Papa Francisco

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención.

El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en u humillación. Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: “Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero”. (Mt 6, 24).

Cardenal Velasio De Paolis

La muerte de Dios, dice el Papa San Juan Pablo II, proclamada por el hombre es en verdad la muerte del hombre. Es el tiempo que estamos viviendo. Es el tiempo de la nueva evangelización. Es el tiempo en el cual la familia y el matrimonio están perdiendo su sentido. Para que la fe reflorezca y el matrimonio sea nuevamente valorado es necesario ir a las raíces de la fe, de otro modo se corre el riesgo de trabajar en vano; es necesario rencontrar el misterio del Dios uno y trino y el misterio del Dios Verbo Encarnado, salvador y redentor del género humano; en el misterio de Dios redescubrir el misterio del hombre y reabrirlo al horizonte de la eternidad, en el corazón de Dios y en el misterio del hombre, al misterio de la gracia y del trascendente. Es este el humus en el cual estamos llamados a redescubrir el matrimonio y la familia y la problemática que deriva de ellos.

Cardenal Robert Sarah

¿Qué dijo la Virgen María a los beatos Francisco y Jacinta Martos y a su prima Lucia Dos Santos, la futura religiosa carmelita de Coímbra? El libro que tengo la alegría de presentar lo explica a los niños de este nuevo milenio mostrando una notable capacidad pedagógica: cada capítulo presenta un aspecto del mensaje de Fátima (“Escucha”), seguido por la actuación del mismo llevada a cabo por los niños (“Entiendo”) y decisiones personales (“También yo…”).

La lectura de este hermoso libro, bien ilustrado, nos hace entender que nuestros contemporáneos, cuya mentalidad está impregnan de relativismo y hedonismo, necesitan convertir su corazón si quieren entender el significado más profundo del mensaje de Fátima.

Cardenal Cipriani

Durante el programa radial Diálogo de Fe del 11 de marzo, el Purpurado se refirió al debate sobre el Currículum Nacional de Educación Básica, criticado por organizaciones defensoras de la familia que denuncian que en ese documento el gobierno introduce la ideología de género en las escuelas.

El purpurado advirtió que la “potencia de la paternidad y la relación de padres con hijos están sumamente cuestionadas cuando se pretende discutir si los padres tienen un rol importante en la educación de sus hijos o no”.

“Por lo menos en los primeros años de su educación es sumamente importante porque estás conformando su temperamento, su manera de pensar, su fe, su educación; estás conformando el alma de la criatura”.

Cardenal Thomas Collins

“Simplemente le recuerdo a usted y sus colegas que no tenemos ningún derecho a menos que exista el derecho a la vida”.

El purpurado critica a Trudeau por sugerir la idea de que una mujer no puede desarrollar todo su potencial si no se le facilita el acceso a la anticoncepción y el aborto.

El arzobispo de Toronto acusa también al gobierno canadiense de colonización ideológica de los países a los que va destinada la ayuda económica: “Es arrogante que las naciones poderosas y ricas dicten qué prioridades deben adoptar los países en desarrollo”.

El purpurado sugiere otro destino para ese dinero, si lo que realmente se quiere es promocionar a la mujer en los países más necesitados: “El dinero para la promoción del aborto y la anticoncepción podría ser gastado en la vacunación de millones de mujeres y niñas contra la malaria u otras enfermedades. 650 millones de dólares podrían ayudar a construir muchas escuelas o universidades, instrumentos para el conocimiento y la formación de futuras líderes femeninas de nuestro mundo”.

Cardenal Gerhard Müller

La indisolubilidad del matrimonio sacramental y los otros bienes del matrimonio son esenciales e inherentes… Ni siquiera la más elevada autoridad eclesiástica podría intervenir en la “sustancia del sacramento”. La Iglesia ha preferido, y sigue prefiriendo, padecer graves desventajas antes que disolver un único matrimonio sacramental válido, como en el caso de las disputas con gobernantes cristianos (por ejemplo, la separación de la Iglesia católica de Inglaterra respecto a Roma con Enrique VIII de Inglaterra) o con la opinión pública dominante. La Iglesia tiene en esto que obedecer a Dios antes que a los hombres y no puede sacrificar la Verdad del Evangelio -que sobrepasa la mera razón natural- por un mero cálculo humano.

Obispo Reig Pla

De la mano de Benedicto XVI estamos convencidos de que estamos asistiendo a una época de cerrazón ideológica, de olvido de Dios y de rechazo de Cristo que está conduciendo a la deconstrucción de lo humano. Como decía el Papa emérito “el humanismo que excluye a Dios es un humanismo antihumano” (Caritas in veritate, 78).

En este momento las grandes ideologías (el relativismo cultural, el tecnonihilismo, la ideología de género unida a las teorías “queer” y “ciborg”, el transhumanismo y posthumanismo, etc.) atraviesan transversalmente el ejercicio de la política, la actividad sindical, los medios de comunicación, etc., presentándose como el paradigma cultural hegemónico. Esta nueva versión de la cultura se vehicula a través de la manipulación del lenguaje, la construcción artificial de relatos sobre la idea del hombre, la promoción de nuevos derechos y nuevas leyes que atentan contra la dignidad de la vida humana, la santidad del matrimonio y el bien social de la familia cristiana, llegando a impregnar el sistema educativo y la regulación de la sanidad.

Obispo José Ignacio Munilla

Dios no se ha limitado a crearnos y lanzarnos a la existencia, sino que se ha comunicado con nosotros, mostrándonos el sentido de la vida, y dándonos la gracia de su caminar junto a nosotros en Jesucristo. Pretender prescindir de Dios en el camino de la conversión, es vivir del espejismo de la autosuficiencia. Y es que, hay algo más importante que la conversión moral: la conversión espiritual. Decía nuestro Papa emérito: “La conversación es interpersonal si es intrapersonal. Y será intrapersonal si es trascendental, es decir, si está abierta a la trascendencia”.

Obispo Luis Argüello

¿Le ha sorprendido la polémica que se ha desatado en todo el país en torno al autobús de Hazteoír?

– Lo que más me ha sorprendido ha sido que en las reacciones que han surgido se haya subrayado tanto la palabra odio. La coincidencia ha sido tan grande que casi parecía responder a un manual. Todos han ido más allá de lo que el autobús dice. Al tratarse de una campaña que responde a otra campaña (la de Navarra), la han interpretado desde ahí, desde esa respuesta, y en clave de odio, lo que evidentemente me parece muy excesivo.