¡Reina de Europa, María de la Medalla Milagrosa! Tú, que eres Madre de Dios y Madre Nuestra, Virgen Poderosa e Inmaculada, envía tu rayos de luz y de gracia sobre el continente europeo, para que, reviviendo la fe de Cristo que de aquí se llevó a otras tierras, tenga un nuevo despertar religioso y vuelva a las raíces cristianas de su cultura. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
- ¡Oh María, sin pecado concebida!
- ¡Ruega por nosotros que recurrimos a Ti! (Tres veces)



