de un desenfrenado disfrute de los bienes materiales, con abandono de cuanto significa sacrificio y esfuerzo personal, nosotros proclamamos, una vez más, la supremacía de los valores espirituales del hombre.
Nuestro Gobierno, acorde con los sentimientos católicos de la casi totalidad de los españoles, ha mantenido invariablemente a lo largo de más de siete lustros su actitud de respeto y cooperación hacia la Sigue leyendo
El positivo balance del año que termina, en lo económico, lo social y lo político, ha de servirnos para encauzar el año que empieza con renovada fe en la capacidad de trabajo de nuestro pueblo, en la eficacia de nuestras instituciones y en la permanente actualidad de los principios que inspiran nuestra obra política.
El documento aprobado por el Pleno del Consejo Nacional el pasado día 22 de noviembre constituye otro paso importante en la línea de coordinación entre los altos órganos del Estado a que acabo de referirme. Las funciones del Consejo Nacional han de ser ejercidas en correlación con el Gobierno. A éste le corresponde determinar la política nacional, y la misión del Consejo es la de ser guardián de los principios e incitador de la acción política. De aquí que ambas funciones requieran un diálogo permanente y activo. La Comisión mixta de Ministros del Gobierno y de Consejeros Nacionales constituirá en el futuro un cauce para este diálogo, sin que ello suponga menoscabo de la independencia que deben conservar ambas instituciones para el desempeño de los altos cometidos que las Leyes Fundamentales les atribuyen.
El Gobierno, las Cortes y la Justicia desempeñan sus respectivas funciones, y al Jefe del Estado corresponde la coordinación de todas ellas para mantener la unidad de poder. Y es precisamente el ejercicio de esta función coordinadora y el procedimiento para realizarla lo que se regula en la Ley de 14 de julio último, que encomienda al Consejo del Reino y al Consejo Nacional el importante cometido de asistencia al Jefe del Estado, de acuerdo con el elevado rango que ocupan en nuestro ordenamiento constitucional.