Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Publicaciones de la categoría: Uncategorized

Catecismo Social XV

29 miércoles May 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

animales, autor preferido de Juan XXIII, catecismo social, conciencia, espíritu santo, fama del prójimo, familia, grados naturaleza, hipótesis, hombre, institución divina, libertad, monseñor Pie, orden natural, orden sobrenatural, plantas, presencia de Dios, racional, razón, sensitivo, tesis, vegetativo, verdad absoluta, vida de la gracia, voluntad

10 – Entonces, ¿qué es el orden sobrenatural?

Si el orden natural significa aceptar las leyes de vida de los grados que existen en la naturaleza -lo vegetativo para las catecismo socialplantas, lo sensitivo para los animales, lo racional para el hombre-, y actuar contra la misma en cualquiera de las mismas significa la muerte, el orden sobrenatural supone la aceptación del plan de elevación a la vida de la gracia, a la que Dios por Jesucristo, nos ha elevado. En el orden natural, para el hombre, se significa reconocer la razón y la voluntad, la conciencia y la libertad, orientadas a lo que nuestras facultades rectamente utilizadas nos llevan a alcanzar. La razón y la conciencia, la voluntad y la libertad, encauzadas debidamente, nos muestran que Dios es nuestro Creador, que no podemos blasfemar de ÉL, que hemos de darle culto, que la familia es de institución divina, que la vida humana y los bienes legítimamente queridos, así como la fama del prójimo, merecen nuestro respeto. Pero en el orden sobrenatural, además de estas exigencias, y por encima de los mismos alcances de la naturaleza, la gracia nos da una intimidad y una presencia de Dios íntima y más trascendente. El hombre, por la vida sobrenatural, tiene el Espíritu Santo y una participación en la vida divina, que le hace superar todas las deficiencias y heridas del pecado original. Y así se armoniza la razón y la fe, lo natural y lo sobrenatural, lo temporal y lo divino y adquiere toda su dimensión el destino humano. Lo más contrario al orden natural y al orden sobrenatural es viviseccionar la vida privada y la vida pública, admitir la existencia de Dios y la divinidad de la Iglesia y negarle su influencia en la sociedad. Con monseñor Pie -autor preferido de Juan XXIII- afirmamos: «Nunca enseñaréis que las virtudes naturales son virtudes falsas, que la luz natural es una luz falsa. ¡No! No emplearéis una argumentación rigurosa contra la razón para probarle, con razones perentorias, que no puede nada sin la fe. Si, por desgracia, se nos ocurriese enseñar tales proposiciones, caeríamos bajo las censuras de la Iglesia depositaria de toda verdad, que no se preocupa menos en mantener los atributos innegables de la naturaleza y de la razón, que en vindicar los derechos de la fe y de la gracia … Enseñaréis, pues, que la razón humana tiene su poder propio y sus atribuciones esenciales; enseñaréis que la virtud filosófica posee una bondad moral e intrínseca que Dios no desdeña en remunerar, a los individuos y a los pueblos, con ciertos premios naturales y temporales, y aun con más altos favores a veces. Pero enseñaréis, también, y probaréis con argumentos inseparables de la esencia misma del cristianismo, que las virtudes naturales, que las luces naturales, no pueden conducir al hombre a su fin postrero, que es la gloria celestial. Enseñaréis que el dogma es indispensable, que el orden sobrenatural en el cual el mismo autor de nuestra naturaleza nos constituyó, por un acto formal de su voluntad y de su amor, es obligatorio e inevitable; ENSEÑARÉIS QUE JESUCRISTO NO ES FACULTATIVO Y QUE FUERA DE SU LEY REVELADA NO EXISTE, NO EXISTIRA JAMAS NINGUN TERMINO FILOSOFICO Y SERENO en donde quienquiera que sea, alma selecta o alma vulgar, pueda encontrar el reposo de su conciencia, y la regla de su vida. Enseñaréis que no importa sólo que el hombre obre bien, sino que importa que lo haga en nombre de la fe, por un movimiento sobrenatural, sin lo cual sus actos no alcanzarán el fin último que Dios le señaló, es decir, la eterna felicidad de los cielos.» (<<Oeuvres»,t. II, págs. 380-381).

 

11 -¿Tiene algo que ver esto con lo que se llama la tesis y la hipótesis?

