mojonesMontserrat

Masonería y comunismo

“‘El Marxismo y la Masonería tienen el ideal común de la felicidad terrestre. Un masón puede aceptar enteramente las concepciones filosóficas del marxismo. Ningún conflicto es posible entre los principios del marxismo y de la masonería’, lo afirma el gran Maestre de la Masonería de París. Para lograr sus fines, la masonería se vale de la Alta Finanza, de la alta política y de la prensa mundial; el marxismo se vale de la revolución en lo social y económico contra la patria, la familia, la propiedad, la moral y la religión. La masones cumplen su fin con medios secretamente subversivos; los comunistas, con medios abiertamente subversivos. La masonería mueve a las minoría políticas sectarias; el comunismo se apoya en una política de masas, explotando los anhelos de justicia social.” Verbo, mayo 1959, Episcopado Argentino 1959.

España liberadora de los indígenas

“A menudo se finge ignorar que las increíbles victorias de un puñado de españoles contra miles de guerreros no estuvieron determinadas ni por los arcabuces ni por los escasísimos cañones (que con frecuencia resultaban inútiles en aquellos climas porque la humedad neutralizaba la pólvora) ni por los caballos (que en la selva no podían ser lanzados a la carga). Aquellos triunfos se debieron sobre todo al apoyo de los indígenas oprimidos por los incas y los aztecas.” Vittorio Messori, Leyendas negras de la Iglesia, p 23

Alamar cantalanes

“En agosto de 1714, en la «Carta que escrive el Principado de Cataluña en respuesta a la circular carta que recibió de la excelentíssima ciudad de Barcelona», podemos leer lo siguiente: «Alarma, Catalanes, paysanos siempre alarma, oy muera el Enemigo,oy se liberte España. Oy reine el grande Carlos, y oy la Iglesia Romana a Barcelona deva el verse laureada». Como podemos observar, ni asomo de, Estado catalán ni de lucha contra España. Si alguno de los catalanes de 1714 hubiese leído las interpretaciones que los nacionalistas han hecho de su lucha se quedaría pasmado, pensando que no ha entendido bien, tan lejos está la realidad de las pretensiones nacionalistas. Jorge Soley Climent, Cristiandad, año LXXIII – Nº 997-998, Agosto-Septiembre 2014

Homosexualidad en la historia

Tanto en Israel, como en la Iglesia, los actos homosexuales han sido siempre considerados con especial horror, como le vicio nefando sodomítico. Apoyándose en la Sagrada escritura, que los presenta como depravadores graves (Gen 19, 1-19; Rom 1, 24-27; 1Cor 6, 9-10; 1Tim 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congr. Fe, 1976, Persona humana 8)

Oración Domund 18 de octubre de 2015

Padre bueno, Dios rico en misericordia,
concédenos la gracia de seguir el camino
de los misioneros y misioneras.

Ellos nos enseñan a ser Iglesia “en salida”,
a vencer la comodidad y el miedo,
a tomar la iniciativa, movidos por el Espíritu:
a salir al encuentro del otro para mostrarle
esa infinita misericordia de tu corazón
que ellos mismos han conocido.

Entregados a Ti en el servicio a los pobres,
muestran las puertas siempre abiertas de la Iglesia:
el lugar de la misericordia gratuita,
donde cada persona puede sentirse acogida, amada,
alegre por el perdón y alentada a vivir
según la vida buena del Evangelio.

Señor, que aprendamos de estos hermanos nuestros
a ser “discípulos misioneros”,
testigos convincentes de tu misericordia.

Lucha de Sexos

“En esta ideología, la fornicación es un derecho del niño, del joven y de cualquiera, porque el fin de la sexualidad es el placer y si él o ella tienen sus órganos sexuales es para usarlos cuando y como les venga en gana, evitando, eso sí, las enfermedades venéreas y los embarazos. Estamos ante un libertinaje que está arruinando muchas vidas impidiéndolas el acceso a la madurez que se requiere para poder tener una familia estable. La ideología del género quiere terminar con la opresión de la mujer por el hombre, considerando al matrimonio monógamo como la principal expresión de esta dominación. La lucha de clases propia del marxismo pasa a ser ahora lucha de sexos, siendo el varón el opresor y la mujer la oprimida. El matrimonio es la institución de la que se ha servido el hombre para oprimir a la mujer.” Pedro José Trevijano, sacerdote.