Consagración a San José

San José protector de la Iglesia

Oh Glorioso Patriarca San José, heme aquí, postrado de rodillas ante vuestra presencia, para pediros vuestra protección.

Desde ya os elijo como a mi padre, protector y guía. Bajo vuestro amparo pongo mi cuerpo y mi alma, propiedad, vida y salud. Aceptadme como hijo vuestro. Preservadme de todos los peligros, asechanzas y lazos del enemigo. Asistidme en todo momento y ante todo en la hora de mi muerte. Amén.

El nacimiento de la España moderna 11

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

Con amor

La justicia, la compasión por los más débiles, la caridad resplandece en Isabel, en su preocupación por los indios. En sus primeras instrucciones dadas a Colón, indica de un modo preciso que los indios deben ser, por los españoles, “tratados bien y amorosamente, sin que les hagan enojo alguno y procurando que tengan unos con los otros mucha conversación y familiaridad” (29 de mayo de 1493). Cuando, en 1495, Colón envió a Europa esclavos indios para venderlos, Isabel ordenó liberar a los esclavos (6 de junio de 1495). Recomenzando Colón en 1500 la venta de esclavos indios, Isabel hizo saber a todos los que habían traído esclavos de las Indias, que debían, “bajo pena de muerte”, devolverlos libres a América.

En 1501, después de destituir a Colón, dio instrucciones al gobernador Ovando que “se respetasen, en todo momento, lo que hoy día llamamos los derechos de la persona humana”, dice Azcona. Para Isabel los indios no eran seres inferiores, sino nuevos súbditos de la Corona, y exigía que “fueran como los otros habitantes” de su reino, “personas libres y no esclavos”: Tres días antes de su muerte, en un codicilo de su testamento, Isabel pide a su marido Fernando y a su bija Juana, ya madre de Carlos V, no permitir que los indígenas sufrieran el menor trastorno en sus personas y en sus bienes. Sino al contrario “ordenar que sean tratados con justicia y humanidad, y reparar los abusos que los indios hayan sufrido”.

 El mismo Las Casas, presto en denunciar, incluso en exagerar las crueldades infligidas a los indios, lo constata: “Su Alteza no cesaba de encargar que se tratase a los indios con dulzura, y que se emplearan todos los medios para hacerles felices”. Y recientemente (2 de diciembre de 1991) el presidente para la Real Academia de Historia española, del congreso científico Descubrimiento 92, Antonio Rumeu de Armas, ha dicho: “La concesión de la libertada absoluta para el indígena, dada en 1500, por la Reina Católica, fue un paso de gigante en una época en que la esclavitud era un hecho corriente”.

Miguicas 257

Yo soy la luz del mundo

Padre Martínez m.C.R.

* Divinizar al hombre es satánico.

* Quien entrega su vida por amor a Dios la gana para siempre.

* He leído que el ateísmo no es un problema de fe, es un problema de amor. Yo sigo en mi convencimiento de que el ateísmo es irracional.

* «El Padre eterno nos envió a su Hijo Unigénito para librarnos de la tiranía del demonio y hacernos sus hijos adoptivos y herederos de la vida eterna» (San Carlos Borromeo).

* «No puedo por menos de recordar a Santa Teresita del Niño Jesús, que se alegraba de ser mujer, porque el papel desempeñado por las mujeres era mucho mejor que el de los hombres» (Pedro Trevijano, sacerdote).

* El diablo sabe que le queda poco tiempo (Ap 12) y que está vencido y condenado (Mt 25). Se ha corrompido a sí mismo por envidia al hombre (Sab 2) y ha entrado en una vorágine de corrupción, negación y odio.

ORACIÓN

Reina de España Isabel «La Católica»

Oración aprobada por la Iglesia para pedir la intercesión de la Reina Isabel «La Católica»

Por Intercesión de la Sierva de DIOS, para pedir favores a la que fue gran Reina de España Isabel la Católica.

DIOS, Señor y Padre nuestro, que nos has manifestado tu providencia en la elección de tu sierva Isabel como instrumento de tu gloria en la dignificación cristiana del hombre, en la exaltación de la fe y su extensión al Nuevo Mundo. Te damos gracias por este don sobrenatural de sus virtudes y de su ejemplo permanente desde las cimas del gobierno de los pueblos para la redención y la salvación de todos. Te rogamos te dignes perpetuar su intercesión en el Cielo para continuar su obra comenzada en la tierra; y para obtener ahora las gracias especiales y favores que por su medio te pedimos, en unión con Cristo nuestro Señor y Mediador, que contigo y el Espíritu Santo vive y Reina y es Dios por todos los siglos. Amén.

Comunicar favores obtenido por intercesión de Isabel la Católica a la Comisión web: http://www.reinacatolica.org/ que depende del Arzobispado de Valladolid.

INFOVATICANA

El octavo día 52 – LA IGLESIA Y LAS RELIGIONES (II)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Pero, al mismo tiempo, el Concilio afirma que las religiones, sin excluir las formas primitivas, tienen su valor. La razón es que las religiones tratan de responder a interrogantes profundos (3), y de expresar necesidades de la vida humana que, por su misma naturaleza, están y estarán siempre fuera del alcance de nuestro dominio científico o técnico:

«Los hombres -dice el Concilio- esperan de las diversas religiones respuesta a los enigmas recónditos de la condición humana, que hoy como ayer conmueven íntimamente su corazón: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el origen y el fin de nuestra vida? ¿Qué es el bien y qué el pecado? ¿Cuál es el origen y el fin del dolor? ¿Cuál es el camino para conseguir la verdadera felicidad? ¿Qué es la muerte, el juicio, y cuál la retribución después de la muerte? ¿Cuál es, finalmente, aquel último e inefable misterio que envuelve nuestra existencia, del cual procedemos y hacia el cual nos dirigimos?» (4).

El valor de las religiones está en que, por lo menos, reflejan estos anhelos íntimos (5), las necesidades profundas, las muy variadas formas en que se ha ido expresando la búsqueda de los hombres, nos ilustran sobre el ser íntimo del hombre, con su proyección hacia Dios, y aunque no acierten a establecer comunicación con Él, aunque no pasen de buscar por tanteos, a veces imperfectísimos, esto es por sí mismo respetable y positivo; sin duda, mucho más que el desentenderse de la búsqueda.

NOTAS:

(3) Ver GS., 10.

(4) Declaración Nostra aetate, sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas: Nae., 1.

(5) Las religiones «se esfuerzan por responder… a la inquietud del corazón humano, proponiendo caminos, es decir, doctrinas, normas de vida y ritos sagrados» (Nae., 2).