iglesiaPapa Francisco

Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea. Para Jesús -nos lo muestra el Evangelio-, nadie es inferior y distante, nadie es insignificante, sino que todo somos predilectos e importantes: ¡Tú eres importante! Y Dios cuenta contigo por lo que eres, no por lo que tienes: ante él, nada vale la ropa que llevas o el teléfono móvil que utilizas; no le importa si vas a la moda, le importas tú, tal como eres. A sus ojos, vales, y lo que vales no tiene precio.

Cardenal Pietro Parolin

Santa Teresa de Calcuta ha llevado a identificar a los niños no nacidos y amenazados en su existencia como «los más pobres entre los pobres». En esta línea, el cardenal Parolin ha querido subrayar que cada uno de ellos depende «más que cualquier otro ser humano» del amor y del cuidado de la madre y de la protección de la sociedad. El concebido «no tiene nada suyo, cada esperanza y necesidad está en la mano de otros». Él -ha añadido el secretario de Estado- lleva consigo un proyecto de vida y de futuro y pide ser escuchado y protegido para que se pueda convertir en lo que ya es.

Cardenal Raymond Leo Burke

Toda la destrucción de la belleza litúrgica ha venido justificada en nombre del así dicho “espíritu del Concilio Vaticano II, incluso si, en realidad, esas cosas no tenían nada que ver con la verdadera reforma deseada por los Padres Conciliares. A decir verdad, había ahí una manifestación devastadora de una cierta interpretación del Concilio Vaticano II, en discontinuidad con toda la tradición ininterrumpida de la doctrina y de la disciplina de la Iglesia. El papa Benedicto XVI, ha descrito este fenómeno en la Felicitación de Navidad del 2005 al Colegio de Cardenales y a la Curia Romana.

Cardenal Carlo Caffarra

¿Le gustaría hacer un comentario sobre la reciente observación del cardenal Christoph Schónborn en el sentido de que AmorisLaetitia es doctrina vinculante y que todos los documentos magisteriales precedentes sobre el matrimonio y la familia ahora han de interpretarse a la luz de AmorisLaetitia?

Respondo con dos observaciones simples.

La primera observación es: no solamente se debe leer el Magisterio anterior en el matrimonio a la luz de AmorisLaetitia (AL), sino que también hay que leer AmorisLaetitia a la luz del Magisterio anterior. La lógica de la tradición viva de la Iglesia es bipolar: tiene dos direcciones, no una.

La segunda parte es más importante. En su entrevista [reciente] con el Corriere della Sera, mi querido amigo el cardenal Schónborn no toma en cuenta lo que ha sucedido en la Iglesia desde la publicación de AmorisLaetitia. Obispos y muchos teólogos fieles a la Iglesia y al Magisterio argumentan que, especialmente en un específico – pero muy importante – punto, no hay una continuidad, sino, más bien, una oposición entre AL y el Magisterio anterior. Por otra parte, estos teólogos y filósofos no dicen esto con un espíritu irrespetuoso o rebelde hacia el mismo Santo Padre.

Cardenal Velasio de Paolis

El hombre proclama su autonomía e independencia de Dios. El hombre no tiene necesidad de Dios. El hombre ocupa el lugar de Dios. Es el punto más alto de la modernidad, si por modernidad se entiende la exaltación del hombre.

Cardenal Robert Sarah

Estos ciudadanos-individuos, por lo tanto, “individualistas” que están condenados a la soledad, o al suicidio, a veces “asistido” (y legalizado), no se diferencian radicalmente, son sólo los consumidores que los sitios web utilizan como su mercado a partir de evaluaciones estadísticas de sus deseos. Acabamos de dibujar la imagen de la sociedad occidental del vacío, que es también la sociedad depresiva y adolescente. El caldo de cultivo está listo para la revolución final que corresponde al combate definitivo, que menciona el Apocalipsis, que es la revolución del género que convierte al individuo en un zombie.