A un fariseo, que invitó a Cristo a comer en su casa, le dijo: “Vosotros los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad. ¡Necios!” (San Lucas 11, 39). Qué descortés ¿No? ¡No! es una obra de misericordia, decir la verdad al prójimo.
Chispicas 91
22 sábado Oct 2016
Posted in P. Manuel Martínez Cano