Es así. La tesis es el ámbito de la verdad absoluta, del ideal que debe mover a todo cristiano. La hipótesis, lo que en una situación concreta se puede hacer. El católico debe siempre propugnar la tesis, y sólo en caso de imposibilidad, acomodarse a la hipótesis. Lo que no se puede hacer es renunciar a la tesis, con pretextos de que actualmente su aplicación no tiene camino. Lo normal es la defensa a ultranza de la tesis. Y simultáneamente hacer todo el bien posible en aspectos parciales, pero no ceder por aspectos parciales la obtención de la meta total. No basta que los católicos hagan campañas aisladas en contra del divorcio, del aborto, del marxismo, en favor de la enseñanza católica, y descuiden y callen sistemáticamente sobre la obligación del Estado en profesar la verdadera religión, en donde es conocida y aceptada. Con el cardenal Pie repetimos: «Decir que Jesucristo es el Dios de los individuos y de las familias, pero no es el Dios de los pueblos y de las sociedades, es decir que ÉL no es Dios. Decir que el cristianismo es la ley del hombre individual y no es la ley del hombre colectivo, es decir que el cristianismo no es divino. Decir que la Iglesia es juez de la moral privada y que nada tiene que ver con la moral pública, es decir que la Iglesia no es divina» (<<Oeuvres»,t. VI, pág. 434).

 

Repetición de los Ejercicios 1ero y 2ndo

29 miércoles May 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

San Ignacio dice que el tercer ejercicio es repetición del 1º y 2º ejercicio haciendo tres coloquios, haciendo pausa en los San Ignacio de Loyolapuntos que ha sentido mayor consolación o desolación o mayor sentimiento espiritual, después de lo cual haré tres coloquios de la manera que se sigue.

Santa Faustina Kowaska: “Cuando meditaba sobre el pecado de los ángeles y sobre su castigo, he preguntado a Jesús: ¿Por qué los ángeles fueron castigados inmediatamente después del pecado? Escuché una voz: “Por su profundo conocimiento de Dios. Ningún hombre en la tierra, aunque fuera un gran santo, tiene tal conocimiento de Dios como un ángel”. Pero conmigo, miserable, oh Dios, te has mostrado misericordioso tantas veces. Me llevas en el seno de tu misericordia y me perdonarás siempre cuando con el corazón contrito te suplique perdón”.

Quiere san Ignacio que conozcamos la malicia del pecado viendo las consecuencias que tuvo en los ángeles, espíritus puros, llenos de gracia, destinados a alabar, hacer reverencia y servir a Dios; pero pecaron de soberbia, desobediencia a Dios. Un pecado de pensamiento que duró un instante y que fue la causa de que fueran expulsados del cielo al infierno para siempre. Transformados de gracia en malicia, de belleza en fealdad, de felicidad en tormento eterno. Fueron castigados por Dios que es infinitamente justo, santo, sabio, misericordioso… Y mi alma ¿qué transformación ha sufrido por mis muchos pecados? Vergüenza y confusión. No me dejaré llevar por las primeras impresiones de mi entendimiento; rechazaré los pensamientos pecaminosos que pueda recordarme la memoria…

Adán y Eva fueron creados en gracia santificante y los dones preternaturales de ciencia, inmortalidad del cuerpo, exención de la concupiscencia. Hijos de Dios y herederos del Cielo, enriquecidos con las virtudes infusas de fe, esperanza y caridad. Engañados por el demonio, desobedecieron a Dios ¡querían ser como dioses! y Dios los arrojó del Paraíso terrenal, privados de la gracia, despojados del derecho a la gloria eterna; y sujetos a la muerte, a la enfermedad, al dolor a la concupiscencia… Cerrado el cielo, abierto el infierno… Meditemos sin prisas y saquemos propósitos firmes y concretos.

El tercer punto de la repetición, del primero y segundo ejercicio, es el castigo de un pecador por un solo pecado o menos de los que yo he cometido, condenado en el infierno. En el “proceso del los pecados”, recordamos todos los pecados de nuestra vida de pensamientos, palabras, obras, omisiones… Examinar los pecados mirando la fealdad y malicia de cada uno de ellos, como rebelión contra Dios y causa de la pasión y muerte de Cristo. Y todo por gozar de un momento de placer, dejarme arrastrar por el cobarde respeto humano o deleitarnos en sucios pensamientos.

Hemos de volver varias veces sobre lo que hemos meditado, para que las ideas se conviertan en afectos puros y limpios; y los convirtamos en vida propia los sentimientos y acciones para la mayor gloria de Dios. No cometer deliberadamente ningún pecado mortal, ni venial, ni falta, aunque no sea pecado. Trabajar para disminuir progresivamente los pecados veniales y faltas semiliberadas; corregir los defectos temperamentales naturales; apartar de nuestra vida toda ostentación, el hedonismo, la superficialidad y mundanidad; el afán de divertirse y pasarlo bien. Para conseguirlo hemos de pedir muchas veces aborrecimiento del pecado mortal, el venial y de las ocasiones de pecado.

