Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Oraciones
ORACIÓN
29 viernes Abr 2022
29 viernes Abr 2022
27 miércoles Abr 2022
20 miércoles Abr 2022
17 domingo Abr 2022
Posted in Oraciones
¡Quédate con nosotros, Señor!…
¡Quédate con nosotros hoy y siempre!
Camina a nuestro lado.
Escucha nuestros pesares.
Acompaña nuestros pasos cada día.
Ilumina con tu luz nuestro sendero,
que unas veces es llano, fácil de transitar,
pero otras, las más, torcido y pedregoso,
con cimas y cañadas, subidas y bajadas,
que nos hacen tropezar y caer.
¡Quédate con nosotros, Señor!
¡Quédate con nosotros hoy y siempre!
Camina a nuestro lado.
Escucha nuestros pesares.
Y no permitas que el miedo nos devore,
ni la angustia nos hunda
en el profundo abismo de la desesperanza,
de donde pocos vuelven.
¡Quédate con nosotros, Señor!
¡Quédate con nosotros hoy y siempre!
Acompaña nuestros pasos cada día.
Ilumina con tu luz nuestro sendero.
Enséñanos a ver lo que tus ojos ven.
Enséñanos a abrir el corazón al amor verdadero.
Enséñanos a amar con tu amor siempre nuevo,
que simplemente ama y se entrega,
sin poner condiciones, ni presentar excusas.
¡Quédate con nosotros, Señor!
¡Quédate con nosotros hoy y siempre!
Camina a nuestro lado.
Escucha nuestros pesares.
Haz que nuestro corazón arda como el tuyo,
en el fuego sagrado de tu Espíritu,
que es fuego que purifica y salva;
fuego de Amor,
fuego de Vida y Verdad,
fuego de Justicia y Santidad.
¡Quédate con nosotros, Señor!
¡Quédate con nosotros hoy y siempre!
Camina a nuestro lado.
Escucha nuestros pesares.
Acompaña nuestros pasos cada día.
Ilumina con tu luz nuestro sendero,
Condúcenos al Padre
que siempre nos espera con los brazos abiertos
para estrecharnos con fuerza,
y entregarnos su Amor, su Vida, y su Bondad.
¡Quédate con nosotros, Señor!
¡Quédate con nosotros cada día!
¡Quédate hoy, mañana, y siempre!
Amén
16 sábado Abr 2022
Posted in Oraciones
Señora y Madre nuestra: tú estabas serena y fuerte junto a la cruz de Jesús. Ofrecías tu Hijo al Padre para la redención del mundo.
Lo perdías, en cierto sentido, porque Él tenía que estar en las cosas del Padre, pero lo ganabas porque se convertía en Redentor del mundo, en el Amigo que da la vida por sus amigos.
María, ¡qué hermoso es escuchar desde la cruz las palabras de Jesús: «Ahí tienes a tu hijo», «ahí tienes a tu Madre».
¡Qué bueno si te recibimos en nuestra casa como Juan! Queremos llevarte siempre a nuestra casa. Nuestra casa es el lugar donde vivimos. Pero nuestra casa es sobre todo el corazón, donde mora la Trinidad Santísima. Amén.