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Apegos humanos

“Cansada de este minucioso análisis fui delante del Santísimo Sacramento y rogué a Jesús con toda la fuerza de mi alma: Jesús, Esposo mío, Tesoro de mi corazón, Tú sabes que Te conozco solamente a Ti y que no conozco otro amor fuera de Ti: pero, Jesús, si tomara apego a cualquier cosa fuera de Ti, Te ruego y Te suplico, Jesús, por el poder de Tu misericordia, hazme morir inmediatamente, porque prefiero morir mil veces, que engañarte una vez en la cosa más pequeña.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 338.

España es fe católica

“Pues España, en su filosofía, en su teología, en las manifestaciones enteras de su arte, en su constitución social, en su constitución nacional, en su constitución política, en todas las altas esferas de su historia, está informada por la fe católica; no se puede conocer a España, ni, por lo tanto, se la puede amar, si se desconoce la Religión católica. Y ved ahora las conclusiones que he ido buscando al recorrer rápidamente los principales cauces por donde discurre la historia de España.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 69.

Tres revoluciones

“A la espera del hombre de pecad9, el Anticristo, aparta a las naciones de Cristo. El demonio, imitador de Cristo, tendrá su hijo, el Anticristo, a quien espera al fin de los tiempos. Meinvielle destaca el debilitamiento de los cristianos y la eliminación de la gracia por medio de tres revoluciones que arrasarán el mundo: la subversión religiosa, la subversión naturalista, la subversión racionalista y la subversión «animal», Meinvielle se refiere al protestantismo, al liberalismo y al comunismo culminación del combate que los otros dos pueblos bíblicos dirigen contra la Cristiandad.” Alberto Caturelli, Revista Gladius, nº 94, diciembre 2015, p. 7.

El poder

“El poder, sin embargo, como sostiene incluso Rousseau, no puede ser el fundamento del derecho, ni siquiera -debe añadirse y subrayarse- poder del número de la democracia moderna: el consenso, en efecto, entendido como adhesión sin argumentos a un proyecto cualquiera -como se ha dicho- es la otra cara de la moneda de la teoría que considera al poder como fuente del derecho y como presupuesto de la legitimidad del poder político o, en verdad, de la autoridad. Por esto, tanto el poder político como el ordenamiento jurídico, que es su instrumento, requieren ser justificados en su obligatoriedad (no sólo, pues, en su ejercicio funcional a cualquier fin). En otras palabras, postulan (en el sentido de que exigen) que la legitimidad sea demostrada y no sólo presupuesta.” Danilo Castellano, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 527.

Catolicismo e hispanidad

“Si a Menéndez Pelayo se debe, a lo largo de una frondosa y múltiple obra, la más pormenorizada exposición de la tesis del maridaje indisoluble entre catolicismo e hispanidad, para encontramos con quien quizás con más radicalidad y concisión la ha expresado deberemos volver a García Morente: «en la nación española y en su historia la religión católica no constituye un accidente, sino el elemento fundamental de su esencia misma», «es sencillamente imposible imaginar una historia de España sin religión católica», «el catolicismo y la hispanidad son consustanciales», asegura el sacerdote y filósofo, para quien una España despojada de su entraña católica «sería una España no hispánica, una España sin esencia de hispanidad; sería el hueco de España, la sepultura de España.” Manuel Antonio Orodea, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, p. 216.

Verdad y error

“En el Breve a La Croix, periódico de Bruselas, en 21 de Mayo de 1874, dice lo siguiente: «No podemos menes de elogiar el intento expresado en vuestra carta, y al cual hemos sabido que satisface plenamente vuestro periódico, de publicar, divulgar, comentar e inculcar en los ánimos todo cuanto esta Santa Sede tiene enseñado contra las perversas o cuando menos falsas doctrinas profesadas en tantas partes, y señaladamente contra el Liberalismo católico, empeñado en conciliar la luz con las tinieblas, y la verdad con el error».” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 25.

Premisas liberales

“Sería preciso llevar a cabo una apertura en estas consideraciones para llamar la atención acerca del resultado, totalmente coherente con sus premisas voluntaristas y liberales, de todo este proceso: «…lo que debería haber sido -escribe Castellano- una afirmación de la «civilización del derecho» se convierte, en última instancia, en una afirmación de la «barbarie del derecho»». Como en todo positivismo, en efecto, el derecho se convierte en instrumento de la libertad concebida de modo negativo, incluso cuando se afirma la preeminencia de los derechos sobre la ley, como en la versión anglosajona, dado que derechos y ley son dependientes de la constitución como voluntad creadora.” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 586.

La partitocracia, tal como ayer… o peor 1

“Gonzalo Fernández de la Mora abordó el tema de «Las contradicciones de la partitocracia». El contexto en el que se desarrolló la ponencia era el de la longeva etapa socialista, a la que aún quedaban seis años de existencia. El diagnóstico fue tan demoledor como lúcido. Siguiendo su método empírico-crítico, ya presente en su libro La partitocracia, desmitificaba el sistema demoliberal, hoy convertido en poco menos que una «religión secular», como una forma de gobierno de «oligarquías arbitradas cuyo acceso al poder depende de un juez individual o colectivo previamente determinado». La praxis cotidiana de la partitocracia española se caracterizaba por la depauperación de la clase política, el eclipse del decoro político, la expoliación del electorado, la degradación ética de la sociedad, el reduccionismo ético, la instrumentalización del parlamentarismo, la paradoja del transfuguismo, la devaluación intelectual, política, fiscal y legislativa de las cámaras, la irresponsabilidad del gobierno, la politización de la Administración, la fusión de poderes, etc.” Pedro Carlos González Cuevas, Revista Razón Española, nº 200, Noviembre-Diciembre 2016, pp. 255 y 256.