Yo, que soy miseria y pecado, me atrevo a ofender a Dios todopoderoso, infinitamente sabio, justo y bondadoso: “Hay dos cosas sumas… En la línea de la bondad: Dios; en la de la maldad: el pecado” (San Agustín); ¡Dios mío! Cómo es que me aguantas a mi monstruo de maldad ¡Bendito seas, Padre mío! Mil veces morir antes que volverte a ofender.

Para la Historia XV: Respuesta del Cardenal Arzobispo Westminster a la Carta Colectiva del Episcopado Español II

29 miércoles May 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

20 de Septiembre de 1937, apostolica, Arzobispo de Toledo, Bitilio, cardenal, celo pastoral, corazón divino, entereza, España mártir, evangélica, fueros sagrados, Isidró Gomá y Tomás, justicia, legítimos derechos, libertad, madre inmaculada, Madre Patria, movimiento libertador, obispo, patriotismo, salto, sana libertad, uruguay, Verdad

 

Bien sabemos cuál ha sido la actitud de la Jerarquía española y su desprendimiento de las consideraciones mundanas de riqueza y poder político. A pesar de las confiscaciones de sus bienes, a pesar de vejaciones y de medidas injustas, la Iglesia de España ha luchado, aunque con medíos inadecuados y con poca o ninguna asistencia del Poder público civil, para educar a sus hijos y para cuidar de los pobres y de los enfermos; también ha dado ejemplo de sumisión a las autoridades constituidas, trabajando siempre por la paz y la armonía a favor del bien común. Ninguna sombra de rebeldía o de agresión o de culpa de guerra ensombrece las almas de sus legítimos ministros. De esto no nos cabe duda ninguna. La Iglesia no está entregada a la orientación política de este o de aquel poder seglar; no está avasallada a ninguna forma de gobierno. Pero habiendo sido amenazada por el peligro de perecer totalmente a manos de los comunistas, como ha sucedido en las regiones donde éstos imperaban, la Iglesia se acoge a la protección de un poder que hasta ahora ha garantizado la libertad y los principios fundamentales de la sociedad ordenada.

Damos oída a vuestro llamamiento, más particularmente en cuanto nos viene de nuestros Hermanos y colaboradores en la viña de Cristo.

Tenéis nuestra compasión. Nunca podremos olvidar la compasión práctica del pueblo español cuando la Iglesia de este país sufría bajo el fuego de la persecución. Tenéis nuestras oraciones y las de nuestro pueblo desde el principio de vuestras tribulaciones hasta ahora y hasta el final. Todo esfuerzo se usará para dar a conocer la verdad sobre las cosas de España.

Con un dolor sólo superado por el vuestro, hemos notado las tergiversaciones, las mentiras, los subterfugios y las interpretaciones torcidas de los hechos. Hace tiempo que nos hemos dado cuenta de que la violencia y la mendacidad eran el brazo derecho o izquierdo del comunista militante anti-Dios; aprendimos esto del programa de uno de sus corifeos. Desgraciadamente, nuestra prensa ha aceptado con demasiado afán la propaganda bien pagada de los rojos.

Con profunda emoción hemos leído vuestra declaración última. Nos asociamos fervorosamente a ella. Proclamáis el amor, el perdón, la paz para todos aquellos quienes, sin saber lo que hacían, han inferido daño gravísimo a la Iglesia y a su Patria, Suplicáis al Todopoderoso que dé fecundidad a la sangre de vuestros Obispos asesinados y de los miles de vuestros sacerdotes y religiosos martirizados y de las decenas de miles de vuestros seglares martirizados, para que aproveche igualmente a sus amigos y a sus enemigos inconscientes. Que aquella marea preciosa de sacrificio generoso apague los odios desencadenados por agentes diabólicos. Que vuelvan las almas a acercarse y que sean unidas en el vínculo de la caridad.

Eminencia, otra vez le aseguramos que el noble documento que habéis dirigido a los Obispos del mundo nos es gratísimo porque nos llega con vuestra autoridad y porque es una defensa convincente de la Iglesia católica y de la España católica. Nos proponemos darlo a conocer a nuestro pueblo y a todos los que quieran escuchar una exposición imparcial de hechos verídicos y de principios morales dignos de confianza.

