jesusEn la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, el pasado 20 de noviembre, Jesucristo fue proclamado Rey de Polonia, con el beneplácito del presidente de la república, Andrzej Duda, quien asistió a la ceremonia de entronización acompañado de varios miembros del Ejecutivo y de diputados del partido gobernante Ley y Justicia.

No es la primera vez que se concede a Jesucristo el trono de Polonia, ya que en ocasiones anteriores (las más recientes en Jasna Góra, 1997, y Sagiewnikim, en el año 2000) ya tuvieron lugar ceremonias parecidas, aunque nunca antes habían contado con la presencia del jefe del Estado.

Según el comunicado de la Conferencia Episcopal de Polonia, ante la “tendencia cada vez mayor de dejar a Dios en los márgenes de la vida, o incluso de alejarse de Dios, privándole así de los lugares y del culto que se le deben”, los obispos polacos, en su reunión plenaria del 5 de octubre de 2016, acordaron realizar la entronización de Jesucristo como Rey de Polonia. Y han añadido que el acto no significa que literalmente Jesucristo se convierta en el rey de Polonia, sino que se trata del reconocimiento honorífico de su reinado en “todo el mundo”, aunque en la documentación eclesiástica se describe la ceremonia como “un acto de aceptación nacional del reino de Cristo y de sumisión a su poder divino”.

Con ello, Polonia ha realizado lo que pedía el Papa Pío XI en la encíclica Quas Primas: “Cuanto más se oprime con indigno silencio el nombre suavísimo de nuestro Redentor, en las reuniones internacionales y en los Parlamentos, tanto más alto hay que gritarlo y con mayor publicidad hay que afirmar los derechos de su real dignidad y potestad”

A la misa de entronización, que tuvo lugar en el santuario de Lagiewniki, cerca de Cracovia, también asistieron alrededor de 6.000 fieles, según medios locales, que vieron cumplido su anhelo de ver a Jesucristo en el trono polaco.

Además de Duda, vinculado al gobernante partido Ley y Justicia, quien presidió el acto acompañado de su madre, Jadwiga, también estuvieron presentes los ministros de Justicia y de Medio Ambiente, Zbigniew Ziobro y Jan Szyszko, y varios diputados de esta formación.

La presencia en la ceremonia de altos representantes de Ley y Justicia demuestra la cercanía entre la Iglesia católica y el Gobierno de este partido, que nunca ha negado su identificación con los postulados del catolicismo. La relación del Gobierno es especialmente estrecha con los sectores más ortodoxos de la Iglesia polaca, incluido el sacerdote redentorista Tadeusz Rydyk, fundador de la cadena Radio Maryja, la televisión Trwam y de la universidad de Ciencias Sociales y Medios de Comunicación de Torun (centro de Polonia).

¡Gracias, admirada Polonia católica! Gracias por levantar muy alta ante el mundo entero la antorcha de la fe católica. Con integridad, sin recortes, sin miedos ni complejos, sin consensos ni pactos con sacrificio del ideal. Sin poner tasa al reconocimiento público de Jesucristo como Rey y Señor del universo. (AVE MARÍA)