mariaIsabel

El secreto de María

También nuestros méritos los ponemos con esta devoción en manos de la Virgen Santísima; pero es para que nos los guarde, aumente y embellezca; puesto que ni los méritos de la gracia santificante, ni los de la gloria podemos unos a otros comunicarnos. Démosle, sin embargo, todas nuestras oraciones y obras buenas, en cuanto son satisfactorias e impetratorias, para que las distribuya y aplique a quien le plazca. (San Luis Mª Grignion de Montfort)

La mujer

Edith Stein

Eso aparece unido a su deber de proteger y de desarrollar la prole: es una sensibilidad particular por lo vivo, por el todo, por el valor específico, por lo individual, que la hace particularmente atenta por todo lo que se forma, crece, se desarrolla y por todo lo que exige un cuidado especial por sus particularidades individuales. Este sentido por lo vivo y lo individual no es beneficioso sólo para los hijos sino para todas las criaturas y particularmente para el hombre: ella está dotada para ser compañera comprensiva y ayuda eficaz.

Contrarrevolución católica

En cuanto a la restauración de los lazos sociales, al restablecimiento de las libertades concretas y de las condiciones sociales que hacen posible una vida social justa, Giovanni Cantoni mostró en nuestra XXVI Reunión en su conferencia sobre la Contrarrevolución y las libertades, la coincidencia entre la Contrarrevolución y el Magisterio de San Juan Pablo II. La afirmación de que la Contrarrevolución es una forma de evangelización no debe extrañarnos ni debe sonar mal a nadie. La esencia de la Contrarrevolución, lo hemos visto en quienes más se han ocupado de ella en los últimos años, Ousset, Correa de Oliveira, Vallet de Goytisolo, Cantoni o Sandoval, todos ellos lo destacan, es que la esencia de la Contrarrevolución, su alma, es precisamente religiosa, cristiana, católica. Lo que la alienta es la religión católica. (Estanislao Cantero – Verbo)

Familia Comunidad

Dice Aristóteles que la familia es una comunidad que se constituye para la vida cotidiana según la naturaleza. Se trata de una definición, que ofrece un concepto, extraído de la observación de lo “dado”, esto es, de la realidad. La familia -en primer lugar- se constituye, lo que remite a su comienzo: el matrimonio. Contrato que requiere el libre consentimiento de las partes y tiene por causa la procreación y educación de los hijos (que el mismo Aristóteles denomina “impulso natural”. El primero supone la premisa de la donación total y recíproca de los cónyuges, necesaria para que sus “criaturas” alcancen lo que por naturaleza son. (Miguel Ayuso – VERBO)

La maldición de Dios

Don Bosco cuidaba especialmente las conversaciones de los muchachos de sus colegios. Les había infundido horror a la impureza. Y lloraba de pena al pensar que muchos jóvenes se perdían por el pecado deshonesto. Llegó a decir: “Antes de que se cometan estos pecados en el Oratorio es mejor cerrar la casa. Estas culpas acarrean la maldición de Dios hasta sobre naciones enteras”. Y un discípulo suyo, el sacerdote Bengioanni recordaba: “Felices aquellos días en los que una pequeña falta de delicadeza en la modestia nos conmovía hasta el llanto y nos llevaba a los pies del confesor”. San Juan Bosco, de joven, era admirable en todas sus virtudes pero en especial era “un ángel” en la práctica de la castidad. Huía de los condiscípulos y jóvenes poco delicados en el hablar o en el obrar. (Jaime Solá Grané – La castidad, ayer y hoy)

Homosexualidad y esperanza

Chapman y Brannock (1987) encontraron que el 63 % de las lesbianas en su en cuenta, declararon que habían elegido el serlo, el 28 %, que no tenían otra alternativa, y el 11 % que no sabían. Schreir escribe en apoyo de un terapeuta (Wolpe 1969) que rechazó la petición de un paciente de que la terapia fuera destinada a cambiar la orientación, de homo a heterosexual: “Es posible que en vez de reorientación sexual, los individuos podrían buscar reorientación religiosa, porque hay un gran número de organizaciones religiosas en EEUU que apoyan a personas de orientación homosexual… No todas las religiones enjuician y condenan tales actos. El ser partidarios de reorientación sexual, y criticar la reorientación religiosa revela exclusivamente prejuicios”. (Asociación Médica Católica – AMCA)

La Iglesia es divina

Con el cardenal Pie repetimos: “Decir que Jesucristo es el Dios de los individuos y de las familias, pero no es el Dios de los pueblos y de las sociedades, es decir que Él no es Dios. Decir que el cristianismo es la ley del hombre individual y no es la ley del hombre colectivo, es decir que el cristianismo no es divino. Decir que la Iglesia es juez de la moral privada y que nada tiene que ver con moral pública, es decir que la Iglesia no es divina. (Mn. José Ricart Torrens – Catecismo Social)