Ciencia, homosexualidad y esperanza (24)

Notas, 27-30

María Coronada por dos Ángeles27 – Bradley: «Niñas con identificación sexual anormal… tienen dificultad conectándose con sus madres, las que son vistas como débiles e ineficientes. Vemos tal percepción como originándose en los niveles más profundos de la psicopatología observados en esas madres, especialmente depresión grave y personalidad psicopática marginal». (p. 877)

28 – Eisenbud «Hogares deshechos y alcoholismo en el hogar de la niñez de mujeres lesbianas, y también relación maternal inadecuada, no proporcionan la oportunidad para una inclusión cariñosa. La muerte de una madre querida produce aislamiento muy frío. Aún cuando la madre está presente, la muchacha lesbiana frecuentemente se siente abandonada por ella después de 18 meses”. (p. 98-99)

29 – Zucker: “… nos parece que la toleracia paterna a la conducta del sexo opuesto en el momento de su aparición es instrumental en permitir que tal comportamiento se desarrolle… Lo que es único entre los niños que desarrollan un problema con la identificación sexual es que ocurren juntos una multitud de factores en un período sensitivo en el desarrollo del niño es decir, típicamente en los primeros años de vida, el período en el que se forma y consolida la identidad del género. Debe haber un número suficiente de factores para inducir un estado de inseguridad profunda en el niño, tal que necesita una solución defensiva para poder combatir la ansiedad. Esto tiene que suceder en un contexto en el que el niño percibe que el papel sexual opuesto proporciona un sentido de seguridad o de protección”. (p. 259) «… nos fue imposible encontrar alguna publicación de un clínico que pensaba que los padres habían estimulado claramente la identidad masculina en sus hijos”. (p. 277)

30 – Friedman: «Trece de los 17 sujetos homosexuales (76%) reportaron terror crónico y persistente de pelear con otros niños durante la niñez y temprano en la adolescencia. La intensidad de esta reacción era cercana al pánico. Que pudieran recordar, estos niños nunca respondieron al desafío de un compañero varón con algún desafío de su parte, una amenaza o agresión. El temor obsesionante de la agresión entre varones era una idea dominante. Ansiedad por anticipado resultó en reacciones fóbicas a ciertas actividades sociales; la fantasía de que una pelea pudiera ocurrir llevó a evitar una amplia gama de interacciones sociales, especialmente diversiones más o menos violentas (definidas en nuestro estudio como deportes de contacto físico, tales como el fútbol y el fútbol Americano). «Estos sujetos informaron que sufrieron de pérdida penosa de autoestimación y de soledad como resultado de su aversión extrema a interacciones juveniles violentas. Todos menos uno (12 de 13) sentían una necesidad crónica de sentirse más cerca de otros niños. Al no ser capaces de superar su temor a la posible agresión, para poder ganar aceptación y respeto, estos niños fueron considerados como poco hombres por sus compañeros. Estos doce sujetos dijeron que ellos tenían el último lugar en el estrato social del grupo durante los años de niñez y comienzo de la adolescencia. Eran alternativamente eliminados y les echaban la culpa de todo, y eran los blancos de humillaciones continuas. Todos ellos negaron el haber sido afeminados…» (p. 432-433) «Ningún muchacho prehomosexual tenía ninguna experiencia de haber peleado o de haber tenido diversiones violentas en su juventud. Ninguno se envolvió en las actividdes the connotación sexual más modestas, descritas por los jóvenes heterosexuales menos agresivos”. (p. 434)

Declaración sobre la homosexualidad de la Asociación Médica Católica

Chispicas 229

Padre Martínez Cano, m.C.R.

Rostro de Jesús coronado de espinas* El mundo necesita ver testimonios vivos del Evangelio. Evangelio de Cristo en los sacerdotes, consagrados a Dios. Se acabó el anonimato. Sabemos que Dios lo ve todo.

* Los parvulitos juegan en el recreo. Me acerco y grito ¡Viva los niños y las niñas! Contesta una de tres años: ¡ Viva el pade! Su señorita fue parvulita en el mismo colegio.

* Despistados «personalistas»: La religión católica no es un sentimiento. Es el asentimiento del entendimiento a las verdades reveladas por Dios  y la Iglesia nos enseña.

* Todos los males de la modernidad y post-modernidad vienen del grito blasfemo: «No queremos que este -Jesucristo- reine sobre nosotros». Queremos democracia, aborto… corrupción satánica.

* El cambio más espectacular de la Historia ha sido la Cristiandad. Renovemos la política católica. Combatamos los nobles combates de la fe contra los políticos endemoniados de la Revolución francesa.

Mojones 185

Montserrat

Caos filosófico

Institución de la Eucaristia - Cuerpo de CristoUn serio estudio histórico nos podría ayudar a encontrar una salida de esa jungla, pero tendremos que luchar contra muchos obstáculos contemporáneos. El relativismo dominante, que conspira contra la posibilidad de una síntesis basada en principios permanentes, es un obstáculo a dar sentido de unidad objetivo a la realidad contemporánea. Ese relativismo ha entrado en la Iglesia, como denunciaba el cardenal Ratzinger y como puede ver cualquier observador objetivo de la realidad contemporánea. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Bandas terroristas

Octavio Paz, que en estas cuestiones hila muy delgado, ha visto que la consecuencia de esta inversión del radicalfascismo es la inversión del bolchevismo. Esa inversión del bolchevismo consiste en que “los herederos de los rebeldes juveniles de los años sesenta son las bandas terroristas de los setenta”. (Aquilino Duque – Razón Española)

El mandato imperativo

Queremos también que, como vínculo entre el elector y el elegido, exista el mandato imperativo. Ya sé yo que contra el mandato imperativo han esgrimido sus armas las escuelas doctrinarias; ya sé que contra él dicen que resuelve antes de discutir, y que con eso, en cierto modo, se mata el régimen parlamentario. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Deseos de Dios

Oh Dios Eterno, Bondad misma, inconcebible en Tu misericordia por ninguna mente humana ni angélica, ayúdame, una niña débil, a cumplir Tu santa voluntad, tal y como me la das a conocer. No deseo otra cosa que cumplir los deseos de Dios. He aquí, Señor, mi alma y mi cuerpo, mi mente y mi voluntad, mi corazón y todo mi amor y dispón de mí según Tus eternos designios. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Refutación del voluntarismo

El propio Gambra, siguiendo las observaciones de Aristóteles, sostuvo la verdad: partiendo de la unidad substancial del ser humano y de su natural sociabilidad, se debe decir que la sociedad es fruto de la humana naturaleza, por lo que toda sociedad lleva “el sello del espíritu y, con él, de la moralidad”, porque la naturaleza humana se caracteriza por el obrar libre y finalista. Lo que comporta una refutación del voluntarismo contractualista al tiempo que una fundamentación realista de la sociedad política. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Apetencias personales

Una sociedad no puede basarse en rupturas. La comunidad humana sólo tiene dinamismo y vida si está estructurada. La estructura de la vida interpersonal deben crearla los hombres con esfuerzo y responsabilidad y con el entusiasmo que infunde el servicio a una gran tarea que desborda en valor todo interés individualista, por fuerte que parezca. Las personas formadas saben establecer las debidas prelaciones con libertad interna frente a las apetencias personales. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Héroes de la caridad

Y todo esto es pura intransigencia en el verdadero amor, y por esto es suma caridad, y los tipos de esta intransigencia son los héroes más sublimes de la caridad, como la entiende la verdadera Religión. Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma el halago y la condescendencia y el cariño; pero es en el fondo el desprecio esencial de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la verdad y de Dios. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)