Vuestras palabras iluminarán la ignorancia que oscurece lo que está pasando en España. Demostrarán que el espíritu anticristiano está empeñando un conflicto de vida y muerte contra la religión de Cristo y la civilización cristiana. Pondrán de relieve la obra tendenciosa de poderes internacionales ocultos. Esperamos que esta Carta Colectiva de Su Eminencia y de los demás Arzobispos y Obispos de España hará caer las vendas de los ojos de algunos escritores, quienes en ciertas publicaciones católicas se han demostrado ciegos hacia los sagrados intereses que se ventilan en el triste conflicto, que está dividiendo a vuestra patria.

Con profundo respeto para su Augusta Persona y reverencia para la Púrpura que reviste, como prenda de su espíritu de mártir, soy de Su Eminencia devotísimo y obedientísimo siervo en Cristo.

Firmado: † Arthur, Arzobispo de Westminster.

Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen XXI

28 martes May 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

12, 15, comprenda, devoto, discípulo, jesucristo, maría, Mat.19, Mat.24, quien lea entienda, quien pueda comprender, sangre criminal, santísima virgen, soberana señora, soldados de Dios, soldados de María, verdadero

Parte Primera

DE LA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN
EN GENERAL

De la verdadera devoción a la Santísima Virgen

111. He dicho ya muchas cosas de la Santísima Virgen y, sin embargo, tengo más que decir, y aún omitiré infinitamente más, ya por ignorancia, ya por insuficiencia, ya por falta de tiempo, según el designio que tengo de formar un verdadero devoto de María y un verdadero discípulo de Jesucristo.

112. ¡Oh! ¡qué bien empleado estaría mi trabajo si, cayendo este breve escrito entre las manos de un alma bien nacida, nacida de Dios y de María, y no de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, le descubriese e inspirase por gracia del Espíritu Santo la excelencia y el precio de la verdadera y sólida devoción a la Santísima Virgen, que deseo ahora manifestar! Si supiese yo que mi sangre criminal podría servir para escribir en el corazón de mis lectores las verdades que escribo en honor de mi amada Madre y Soberana Señora, de quien soy el último de los hijos y esclavos, usaría de ella en lugar de tinta para trazar estos caracteres, con la esperanza que abrigo de hallar almas buenas que, por su fidelidad a la práctica que voy a enseñar, resarcirán a mi amada Madre y Señora de las pérdidas causadas por mi ingratitud y mis infidelidades.

113. Hoy más que nunca me siento animado a creer y a esperar todo lo que tengo grabado profundamente en el corazón y que hace tantos años pido a Dios, a saber: tarde o temprano la Santísima Virgen tendrá más hijos, servidores y esclavos de amor que nunca, y que por este medio Jesucristo, mi querido Dueño, reine cual nunca en los corazones.

114. Preveo que surgirán bestias enemigas que bramarán furiosas intentando destrozar con sus diabólicos dientes este escrito pequeño, o al menos sepultarlo en el silencio de un cofre a fin de que no aparezca jamás, y también atacarán y perseguirán a los que lo lean y pongan en práctica. Pero ¿qué importa? Tanto mejor. Esta perspectiva me anima y hace esperar un gran éxito, es decir, un gran escuadrón de bravos y valientes soldados de Dios y de María, de uno y otro sexo, para combatir al mundo, al demonio y a la naturaleza corrompida en los tiempos, más que nunca peligrosos, que van a venir.

Quien lea entienda (Mat. 24,15). Quien pueda comprender, comprenda (Mat. 19,12).

 

Imitación de Cristo XXI

28 martes May 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

≈ 1 comentario

Etiquetas

16, 34, alma, alma fiel, amor, consolacion, conversacion interior, cosas exteriores, Cristo, domicilio permanente, el reino de Dios dentro de vosotros está, esposo, exhortacion, gozo, hombre frágil, hombre interior, Jn 12, mundo, paz, reinar con Cristo, reino de Dios, reposo, Rom 14, vida interior

Libro Segundo

EXHORTACIÓN A LA VIDA INTERIOR

Capítulo 1

De la conversación interior

1. Dice el Señor: «El reino de Dios dentro de vosotros está» (Lc 17,21). Conviértete a Dios de todo corazón, y deja ese Beato Thomas Kempismiserable mundo, y hallará tu alma reposo.
Aprende a menospreciar las cosas exteriores y darte a las interiores, y verás que se viene a ti el reino de Dios.
Pues «el reino de Dios es paz y gozo en el Espíritu Santo» (Rom 14,16), que no se da a los malos.
Si le preparas digna morada interiormente, Cristo, vendrá a ti y te mostrará su consolación.
«Toda su gloria» y hermosura «está en lo interior», y allí se está complaciendo.
Su continua visitación es con el hombre interior, con él habla dulcemente, tiene agradable consolación, mucha paz y admirable familiaridad.

2. Ea, pues, alma fiel, prepara tu corazón a este Esposo, para que se digne venir a ti y morar contigo.
Porque Él dice así: «Si alguno me ama, guardará mi palabra; y vendremos a él, y haremos en él nuestra morada» (Jn 14,23).
Da, pues, lugar a Cristo, y a todo lo demás cierra la puerta.
Si a Cristo tuvieres, estarás rico, y te bastará. Él será tu fiel procurador, y te proveerá de todo, de manera que no tendrás necesidad de esperar en los hombres. Porque los hombres se mudan fácilmente y desfallecen en breve; pero «Cristo permanece para siempre» (Jn 12,34), y está firme hasta el fin.

3. No hay que poner mucha confianza en el hombre frágil y mortal, aunque sea útil y bien querido; ni has de tomar mucha pena si alguna vez fuere contrario o enemigo. Los que hoy son contigo, mañana te pueden contradecir, y al contrario: muchas veces se vuelven como el viento. Pon en Dios toda tu esperanza, y sea Él tu temor y tu amor. Él responderá por ti, y lo hará bien, como mejor convenga. No tienes aquí «domicilio permanente» (Heb 13,14); y donde quiera que estuvieres serás extraño y peregrino; y no tendrás nunca reposo si no estuvieres íntimamente unido con Cristo.

4. ¿Qué miras aquí no siendo este el lugar de tu descanso?
En los cielos debe ser tu morada, y como de paso has de mirar todo lo terrestre.
Todas las cosas pasan, y tú también con ellas. Guárdate de pegarte a ellas, porque no seas preso y perezcas.
En el Altísimo pon tu pensamiento, y tu oración sin cesar sea dirigida a Cristo.
Si no sabes contemplar las cosas altas y celestiales, descansa en la pasión de Cristo, y habita gustosamente en sus sagradas llagas.
Porque si te acoges devotamente a las llagas y preciosas heridas de Jesús, gran consuelo sentirás en la tribulación, y no harás mucho caso de los desprecios de los hombres, y fácilmente sufrirás las palabras de los maldicientes.

5. Cristo fue también en el mundo despreciado de los hombres, y entre grandes afrentas y en suma necesidad, desamparado de amigos y conocidos.
Cristo quiso padecer y ser despreciado, ¿y tú te atreves a quejarte de alguna cosa?
Cristo tuvo adversarios y murmuradores, ¿y tú quieres tener a todos por amigos y bienhechores?
¿Con qué se coronará tu paciencia, si ninguna adversidad se te ofrece?
Si no quieres sufrir ninguna adversidad, ¿cómo serás amigo de Cristo?
Sufre con Cristo y por Cristo si quieres reinar con Cristo.

6. Si una vez entrases perfectamente en el interior de Jesús, y gustases un poco de su encendido amor, entonces no tendrías cuidado de tu propio provecho o daño; antes te holgarías más de las injurias que te hiciesen; porque el amor de Jesús hace al hombre despreciarse a sí mismo.
El amante de Jesús y de la verdad, y el hombre verdaderamente interior y libre de las aficiones desordenadas, se puede volver fácilmente a Dios, y levantarse sobre sí mismo en el espíritu y descansar gozosamente.

7. Aquel a quien saben todas las cosas como son, no como se dicen o estiman, es verdaderamente sabio y enseñado más de Dios que de los hombres.
El que sabe andar dentro de sí y tener en poco las cosas exteriores, no busca lugares ni espera tiempos para darse a ejercicios devotos.
El hombre interior presto se recoge, porque nunca se entrega todo a las cosas exteriores.
No le estorba el trabajo exterior, ni la ocupación necesaria a tiempos; sino que así como suceden las cosas, se acomoda a ellas.
El que está interiormente bien dispuesto y ordenado, no cuida de los hechos famosos y perversos de los hombres.
Tanto se estorba el hombre y se distrae, cuanto atrae a sí las cosas de fuera.

8. Si fueses recto y puro, todo te sucedería bien y con provecho.
Por eso te descontentan y conturban muchas cosas frecuentemente, porque aún no estás muerto a ti del todo, ni apartado de todas las cosas terrenas.
Nada mancilla ni embaraza tanto el corazón del hombre, cuanto el amor desordenado de las criaturas.
Si desprecias las consolaciones de fuera, podrás contemplar las cosas celestiales y gozarte muchas veces dentro de ti.

← Entradas anteriores
Entradas recientes →
mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 271 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra

Cargando comentarios...